Columna15.03.2009 | Inseguridad, demoras en la Justicia, policías con las manos atadas, acusaciones cruzadas entre los responsables directos e indirectos. Nada por aquí, nada por allá… Como aseguraron algunos jueces de la Corte Suprema y funcionarios, es un invento de los medios. Ojalá fuera así.
Movilización en Mar del Plata. Una convocatoria multitudinaria, un fenómeno muy poco común en la que, posiblemente, sea la ciudad con menor índice de movilizaciones del país.
Algo debe estar pasando. Cabe preguntarse por la cantidad de sucesos policiales de los últimos días, que a nivel nacional parecen multiplicarse. Hay quienes dicen que los medios exageran, que lucran con el morbo. Están los que señalan a los jueces por lentitud e inacción. O los que apuntan a los poderes Ejecutivos y Legislativos, por no proveer las herramientas necesarias. O, también, los que levantan su dedo para indicar que los ciudadanos son responsables, por no actuar. Quizás todos tengan razón. Quizás ninguno.
El marplatense ha visto crecer la espectacularidad y la repercusión social de los hechos delictivos. La búsqueda desesperada e infructuosa de la taxista, los asesinatos a quemarropa, las largas agonías. Dalina Di Mauro es un nombre, es un símbolo, es la representación de un fenómeno que está calando cada vez más hondo en Mar del Plata, en la provincia… La Argentina está siendo afectada de una u otra manera por esta “sensación”.
“Si no te quejás, no te quejes”. Así de tajante fue la convocatoria del 6 de marzo, en un hecho que ya analizaron los medios locales en el que sólo quiero remarcar la presencia de representantes (algunos como oradores) de cuatro vertientes religiosas distintas. No es un dato menor. O que el padre de Dalina exprese que debe demostrarse que el detenido es culpable. La mesura en familiares y víctimas de este tipo de sucesos tampoco es común. Sí lo son el morbo, el hambre de los medios por filmar a un padre o a una madre llorando, gritando el nombre de su hijo asesinado o los intentos de obtener frases impactantes. Amarillismo va a haber siempre. Asimismo, si hablamos de la sección Policiales, las malas noticias son la constante. Los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial cruzan declaraciones, aunque se ponen de acuerdo en que los medios exageran, dan “noticias rojas” o que generan paranoia. Sorprende la ausencia de respuesta, de contrapreguntas de los noteros o periodistas frente a esas acusaciones. No lo puedo entender. Repasemos algunas de las apostillas de las que muy pocos parecen interesados en retrucar.
Tomala vos
El presidente del Consejo de Magistrados bonaerense, Carlos Lami, en medio de sus críticas a (valga la redundancia) las críticas presidenciales, consideró que la Justicia Argentina es “bastante eficiente”. Y lo hizo por televisión, en vivo, así que nadie lo sacó de contexto. Asimismo, el magistrado dijo que la inseguridad se debe a la “insatisfacción social por falta de educación y de trabajo, la falta de contención de la juventud y la droga”.
Los jueces afirman que faltan recursos. Los ministros, por su parte, hablan de nombramientos récord y de ausencia de “pedidos formales por más presupuesto”. O uno miente o ambos tienen una visión distorsionada de la realidad. Ambas posibilidades son graves. No descabelladas.
Los enfrentamientos, antinomias y/o dicotomías en la Argentina han devenido en resultados negativos. Si jueces, funcionarios y ciudadanos se sitúan en diferentes veredas, el humor social pasa a ser combustible y se llega a repartir volantes en los que se pide que “maten a los chorros”. Pasó en Mar del Plata. Estos papelitos inundaron la Avenida Colón. El interrogante es qué actitud prevalecerá, si la del diálogo (aunque sea para la foto) como la mesa de trabajo que están compartiendo Gustavo Pulti y Vilma Baragiola, o los pedidos de pena de muerte. Ésa es una de las cuestiones.
Dásela a otro
Repasando las declaraciones de los últimos días, hay afirmaciones que suenan demasiado optimistas o que simplemente buscan un rédito publicitario. Sorprende gratamente que se reúnan el jefe de Gabinete, Sergio Massa, y los integrantes de la Corte Suprema. Los magistrados acordaron solicitar alrededor de 900 personas para acelerar los juicios por derechos humanos, por causas civiles y penales. Veremos qué surge de ese debate, qué se hace al respecto y si el saldo es positivo. Por ejemplo, queda muy bien que Massa pida sanciones a los jueces que hacen mal su trabajo. Cabe recordar que él sabe cómo es el mecanismo y que, hoy por hoy, los integrantes del Consejo de la Magistratura vienen en mayor medida del ámbito político que del Judicial. Por ese motivo es que Fayt, el más “veterano” de los integrantes del máximo Tribunal, remarcó esto y tiró la pelota para los otros poderes.
Ésa es la constante. El monólogo de Tato Bores donde la culpa es de “El otro” sigue vigente. Todos aportan en pos de la seguridad social y jurídica. La cuestión es que, a su vez, también son partícipes de que algo no ande bien.
Marchas a lo largo y a lo ancho del país, causas que prescriben, hasta una jueza destituida por malos tratos y acoso sexual (en Necochea). Intentos de linchamiento y propiedades atacadas por vecinos enardecidos. Fuerzas de seguridad que se escudan en falta de recursos o legislaciones muy laxas para justificar su inacción.
Un hecho sobresale y da una pauta del presente. El empresario Gerardo Budeisky, que atropelló, mató y abandonó a un joven en Villa Gesell, recibió una condena de tres años en suspenso. Más qué una víctima de la sociedad, la sociedad es víctima. ¿De quién? De la propia sociedad, obviamente.
Una bomba de humo hace que se gaste plata y se concentre atención de la prensa, mientras los ladrones verdaderos se escapan por la puerta trasera. La Defensora del Pueblo se quejó de limpieza sobrefacturada y empleados mal reemplazados. Mientras discuten unos con otros, los verdaderos corruptos brindan con champagne.
Esta semana ha sido pródiga en efectos pirotécnicos verbales, distribuidos a diestra y siniestra por quienes ya son visualizados en la comunidad como auténticos integrantes de una mafia. El concesionario de la nueva terminal de ómnibus, Néstor Emilio Otero, por toda respuesta a la interpelación a la que lo sometieron los concejales por más de dos horas y media y con base en un cuestionario de 91 puntos, los destrató, caracterizándolos de ridículos e ignorantes. Señaló que, de las cuestiones expresadas en dicha reunión, una sola sería pertinente, las rampas para discapacitados, aunque se quitó a medias el sayo aduciendo que las rampas son una necesidad en toda la ciudad y no sólo en la terminal, y que bien harían los concejales en atender los urgentes reclamos de la población para no decepcionar al soberano una vez más.
Persona travesti al que la Justicia de Córdoba le otorgó la guarda de dos pequeños que eran maltratados por sus padres.