Columna03.01.2010 | En materia deportiva, todo indica que la temporada de verano tendrá un alto impacto en información. El tradicional Torneo de Verano de fútbol con los equipos grandes de la Argentina; el Seven Internacional de Rugby, que vuelve a ser clave en el armado de la agenda local; el ya clásico Circuito de Beach Volley Nacional; y los certámenes también importantes que se irán sumando con el correr de los días conforman una grilla de hechos de primera línea, destacadísimos.
Por ser la ciudad más visitada del verano, Mar del Plata puede darse el lujo de incidir o no en la elección de los eventos. Y una forma de incidir es a través del apoyo que se brinda desde la Comuna en la parte económica.
Todos estos grandes acontecimientos deportivos descritos antes no cuentan, en absoluto, con la ayuda de la Municipalidad en materia económica. Es más, muchas veces desde Luro e Yrigoyen le dicen a los dirigentes que los van a respaldar, que los van a ayudar financieramente para que puedan desplegar las costosas estructuras que requieren para realizar sus eventos, y luego se encuentran con cientos de dificultades para que se efectivicen las promesas.
Pero, por suerte, todavía quedan directivos deportivos, empresarios, promotores, organizadores y cientos de voluntarios locales que siguen apostando para que el deporte también tenga un lugar preponderante en la cartelera de propuestas que la ciudad reserva para millones de veraneantes.
Sin embargo, esta actitud mezquina de la clase dirigente local debería empezar a ser revisada. Eso no significa que la ciudad tenga que pagar los eventos deportivos, ni mucho menos. Pero por lo menos implica no tomar compromisos que a la postre no se van a cumplir. Simplemente eso, ser coherente en el decir y el hacer, algo que cualquier dirigente político, deportivo o empresarial debe tener como condición necesaria y no como virtud distintiva.
El verano marplatense es una vidriera para quienes proponen productos económicos, cualquiera sea el formato. Pero también es una oportunidad para que muchos chicos, deportistas y aficionados puedan apreciar el mejor nivel de las disciplinas más convocantes en su ciudad.
Es por ellos que, al menos, la dirigencia debería entender que si se apoya alguna iniciativa deportiva no se despilfarra dinero, se invierte. Y la forma de recuperar la inversión es comprometer a organizadores y deportistas de dos maneras: a los organizadores para que incorporen talentos locales en los eventos; y a los deportistas para que realicen clínicas donde transmitan a otros deportistas locales el conocimiento obtenido, aplicado en metodología o táctica y estrategia del deporte.
Claro, para que esto ocurra debería haber políticos que, en lugar de pensar en sacarse la foto con el ganador, estuvieran al lado del deportista marplatense tratando de guiarlo, acompañarlo y propender a su desarrollo. Y no alcanza con una mísera beca (que puede ser importante). Requiere compromiso y vocación. ¿Será demasiado pedir?
Una bomba de humo hace que se gaste plata y se concentre atención de la prensa, mientras los ladrones verdaderos se escapan por la puerta trasera. La Defensora del Pueblo se quejó de limpieza sobrefacturada y empleados mal reemplazados. Mientras discuten unos con otros, los verdaderos corruptos brindan con champagne.
Esta semana ha sido pródiga en efectos pirotécnicos verbales, distribuidos a diestra y siniestra por quienes ya son visualizados en la comunidad como auténticos integrantes de una mafia. El concesionario de la nueva terminal de ómnibus, Néstor Emilio Otero, por toda respuesta a la interpelación a la que lo sometieron los concejales por más de dos horas y media y con base en un cuestionario de 91 puntos, los destrató, caracterizándolos de ridículos e ignorantes. Señaló que, de las cuestiones expresadas en dicha reunión, una sola sería pertinente, las rampas para discapacitados, aunque se quitó a medias el sayo aduciendo que las rampas son una necesidad en toda la ciudad y no sólo en la terminal, y que bien harían los concejales en atender los urgentes reclamos de la población para no decepcionar al soberano una vez más.
El fiscal confirma la detención de Juan Manuel Rivero, que se entregó en la subcomisaría Casinos y es el otro responsable del crimen de Franco Castro López.