Columna20.12.2009 | Hubo muchos y muy buenos candidatos para ganar el Lobo de Mar de Oro, que como todos los años entrega el Círculo de Periodistas Deportivos de nuestra ciudad. Sin embargo, los jurados del premio se inclinaron por Horacito Zeballos para reconocer y destacar su campaña, la mejor, en el profesionalismo.
Y está bien, porque destaca el esfuerzo y sacrificio de toda una vida empuñando la raqueta. Pero, sobre todo, refleja que este deportista se ha metido entre los mejores cincuenta jugadores del ranking internacional.
El tenis, por ser una disciplina individual, es un deporte que requiere de demasiados factores para lograr estar en lo más alto. El tenista está solo contra su rival y requiere de la metodología del ejercicio que haya aplicado por incorporación de entrenamientos más que por reiteración de ejercicios.
En este sentido, la designación de Zeballos es justa y meritoria.
Pero quiero aprovechar este espacio para pronosticar lo que puede venir. Si se dan las condiciones y Zeballos gana algunos partidos en el inicio del calendario 2010, si la Legión Argentina con el regreso de David Nalbandian logra hilvanar una racha positiva durante enero, el que viene puede ser un muy buen año para el tenis de la ciudad.
Pero hay un elemento clave: en Mar del Plata hacen falta canchas. Sí, así como el lector puede apreciar, es necesario que para dar respuestas a la demanda comercial y deportiva que puede explotar en 2010 sea necesario que se lleven adelante distintos emprendimientos privados, para atender las necesidades de una comunidad que podría volcarse directamente a este fenómeno deportivo.
Para los actores principales del tenis local sería una excelente noticia que Horacito sea convocado a integrar el equipo Nacional de Copa Davis. Porque confirmaría su muy buen nivel deportivo y ayudaría a darle al tenis local el espaldarazo necesario para proyectarse con fuerza. Desde que Guillermo Vilas representó a la Argentina en competencias por equipo, ningún otro marplatense lo supo hacer, por lo menos en la rama masculina.
La estatuilla del Lobo de Mar de Oro que el tenista local recibió de manos de Antonio Toledo, presidente de la Fundación Toledo que patrocina la entrega de los premios, puede ser el “testigo” de la posta que Vilas dejó hace más de una década sin que otro tenista local reuniera las condiciones suficientes para ocupar ese espacio vacío.
No hay que presionar sobre las posibilidades que tenga el joven Zeballos. Pero tampoco se puede disimular que existen grandes expectativas depositadas en él. Y frente a eso, es muy importante reconocer que el tenis podría volver al primer plano nacional con su aporte. Sería muy bueno que se cumpliera el pronóstico.
Una bomba de humo hace que se gaste plata y se concentre atención de la prensa, mientras los ladrones verdaderos se escapan por la puerta trasera. La Defensora del Pueblo se quejó de limpieza sobrefacturada y empleados mal reemplazados. Mientras discuten unos con otros, los verdaderos corruptos brindan con champagne.
Esta semana ha sido pródiga en efectos pirotécnicos verbales, distribuidos a diestra y siniestra por quienes ya son visualizados en la comunidad como auténticos integrantes de una mafia. El concesionario de la nueva terminal de ómnibus, Néstor Emilio Otero, por toda respuesta a la interpelación a la que lo sometieron los concejales por más de dos horas y media y con base en un cuestionario de 91 puntos, los destrató, caracterizándolos de ridículos e ignorantes. Señaló que, de las cuestiones expresadas en dicha reunión, una sola sería pertinente, las rampas para discapacitados, aunque se quitó a medias el sayo aduciendo que las rampas son una necesidad en toda la ciudad y no sólo en la terminal, y que bien harían los concejales en atender los urgentes reclamos de la población para no decepcionar al soberano una vez más.
El fiscal relata la detención de la persona que podría ser el asesino de Franco Castro.