31.01.2010 | Me dirijo a usted a fin de acercarle un comentario acerca de la tramitación de la Cédula Federal.
La semana pasada concurrí a la dependencia de la calle Sarmiento y Alberti a tramitar la renovación de mi cédula federal.
Llegué al lugar aproximadamente 7:30, comienzan a atender a las 8:00 hs. Para todo esto ya tenía adelante aproximadamente a unas 20 personas. A eso de las 8:15 comenzaron a repartir el formulario de solicitud. Yo ya lo tenía debido a que lo había retirado el día anterior. Se entregaron unos 30 formularios más o menos y la persona que los entregaba luego de repartirlos, se ausentó; llevando a la gente que llegaba después a una incertidumbre de no saber quién ni dónde se repartía la planillla. Obviamente la fila es en la vereda al rayo del sol.
A todo esto se le suma que la información de la documentación a presentar, no es para nada clara, ya que los únicos afiches que hay ,están dentro de la oficina en un lugar de difícil acceso para quién está haciendo la cola en la vereda. Y por cierto son viejos, escritos con una regla de moldes de letras e inentendibles. Todo el que tramita, algún papel o fotocopia le falta, porque no se explica con precisión la documentación requerida.
Como si esto fuera poco, el personal que atiende se turna, de los tres puestos de atención, sólo funciona de a uno; porque se van a desayunar, al descanso apenas transcurridos 30 minutos del inicio del horario de atención; sólo hay 4 sillas en el interior para poder sentarse, que es sumamente insuficiente para cubrir la necesidad de la gente mayor, embarazadas, niños y personas con dificultad que concurren a la dependencia.
La infraestructura es paupérrima, hay un ventilador que se zarandea terriblemente y hay que rezar que no se caiga. Las paredes están todas rotas, parece que se desmoronan. Terminada la presentación del formulario debe hacerse otra cola por un pasillo angosto, sin asientos para poder sacarse la foto, por cierto la demora es tremenda, gran parte producto de la falta de predisposición y compromiso del personal con el rol que desempeñan (igual al sketch de la empleada pública de Gasalla), realmente es una vergüenza.
Luego otra cola para pagar, $ 17 pesos, una sola persona atiende y por último la última fila para asentar las impresiones digitales, para no ser la excepción también es 1 el que atiende. Finalizado esto, el lugar para lavarse las manos e intentar sacarse la tinta de los dedos es caótico, deplorable, inhumano, no se que otro calificativo ponerle; tiene dos pedacitos de trapo con un pan de jabón blanco, y como si esto fuera poco nada para secarse las manos, ya que el secador no andaba.
El lugar no está apto para la atención de tanta gente que concurre a diario, es lamentable, patético, y es una falta de respeto para la población no recibir una atención adecuada, ágil, y en un lugar digno.
Gracias Jacobo por permitirme expresar y contar las "peripecias" que deben hacerse para poder renovar una cédula.
Claudia Weihmüller
Un empleado no docente de la Universidad advirtió a otro que se callara, y lo hizo incendiándole el coche por segunda vez en menos de un año. Hay un enfrentamiento interno entre sectores, que incluye secuestro, amenazas, lesiones y hasta la destrucción completa de propiedad privada. El rector no se hace cargo: esto es poco importante para él.
Apareció en escena Horacio Tettamanti, ingeniero, empresario, funcionario de la administración comunal, concesionario de espacios públicos en el puerto de Mar del Plata. No ha sido una aparición más, sino que viene de la mano de una investigación de la revista Puerto, que lo coloca en la incómoda posición del que hace todo lo contrario de lo que dice.
Tettamanti se hizo conocido entre nosotros por sus apariciones en los medios cuando denunciaba actos de corrupción en la Gobernación de Chubut, durante el mandato de Carlos Maestro, y en relación a la administración de puertos en el Gobierno de la Alianza (De la Rúa/Álvarez). Hoy, funcionario influyente en la gestión GAP, se lo ve en fecha reciente caminando junto a Florencio Aldrey Iglesias por el GHP junto al canciller Timmerman.
Responsable de la obra de 3 de Febrero y Catamarca donde se cayó un fierro que rompió un vehículo.