Columna24.11.2007 | La “profesión más antigua del mundo”, también llamada prostitución, crece diariamente por las calles y barrios de la ciudad. Los vecinos comunes no saben qué deben hacer. Algunos policías persiguen a “seleccionadas” prostitutas, pero a quienes las explotan nadie los molesta. Los policías se sienten atados de pies y manos por jueces y policías.
Cuando publicamos en N&P del 4 del corriente mes la columna Hipocresía, alcahuetería o proxenetismo, no creímos que podríamos provocar entre nuestros lectores posiciones tan encontradas. Descubrimos la ignorancia que campea en nuestra sociedad marplatense sobre cuáles son sus derechos frente a acciones que ofenden socialmente al orden y la moralidad públicas.
Nos pareció un escándalo social que un conocido matutino marplatense publique diariamente más de 326 avisos clasificados en los rubros 41, titulado “Servicios varios", y 41A “Masajes", en los que cientos de mujeres y hombres que han decidido vender sus cuerpos hacen oferta pública de placeres.
Un lector nos dijo que “con no leer esos avisos claramente pornográficos está todo arreglado". Otro, que cuando compra La Capital, y a veces La Nación o Clarín, debe excluir de la lectura y esconder los suplementos de clasificados.
Ya hicimos referencia a que, entre otras, Belén, Cinthia, Carla, Celeste, Kari, Raquel, Vanina, Gisel, Marcela y Nair, en avisos clasificados de La Capital, ofrecían y ofrecen todo tipo de prestaciones sexuales, entre ellas “el mejor bucal", “besos negros", “sexo grupal", “sexo anal", invitando a “empezá en mi boquita y terminá en mi colita". Hemos comprobado que los mismos avisos siguen diariamente, y si el lector nos perdona, les transcribimos otros dos nuevos: “mulata multiorgásmica. Chocolate que se derrite entre tus piernas, Mmmm pasame la lenguita..."; “paraguayita fogosa, garganta profunda, adicta sexo anal c/s globito".
Y aquí llegamos a la inacción fiscal y de la justicia, y a los gravísimos errores de las autoridades policiales que, o son producto de la ignorancia de las figuras del Código Penal o de la Ley de Faltas 8031, o tal vez ocultan alguna decisión del Estado, tomada en secreto y a espaldas de la población, de permitir que algunos puedan obtener pingües beneficios explotando el ejercicio de la prostitución.
Este periodista, que fuera director de los dos matutinos marplatenses, está convencido de que el “estilo periodístico" no se vende por dinero, y que 326 avisos clasificados, que son iguales a 1.850 líneas de avisos, que se cobran a razón de $ 4.90 cada línea, lo que hace un ingreso diario de $ 9.065, o $271.950 mensuales, o $ 3.263.400 al año, indican toda una política editorial.
Un negocio grande de más de tres millones al año es el provecho que obtiene un medio de prensa de la actuación de las señoras “prostitutas" de nuestra ciudad. ¿Cuál es el beneficio de los que instalan privados o dan seguridad a las trabajadoras del sexo?
Hemos tomado conocimiento de que el jefe de la Departamental de Policía local quedó preocupado por nuestra publicación del 4 del corriente, y particularmente cuando se le indicaron cinco casas donde funcionan regenteadores de la prostitución, además de alternadoras, y que basta leer el diario para saber dónde están.
El jefe policial cree que está atado de pies y manos por los jueces criminales y correccionales, que han decidido prácticamente por acuerdo unánime que “el ejercicio de la prostitución sin escándalo no se halla tipificado en el Código de Faltas".
O sea que para los jueces de Mar del Plata sólo se puede sancionar a quien ejerce la prostitución si ha provocado escándalo o molestias a terceros. Pero no basta con que un vecino o ciudadano se haya escandalizado por la prostitución: la Justicia exige que se hayan producido disturbios y molestias públicas y graves para que la autoridad policial pueda intervenir.
Canadá, Australia, Bangladesh y Europa
En Canadá, la compraventa de sexo no está prohibida. Sí lo está si se efectúa en la calle o en burdeles. El oficio de proxeneta es un delito punible hasta con diez años de prisión si se venden servicios de mayores. Regentear un burdel es un delito. El comité Fraser, en 1983, declaró legal la prostitución si en un mismo espacio no trabajan más de dos prostitutas, y si no hay proxenetas.
En Bangladesh, el comercio de servicios sexuales se encuentra oficialmente permitido, y se les otorga una licencia para ejercer el oficio, para lo que deben probar que no cuentan con medios ni pueden ganarse la vida.
En la Comunidad Económica Europea, la Corte Suprema de Justicia decidió que, a diferencia de Inglaterra, que considera a la prostitución como una “actividad comercial" sujeta a tributos al Estado, se la debe considerar como “una prestación de servicios remunerada, comprendida en los conceptos de actividades económicas por cuenta propia". La Corte Suprema de la CEE concluyó que la “prostitución ejercida en forma independiente" puede considerarse una actividad lícita, no prohibida por ningún estado miembro, tolerada y regulada por la mayoría de ellos.
En Australia, el Estado ha dividido las aguas entre la prostitución “ilegal" y la “permitida". Al igual que Canadá, la prostitución callejera ha sido confinada al oprobio y la sanción de la ley, siempre que la oferta se realice fuera de las llamadas “zonas rojas", zonas que la policía y autoridades fueron delimitando a lo largo de un siglo.
Pero en todos los lugares del mundo existe preocupación por las leyes de profilaxis social, propagación del HIV y enfermedades venéreas. Y sobre todo, se intenta proteger a las protagonistas de la venta de sexo, y perseguir a quienes las explotan.
Prostitución y explotación
A nadie le pueden caber dudas de que la legislación nacional o provincial en manera alguna sanciona o prohíbe el ejercicio de la prostitución en sí misma, llevada a cabo en forma individual. Sólo por imperio del artículo 68 del Decreto Ley 8031 y sus modificatorias, si esa actividad “provocara escándalo o molestias a terceros" sería sancionable.
Los jueces de Mar del Plata han afinado su interpretación y han sostenido que no “cualquier escándalo" hace punible al acto. El escándalo debe tener violencia, publicidad y desorden social. Han llegado los jueces, en un afán desmedido de quitar poder a las comisarías locales, a sancionar o sumariar a algún funcionario policial si éste, en lugar de esperar en la comisaría a que el “escándalo" acontezca, ha tenido la iniciativa de concurrir al lugar espontáneamente.
Inexorablemente los jueces -entre los que podemos mencionar a Pedro Hooft, Jorgelina Camadro y otros- han sobreseído a los imputados por el ejercicio de la prostitución si no se ha acreditado la existencia del escándalo o molestias a terceros. Así que desde esta página no podemos menos que advertir a aquellas personas que realizan la actividad de entregarse a tratos sexuales con personas de uno u otro sexo, de manera pública, con carácter habitual y con fines de lucro, que si se abstienen de provocar escándalo, molestias o disturbios perjudiciales para terceros, que alteren el orden público o la tranquilidad del vecindario, o individualmente o en grupo de proferir gritos, insultos, amenazas o provocar de cualquier manera, no deberían sufrir ningún menoscabo de sus derechos por ninguna autoridad, ni policial ni judicial.
También sería bueno pedirle a los jueces correccionales y a la autoridad policial que alguna vez apliquen las normas del artículo 66 incisos a) y b) del Decreto Ley 8031 – Código de Faltas vigente–, que sanciona al “que con ánimo de lucro promoviere, facilitare o tuviere provecho de la corrupción o prostitución de mayores de edad, sin distinción de sexo y aunque mediare el consentimiento de los mismos". Traduciendo al idioma de la gente: los fiscales, los jueces correccionales y la policía deberían aplicar los códigos penales y de faltas, y en lugar de perseguir prostitutas que trabajan en forma individual, perseguir a quienes las explotan.
Los fiscales deben aplicar el Código Penal en su Título III, llamado “Delitos contra la integridad sexual", el que además de sancionar los abusos sexuales y la prostitución de menores o de mayores, con o sin su consentimiento, sanciona las exhibiciones obscenas en lugares accesibles al público o la vía pública. Todos debemos saber que jueces y fiscales tienen decidido que circular por la vía pública en ropa interior o semidesnudos no es delito, ya que dicen que lo mismo o más pasa por televisión, pero es claro que no se puede tener sexo en la vía pública o mostrar lo que ataca e hiere al pudor.
Por otro lado la Policía y los jueces correccionales, salvo que exista algún interés político o comercial que lo impida, deberían aplicar la norma del artículo 66 incisos a) b) c) y d) del Decreto 8031, que reprime y sanciona a los que promueven y explotan a las alternadoras, sea como dueños de “privados" o de otros lugares donde ellas atienden público.
El diario La Capital, tal vez para legitimar sus avisos obscenos, publicó una lamentable opinión de un abogado que actúa como especialista en Propiedad Horizontal, llamado Juan Antonio Costantino, quien con toda imprudencia declaró que “los denominados ‘privados’ (departamentos donde se ofrecen servicios sexuales) tienen total protección jurídica mientras no se ocasionen molestias". Esta opinión es falsa y tendenciosa, pues los “privados" o domicilios donde se explota la prostitución no tienen protección jurídica. Sólo está medianamente protegida la prostituta que la ejerce en silencio y en forma individual, no como una empresa de varios integrantes.
Basta de perseguir, entonces, a las humildes mujeres y hombres que explotan a su propio cuerpo para vivir, como tantos otros trabajadores que usan sus físicos y trabajan a la intemperie exponiendo su salud, y más dedicarse a identificar y sancionar a los que los explotan, con auxilio de un Estado que no para de mirar hacia otro lado.
Una bomba de humo hace que se gaste plata y se concentre atención de la prensa, mientras los ladrones verdaderos se escapan por la puerta trasera. La Defensora del Pueblo se quejó de limpieza sobrefacturada y empleados mal reemplazados. Mientras discuten unos con otros, los verdaderos corruptos brindan con champagne.
Esta semana ha sido pródiga en efectos pirotécnicos verbales, distribuidos a diestra y siniestra por quienes ya son visualizados en la comunidad como auténticos integrantes de una mafia. El concesionario de la nueva terminal de ómnibus, Néstor Emilio Otero, por toda respuesta a la interpelación a la que lo sometieron los concejales por más de dos horas y media y con base en un cuestionario de 91 puntos, los destrató, caracterizándolos de ridículos e ignorantes. Señaló que, de las cuestiones expresadas en dicha reunión, una sola sería pertinente, las rampas para discapacitados, aunque se quitó a medias el sayo aduciendo que las rampas son una necesidad en toda la ciudad y no sólo en la terminal, y que bien harían los concejales en atender los urgentes reclamos de la población para no decepcionar al soberano una vez más.
Persona travesti al que la Justicia de Córdoba le otorgó la guarda de dos pequeños que eran maltratados por sus padres.