22.08.2010 | Carta abierta a la nación argentina, especialmente a sus jóvenes
15.08.2010 | Me comunico con usted para presentarle cómo se podría ahorrar dinero de la Municipalidad y obviamente de la sociedad en impuestos, porque de hecho hoy está pasando aunque no lo pueda creer.
15.08.2010 | Sistema para incremento del 82% móvil
15.08.2010 | “Alcance y sentido de cooperativas y mutuales”
15.08.2010 | Accionar irreflexivo
15.08.2010 | A pesar de... balance positivo
08.08.2010 | ¿Qué necesita el mal para triunfar ?
08.08.2010 | Demás está decir que su visión sobre la realidad marplatense es totalmente acertada y objetiva.
08.08.2010 | Parece mentira hasta dónde pueden los intereses particulares de algunos comprometer el derecho y patrimonio común de la sociedad. Mar del Plata acaba de empezar un nuevo desastre, el que dentro de un tiempo será simplemente un nuevo monumento a la corrupción y pagaremos por lo que vale cinco no menos de mil.
08.08.2010 | El Magnicidio sin culpables
La Cámara Nacional de Apelaciones le dijo al fiscal general Daniel Adler que trabajó poco. Los jueces lo retan por escandaloso, y le dicen que ni siquiera se ocupó de precisar lo que quería decir. Esta vez no funcionaron las órdenes que el fiscal quiso dar desde arriba, ni sus métodos de trabajo tan poco ortodoxos. Aprieta a sus súbditos: los otros no se dejan.
La desfachatez con la que la clase dirigente se presenta ante la sociedad merecería un estudio sociológico profundo. Quienes nos representan, ¿son una proyección fiel de la sociedad? ¿O son una muestra esperpéntica del conjunto, que, merced a su falta de escrúpulos, puede actuar como lo que no es, la sociedad misma? Difícil pregunta, de compleja respuesta. Porque no es dable creer que Horacio Tettamanti, dueño de Servicios Portuarios Integrales (SPI), o Eduardo Tomás Pezzati, presidente del consorcio portuario y de todo consorcio o ente que haga falta para dar trasiego al dinero público, representen a la sociedad marplatense. Menos aún su jefe político Gustavo Arnaldo Pulti.
El fiscal del caso Carolina Píparo detalla cómo sigue la causa y afirma que estos delincuentes no salen a robar para alimentar a sus hijos sino para vivir sin trabajar, consumir drogas, entre otras cuestiones.