Columna25.12.2008 | Ayer, escribir un diario íntimo. Hoy, tener un blog / fotolog. Y mientras más gente lo lea, mejor. Esta costumbre masificada en el siglo XXI ya está generando nuevos personajes de la farándula, miniestrellas e historias que cada vez es más difícil ignorar.
El fenómeno no es nuevo, sí lo es que sus protagonistas se transformen en figuras mediáticas. La idea es compartir / polemizar / tener “un millón de amigos" como decía Roberto Carlos. En este caso, serían visitas y/o contactos, si se entiende la idea. Cada vez más gente se muestra “como es" en Internet mediante fotos, anécdotas y/o videos. Asimismo, dentro de ese colectivo, vemos a los nuevos mediáticos, Marco Colom por citar uno, que son invitados a los medios o son estrellas en fiestas de esparcimiento nocturno.
La premisa es que no hay límites. La clave es tener tiempo, o hacérselo, y subir novedades o imágenes que a alguien le llamen la atención.
Y Mar del Plata también tiene sus espacios. Diversos medios de la ciudad cuentan con sus blogs, y no pocos de sus residentes tienen su espacio. Como Romina, una bloguera marplatense de hace ya algunos años. Esta casi psicóloga decidió especializarse en el área jurídica y, entre otras cosas, es parte de este fenómeno.
Su sitio es lamomialoca.blogspot.com y ya sabe lo que es que la hayan visitado más de varios miles de personas.
Esto de contar su vida en Internet empezó en marzo de 2006 a pedido de su hermano y amigos, por su “imán para cosas raras y sucesos fuera de lo común". Aunque en algunos casos sean situaciones trágicas, Romina comenta que la gente se ríe de su forma de relatarlo.
Sobre sus motivaciones para escribir, afirma que desde los 11 años lleva un diario y que siempre necesitó poner en palabras lo que le pasa porque “es una especie de terapia poder leerme a mí misma para entender ciertas cuestiones". Sumado a que su punto de vista no siempre coincida con el de la mayoría, todo se complementa en una forma de “descomprimir la cabeza". Además de la catarsis, la momia siente que todo blog es un mimo al ego. No la desvela que la visiten cientos de miles de usuarios, simplemente se contenta con que alguien lo lea, se ría y/o se sienta identificado.
El juego del miedo
Hay muchos que ven estas posibilidades que brinda Internet como puro entretenimiento, una forma de pasar el tiempo o algo inofensivo. En ese sentido no soy tan optimista, y creo que hay, como mínimo, avisos que hay que considerar. Sobre eso la consulto a Romina.
En principio, el hecho de que cualquiera pueda conocerla y contactarla. A ella no le preocupa porque el único medio de comunicación que proporciona es el mail y no ha puesto datos muy personales. Cuidado, su blog no está hecho para conocer gente (como la mayoría), pero esto no le da miedo.
Sus anécdotas tragicómicas y descriptivas tienen un tinte crítico y sarcástico. Un tipo de humor particular que no siempre cae bien, hecho del que la momia puede dar cuenta. Tuvo diferencias con algunos allegados, aunque las resolvió a través del… blog. “Nunca ataqué a nadie, creo que quien se ofendió fue por un tema con su inseguridad y la incapacidad de ver algo diferente, que es uno de los males de este tiempo". De esta forma, describe una de las consecuencias negativas de la globalización, que es que si no somos todos iguales, quedamos afuera. “Eso es muy peligroso". Romina siente que la generación post y adolescente actual tendría que trabajar seriamente en aceptar lo diferente porque eso puede provocar consecuencias muy graves a futuro, como violencia o discriminación a lo que no es igual. Esto último no debe ser leído como un comentario al pasar. En esta sociedad contradictoria en la que vivimos, se promueven algunas actitudes o estilos diferentes, pero eso no significa que se acepte cualquier forma de apartarse de lo socialmente preestablecido. Por ejemplo, los adolescentes discriminan a quien quiere destacarse en el colegio o no se pliega a ciertas modas.
Y ejemplos de racismo en nuestra sociedad, sobran.
Nosotros, vosotros, ellos
Romina considera que el alcance de los blogs, Youtube o fotolog es el fruto de la mediatización de la vida que ha surgido a nivel mundial. Para ella, que una cadena de comidas esté acá y en Hong Kong, está relacionado con que cualquiera pueda ver lo que está pasando en Indonesia.
Con Facebook el tema ya le parece más complejo. “De hecho, es un poco perverso", dice. Romina comenta que algo que no le gusta de Mar del Plata es el hecho de que siendo una ciudad cada vez más grande, la gente se comporta como si fuese un pueblo: “la mayoría se conoce y los chusmeríos corren rápido". Facebook es eso. Estamos frente a un gran show de chimentos y de redes donde “todos saben lo que todos hacen". Ella lo ve como negativo por afectar la privacidad y la individualidad, cada uno es un número más.
Con la irrupción de los que considero los nuevos mediáticos, aparecen personajes como Cumbio. No puedo dejar de consultar a nuestra bloguera al respecto. “Me parece que la han asesorado bien para que no se le queme la cabeza con la fama". Romina analiza que cuando Cumbio fue a un programa a hablar del fotolog, le hicieron preguntas de su novia y les paró el carro con un “estoy acá para hablar de la página, no de mi sexualidad". En esto, el tópico ya toma ribetes legales. Sí, ella puede publicar lo que quiere. Pero en un programa de televisión es distinto. Romina sugiere que deberían cuidarla y obviar el tema porque es menor y está amparada por los derechos del niño.
Puesto que estamos en el tema, respecto a la homosexualidad femenina, la momia también tiene sus reservas, en especial frente a una moda que ella llama “neolesbianismo". Ella vislumbra -y coincido- que en ocasiones se observan actitudes de las denominadas lésbicas para pertenecer. Romina ve que “está cool (de onda) que te dé lo mismo transarte a tu amiga, o acostarte con cuantos más puedas con tal de poder mediatizarlo en un fotolog". Incluso en las matineé se pueden ver chicas de la mano o besándose. Para nuestra entrevistada estaría bien si fuera una elección hecha desde el despertar sexual, no así cuando es un must (deber) para pertenecer a cierto grupo. “Me parece nefasto que el precio de no hacerlo equivalga a un suicidio social". Mucho peor aún, hacerlo sin querer, algo que provoca mucha confusión en el adolescente.
Yo, yo y mi otro yo
Aunque siempre se lo digan, Romina no cree que tenga un imán para ciertas situaciones, sino que simplemente mira. Está atenta. “Uno nació y vive en una ciudad y quizás perdió la capacidad de ver ciertas cosas. Si uno se lo propone como ejercicio mental, es una linda terapia para no sentirse mal". Así como esto la ayuda, también la deprime, al percibir ese dolor que muchos viven. Para ella, es fundamental sentir el hermoso premio que es que una mariposa se quede en su rodilla por 30 segundos. Les aviso que en cuestiones filosóficas, Romina puede debatir por horas, pero no hoy. Ella siente que todos podemos tener vivencias dignas de contar. “Todos somos especiales, la cosa es no olvidarlo uno, sino la vida se vuelve muy gris".
Romina afirma que el blog se puede comparar con un diario personal. No obstante, ella se guarda cosas para sí misma. El blog, como tantas otras cosas, tiene límite. Y no hay que cruzarlo.
Ella todavía no lo ha hecho…
La ciudad está al borde del quebranto económico, y el Intendente pretende tapar el enorme agujero negro con una desmedida suba de tasas impositivas. El gasto en sueldos se triplicó, pero las cuentas dependen hoy en día de los favores que hacen la Provincia y la Nación a esta administración. Una vergüenza que esconder bajo la alfombra.
Hace unos días, los marplatenses fuimos sorprendidos por una importante pegatina en la vía pública con el rostro de Florencio Aldrey Iglesias y la leyenda Aldrey + Otero = Mafia. Lástima que esta clase de verdades se vuelquen de manera anónima, lo cual le resta impacto y verosimilitud al asunto. El tema fue recogido por distintos medios de comunicación, que reprodujeron el libelo, continuidad de una volanteada que, con la misma foto, se había desparramado anteriormente por toda la ciudad con otra leyenda: “Gallego, dejá de robar”.
Persona travesti al que la Justicia de Córdoba le otorgó la guarda de dos pequeños que eran maltratados por sus padres.