24.01.2010 | Concurrí el día 20 del corriente a la calle 25 de Mayo y 14 de Julio para realizar el cambio de domicilio.
Era el único esperando, a pesar de ello me dieron número y a los cinco minutos, luego de que las empleadas dejaran de ver unas fotos, fui atendido amablemente. Luego de tomarme las impresiones del pulgar, concurro al baño para lavarme las manos y o! sorpresa... no había servilletas para secarme ni papel higiénico que las pudiera reemplazar. Pero la cosa se complica más porque luego tuve que ir a abonar 10 pesos a la calle XX de Septiembre y Belgrano, porque en esta repartición no hay cajas recaudadoras....
Moraleja: un trámite sencillo de quince minutos a lo sumo, se transformó en una hora de tiempo perdido, entre idas y vueltas y miradas a fotos familiares!, eso sí con las manos mojadas!. Una vergüenza....
Jorge Ostera
Un empleado no docente de la Universidad advirtió a otro que se callara, y lo hizo incendiándole el coche por segunda vez en menos de un año. Hay un enfrentamiento interno entre sectores, que incluye secuestro, amenazas, lesiones y hasta la destrucción completa de propiedad privada. El rector no se hace cargo: esto es poco importante para él.
Apareció en escena Horacio Tettamanti, ingeniero, empresario, funcionario de la administración comunal, concesionario de espacios públicos en el puerto de Mar del Plata. No ha sido una aparición más, sino que viene de la mano de una investigación de la revista Puerto, que lo coloca en la incómoda posición del que hace todo lo contrario de lo que dice.
Tettamanti se hizo conocido entre nosotros por sus apariciones en los medios cuando denunciaba actos de corrupción en la Gobernación de Chubut, durante el mandato de Carlos Maestro, y en relación a la administración de puertos en el Gobierno de la Alianza (De la Rúa/Álvarez). Hoy, funcionario influyente en la gestión GAP, se lo ve en fecha reciente caminando junto a Florencio Aldrey Iglesias por el GHP junto al canciller Timmerman.
Responsable de la obra de 3 de Febrero y Catamarca donde se cayó un fierro que rompió un vehículo.