Columna27.12.2009 | La definición del Mundial de Clubes de la FIFA merecía un broche como el que le puso Lionel Messi al partido final entre Estudiantes de la Plata y Barcelona de España: con el pecho, el rosarino marcó el gol que abrió las posibilidades para que su equipo se quedara con el título.
Estudiantes hizo un trabajo muy bueno. Estuvo a dos minutos de ser el campeón del mundo, porque ganaba el partido hasta el minuto 88, cuando Pedro empató. En el primer tiempo, Mauro Boselli había puesto el score a favor del “León” de La Plata, que hasta entonces parecía que se traería el título.
En Abu Dhabi el clima fue fenomenal. Un Estudiantes que por poco se mete en la historia grande del fútbol mundial; aunque igualmente lo está, por haber sido parte de esta definición. Y un Barcelona que demostró por qué es el mejor equipo del mundo en la actualidad, por mucho que se pueda discutir acerca de esto.
La realidad, lo vivido el sábado pasado, deja claramente expuesto que Lionel Messi es el mejor jugador del mundo en este momento. Y que no hay discusión al respecto, por más que en Europa existan otros grandes futbolistas que puedan intentar opacar el brillo del argentino.
Alejandro Sabella, entrenador del equipo nacional, también ha dejado una marca en muchos. Ha mostrado un esquema deportivo apto para la circunstancia frente a un rival de un poderío superlativo.
Antes del cotejo, la estrella del equipo platense, Juan Sebastián Verón, había anticipado que su equipo no era candidato en el partido y que el favorito era el conjunto catalán, como era de esperarse.
También en los pronósticos de la mayoría, Barcelona aparecía ampliamente favorito frente a los argentinos. Aunque en la cancha no existió una diferencia tan abismal como se preveía.
Es que el esfuerzo de los argentinos fue mucho. Barcelona terminó ganando por dos a uno. En el final del partido Estudiantes tuvo la posibilidad de empatar y forzar una definición desde el punto del penal, cuando Desábato cabeceó al lado del palo en el último minuto del segundo suplementario.
Miles de simpatizantes del “pincha” recordarán esta actuación de su equipo. Y el tiempo le reconocerá a Estudiantes que lo realizado fue muy digno. Ese equipo de Sabella se metió en un espacio donde otros grandes de la Argenitina no han llegado, o donde no pudieron plasmar en éxito su esfuerzo.
Pero, sin dudas, el pecho de Messi es mucho más que un símbolo. Es, para Barcelona, una pieza clave en todo sentido. Y, además, nos deja contentos a todos porque ese triunfo suyo es un poco también un triunfo argentino.
Un empleado no docente de la Universidad advirtió a otro que se callara, y lo hizo incendiándole el coche por segunda vez en menos de un año. Hay un enfrentamiento interno entre sectores, que incluye secuestro, amenazas, lesiones y hasta la destrucción completa de propiedad privada. El rector no se hace cargo: esto es poco importante para él.
Apareció en escena Horacio Tettamanti, ingeniero, empresario, funcionario de la administración comunal, concesionario de espacios públicos en el puerto de Mar del Plata. No ha sido una aparición más, sino que viene de la mano de una investigación de la revista Puerto, que lo coloca en la incómoda posición del que hace todo lo contrario de lo que dice.
Tettamanti se hizo conocido entre nosotros por sus apariciones en los medios cuando denunciaba actos de corrupción en la Gobernación de Chubut, durante el mandato de Carlos Maestro, y en relación a la administración de puertos en el Gobierno de la Alianza (De la Rúa/Álvarez). Hoy, funcionario influyente en la gestión GAP, se lo ve en fecha reciente caminando junto a Florencio Aldrey Iglesias por el GHP junto al canciller Timmerman.
Responsable de la obra de 3 de Febrero y Catamarca donde se cayó un fierro que rompió un vehículo.