17.01.2010 | Carta abierta al intendente de la Ciudad de Mar del Plata.
El fin de semana pasado, en un hotel de su hermosa ciudad, EL BOSNIA I, cito en Córdoba 1283, hotel que publica ser de 3 estrellas, he sido víctima de lesiones por la caída de un ventilador de techo en horas de la madrugada mientras dormía, tuve que pedir personalmente que me llamaran a un servicio médico para mi atención, y que llamaran accidente a lo que yo personalmente llamo desidia, negligencia, y una incalificable falta de interés por el cuidado del turista en plena temporada, desde ya que he iniciado una causa penal contra los responsables de esta situación, denuncia que recayó en la comisaría primera, y la fiscalía CTC a cargo de la doctora GIL, y que además de transformar mis vacaciones en una amargura que me desfigura el rostro de forma temporal, y no digo literalmente, y de haber realizado todo lo que pude en el corto tiempo que pude quedarme, el día lunes, posterior al suceso, porque decidí volver a Bs. As., para hacerme los controles pertinentes en mi prepaga.
Déjeme decirle muy señor mío que yo a su hermosísima ciudad me dirigí a pasar una tranquilas vacaciones, a distenderme y visitar todo lo que en servicios me ofrece y no a acudir a médicos, comisarías, fiscalías, forenses, especialistas y abogados… y que realmente espero que ustedes no sean lo que dijo un representante de vuestra comunidad que tuve el infortunio de visitar ese día, porque los llamó …una aldea de conocidos, que se juntan los fines de semana a jugar bochas y hacerse favores… y se tomen ante ésta y mi denuncia las medidas necesarias para que el responsable o los responsables de esta situación decidan hacerse, mas responsables de los servicios que ofrecen en plena temporada, porque cuando llego a un hotel de esta categoría no reviso cómo está sujeto el ventilador y espero del servicio del hotel la responsabilidad que le compete a él, o a quién corresponda para la garantía de mi seguridad personal y déjeme aclararle que no busco resarcimientos económicos, pues mi desconsuelo es saber que esto que me pasó, le podría haber pasado a cualquiera, a un pequeño niño, a un anciano, a una embarazada, o a un joven como su hijo o el mío… o tal vez a una persona sin los recursos con los que cuento para enfrentar lo que sucedió y que la desidia no se llama equivocadamente accidente, al menos en mi diccionario, la desidia se llama haraganes incalificables, sin vergüenza y voluntad, sin humanidad y sin valores y los necesarios controles que nos garanticen nuestra seguridad, que espero que esta muestra que tuve, no sea la naturaleza de las personas responsables de su habilitación, control o de hacer justicia en su hermosa ciudad. Quiero agradecer personalmente al comisario mayor Muñiz, perteneciente a la Jefatura de Mar del Plata, ya que sin su invalorable ayuda, ni siquiera me hubieran tomado la denuncia en la comisaría a la que acudí la segunda vez, la primera fue en horass de la madrugada donde el oficial de guardia se negó a recibirla. También le informo que enviaré la presente a todo medio que me permita su publicación... porque creo que la mejor manera de saber del accionar de un funcionario público no es cuando hace campaña, es cuando la comunidad conoce cómo procede ante esta clase de casos.
Atte.
Sonia Mabel Ramos
Una bomba de humo hace que se gaste plata y se concentre atención de la prensa, mientras los ladrones verdaderos se escapan por la puerta trasera. La Defensora del Pueblo se quejó de limpieza sobrefacturada y empleados mal reemplazados. Mientras discuten unos con otros, los verdaderos corruptos brindan con champagne.
Esta semana ha sido pródiga en efectos pirotécnicos verbales, distribuidos a diestra y siniestra por quienes ya son visualizados en la comunidad como auténticos integrantes de una mafia. El concesionario de la nueva terminal de ómnibus, Néstor Emilio Otero, por toda respuesta a la interpelación a la que lo sometieron los concejales por más de dos horas y media y con base en un cuestionario de 91 puntos, los destrató, caracterizándolos de ridículos e ignorantes. Señaló que, de las cuestiones expresadas en dicha reunión, una sola sería pertinente, las rampas para discapacitados, aunque se quitó a medias el sayo aduciendo que las rampas son una necesidad en toda la ciudad y no sólo en la terminal, y que bien harían los concejales en atender los urgentes reclamos de la población para no decepcionar al soberano una vez más.
El ministro de Gobierno de Mendoza explica los motivos de la aprobación de la castración química a violadores.