Columna01.02.2009 | “La política es el arte de lo imposible”. Frase hecha o realidad incontrastable, conclusión poco seria o delirio, la cuestión es que alguien lo dijo. Las candentes elecciones legislativas que se vienen son, paradójicamente, candidatas a confirmar ese axioma.
Por algunos días, nuestra ciudad se transformó en el epicentro de tempranas definiciones y tendencias de cara a las legislativas de este año. No caeremos en la verdad de Perogrullo de que el próximo sufragio será crucial porque, sinceramente, cada proceso es significativo en sí mismo. La cuestión será seguir los reposicionamientos, vislumbrar si habrá cambios o no… Vayamos por partes.
Ya hubo promesas rotas, alianzas partidas al medio, recriminaciones, reuniones impensadas, negaciones, ataques. Y esto recién empieza.
Uno de los personajes del verano es Elisa Carrió. Más sonrisas, más denuncias, más soltura y palabras que se lleva el viento. Primero, afirmó que la elección que perdió frente a Cristina era su última postulación, ahora descartó presentarse en el 2011. Segundo, que no podría volver a trabajar con el radicalismo. Aunque tenía, tiene y tendrá vínculos con el partido centenario, lo que ya era contradictorio, Carrió no puede descartar su origen de extracción radical. En consecuencia, está formando una alianza con la UCR rescatable. Bah, con la UCR. Tercero, a pesar de numerosas coincidencias y propuestas comunes, rechazaba la idea de un acuerdo con el macrismo. ¿Adivina? También rechazaba a Cobos. La lista sigue y ya perdí la cuenta de las contradicciones, pero de un tiempo a esta parte remarca que hay gente muy valiosa en el peronismo. Hasta ya reconoció que de ser gobierno otorgaría ministerios a dirigentes fieles al General.
Carrió apuesta a formar un frente desde la Coalición Cívica para desbancar al kirchnerismo y cumplir su sueño – promesa – premonición de ser Presidenta. El gran interrogante será, entonces, si estas movidas ajedrecísticas sumarán o restarán, fortalecerán o debilitarán el sueño de ocupar el sillón de Rivadavia de la chaqueña.
La ex legisladora está lejos de aquella opositora férrea, que ni aceptaba la idea de dialogar con los que eran blancos de sus denuncias. Su cambio podría compararse con el que hizo Lula Da Silva, quien pasó de ser Luis D’Elía a Daniel Scioli. Dialoga y se muestra hablando con posibles compañeros de candidaturas. Volvió a abrazar al socialismo (aunque posean diferencias irreconciliables en cuestiones como el aborto), al radicalismo (aunque denunció a casi todos sus referentes), a López Murphy (aunque había rechazado un frente con el, también, ex radical) y hasta acepta confluir con el Pro. Hey, si afirma que hasta hay peronistas rescatables y que trabajaría con Cobos. La apuesta es a todo o nada, será la gloria o la derrota.
Los otros
Carlos Reutemann podría haber sucedido a Duhalde en lugar de Néstor, tenía todo a favor y rechazó el sillón de Rivadavia. Ahora, quiere ser Presidente. Bueno, no lo aseguró, aunque por ahora sí. Claro, necesita armar una fuerza. El Lole se queja de que lo acusen de indeciso, que nadie sabe lo que es conducir un auto a 300 km/h (Ndr: es una de las frases que usa para mostrarse decidido). Por algo Felipe Solá le pidió que defina si es kirchnerista o si está en la vereda de enfrente. Igual, primero deberá sortear la posibilidad una interna para las legislativas de este año. ¿Será profeta en su tierra? ¿Se postulará?
Hablando de Roma, el ex gobernador bonaerense buscó protagonismo durante el conflicto del campo, refrendó cuanto pudo sus antecedentes como secretario de Agricultura y Ganadería (algunos en Mar del Plata no tienen buen recuerdo de su gestión…) y reconoce querer candidatearse en 2011. No hay que descartarlo como presidenciable, de él depende los acuerdos que logre. O no. Es carismático, no obstante, tampoco es una estrella de brillo propio. Díganme cuántas voluntades suma y yo les diré sus posibilidades. ¿Hoy por hoy? Frío, frío.
Yendo hacia el Norte, Santa Fe será casi tan importante como el distrito bonaerense. Una vez definida la interna del pejota, se medirá el peronismo con el socialismo, es decir, con el secreto a voces Hermes Binner. El socialista ha ido creciendo paulatinamente. Rosario, el Senado, la Gobernación. ¡Venció 24 años de peronismo! Su imagen dialoguista y firme a la vez lo transforma, como mínimo, en una referencia que puede torcer el rumbo de una elección.
Y tenemos a los oficialistas que no lo son, los que habían dejado de serlo pero que “verás volver”, internas, internas. ¿Lo dejamos ahí?
En vogue
Diálogo, diálogo, diálogo: la palabra de las próximas elecciones. Vaya preparándose. Así como convergencia, debate, consenso, concertación. En su campaña presidencial, Cristina había dejado entrever esa posibilidad. Incluso, inició su administración dándole una nota a Joaquín Morales Solá. ¿Su último contacto con el periodismo? Una visita inesperada a la sala de prensa de la Casa Rosada, en la que se dedicó a dar cátedra a los periodistas sobre cómo ejercer su profesión.
Se forjarán alianzas impensadas, se romperán acuerdos que parecían de piedra, surgirán tapados, los partidos de izquierda presentarán decenas de listas.
Revisando el material, me cuestiono el título de la nota. Quizás debería haber puesto signos de interrogación. Chequeo nuevamente y confirmo mis sospechas: los vientos de cambio son, más bien, brisas veraniegas.
¿De cambio? Poco y nada.
Extraña pareja
Daniel Scioli sentó las bases de su carrera política en mostrarse como un dialoguista a ultranza, esquivo a la hora de los roces y hábil para evitar definirse en polémicas. Soportó estar en capilla con el ex Presidente y, también logró un impacto tan positivo en la gente que corrió con el caballo del comisario en la carrera por gobernar la Provincia. Se impuso cómodamente, aunque está mostrando vetas que pueden catapultar su figura en el 2011.
Ahora, sin que le tiemble la voz, se pronuncia firmemente en contra de despenalizar el consumo de drogas y se pone al hombro el tópico de la seguridad de los bonaerenses, así como pone en entredicho su figura al buscar consenso en pleno conflicto con el campo. Asimismo, se deshace en elogios hacia la Presidenta, inaugura obras y evita cualquier afirmación respecto a lo que depararán las legislativas, el armado de listas y/o el día después. ¿No le hace acordar a alguien? Las similitudes con Reutemann están a la vista. Devaneos, amagues, y una estampa de buen tipo los diferencian de liderazgos opuestos cual, por ejemplo, un Luis Barrionuevo, que utiliza golpes de efecto y ninguneos, tales como decir que Cobos es golondrina de un solo verano, para sobresalir.
Hablando del mendocino, el actual vicepresidente atraviesa una encrucijada similar a la de Felipe Solá: depende de acuerdos y alianzas. Si ambos no suman voluntades del PJ bonaerense, radicales y/o partidos minoritarios, levantarán muy poco vuelo.
No hay que olvidar que las legislativas abren el espectro de votos, las minorías suman más voluntades y el oficialismo, salvo excepciones (el kirchnerismo fue una de ellas, no debemos olvidarlo) pierde poder.
Y la tela que falta por cortar.
La ciudad está al borde del quebranto económico, y el Intendente pretende tapar el enorme agujero negro con una desmedida suba de tasas impositivas. El gasto en sueldos se triplicó, pero las cuentas dependen hoy en día de los favores que hacen la Provincia y la Nación a esta administración. Una vergüenza que esconder bajo la alfombra.
Hace unos días, los marplatenses fuimos sorprendidos por una importante pegatina en la vía pública con el rostro de Florencio Aldrey Iglesias y la leyenda Aldrey + Otero = Mafia. Lástima que esta clase de verdades se vuelquen de manera anónima, lo cual le resta impacto y verosimilitud al asunto. El tema fue recogido por distintos medios de comunicación, que reprodujeron el libelo, continuidad de una volanteada que, con la misma foto, se había desparramado anteriormente por toda la ciudad con otra leyenda: “Gallego, dejá de robar”.
Persona travesti al que la Justicia de Córdoba le otorgó la guarda de dos pequeños que eran maltratados por sus padres.