Columna10.01.2010 | Las dos flotas más importantes para la ciudad ganaron más toneladas de pescado durante el 2009. Incluso la merluza del stock sur fue más que en 2008. La especie más golpeada fue el calamar. Sin embargo, en total de descargas se perdió un 24%. A pesar de ello, el puerto de Mar del Plata obtuvo una porción mayor del market share de los desembarques.
Las cantidades de pescados, mariscos y moluscos desembarcadas en el puerto de Mar del Plata se redujeron un 15,1% durante el 2009, en comparación con los niveles de productos que habían llegado a la estación marítima el año anterior.
La buena noticia se puede advertir en el desagregado por flotas, ya que fresqueros y congeladores marplatenses pudieron eludir los problemas y llegaron a pescar más que el año pasado.
Es un hecho que entre los fresqueros incidió la llegada de buques que antes operaban en la Patagonia, flamantes adquisiciones de empresas locales que continuarán llegando durante este año. En la comparación interanual se pasó de 207.000 toneladas en 2008 a 216.000 en 2009.
Los congeladores tuvieron un desempeño similar y declararon haber descargado 4.000 toneladas más, yendo de 76.000 a 80.231. Por su parte, los tangoneros casi alcanzaron las 2.000 toneladas, cuando venían de una cosecha de 782.000 en el 2008.
Costeros y embarcaciones tipificadas como de rada/ría retrocedieron algunos casilleros. De 17.000 toneladas bajaron a 14.644 en el caso de los artesanales, mientras que los costeros se redujeron en 12.000 toneladas y alcanzaron las 53.000.
Por especies
Por especies, la merluza tuvo un importante incremento, mientras que el calamar perdió. Tal como era de esperar, el recurso estrella para la flota local fue la merluza hubbsi, que este año vino con sorpresas: el esfuerzo de las empresas locales hizo que lograran descargar más de la pesca del stock sur que en el año previo.
Por eso, la información consigna que se generó un "milagro" en el stock sur de la hubbsi, ya que las descargas alcanzaron las 125.000 toneladas, un 24% más que las 101.000 que se habían conseguido en 2008.
Una de las especies más afectadas fue el calamar. La caída de las capturas del mismo explica el abrupto derrumbe de la extracción de aguas nacionales. Concretamente, el calamar tuvo un nivel de captura cercano a las 75.000 toneladas menos en la comparación interanual (2008-09).
Pese a que cayeron las capturas, el de Mar del Plata sigue siendo el puerto más importante de todo el país en materia pesquera. Y en medio de la crisis, la estación marítima local aumentó su participación en el market share de desembarques; el año pasado, más de la mitad del total se realizó en muelles del puerto local.
La cifra total de desembarques alcanzó la suma de 705.490 toneladas. En comparación con los doce meses del 2008, la diferencia es importante: un 24,42%, si se tienen como base de cálculo las 933.348 toneladas del año anterior.
En otros puertos nacionales también se resintió la actividad en materia de descargas. En Santa Cruz pasaron de 130.000 toneladas en 2008 a 54.000 en 2009; en Chubut, de 186.000 a 133.000; en Río Negro de 21.869 toneladas a 17.410 y en Tierra del Fuego de 94.000 a 74.000.
Pescados, mariscos y moluscos
En volumen, durante el 2009 fueron descargadas 405.401 toneladas entre peces, mariscos y moluscos. En total fueron 72.104 toneladas menos que en 2008.
A pesar de que la mayoría de los analistas del sector y empresarios ya pronosticaban una caída importante, no es tan impactante como se pensaba que podría haber sido allá por el mes de febrero, cuando el panorama internacional era mucho más complejo a partir del cierre de los mercados como consecuencia de la crisis económica.
Los datos, todavía provisorios y con un corte al 29 de diciembre, son manejados desde la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura desde su área de estadística.
Mejoran expectativas
En un escenario favorable para las materias primas como se anticipa que será el 2010, las empresas de extracción de nuestra ciudad anticipan que el año próximo podrían recuperarse los niveles de productividad que no se lograron a alcanzar durante 2009.
En este contexto, es de esperar que las empresas puedan volcar más cantidad de pescado al puerto; eso se traducirá de manera directa en mayor cantidad de mano de obra. Si eso se concreta, podrían superarse varios de los conflictos que se dirimieron en los últimos años en el puerto.
Una señal clara de que efectivamente podría darse este panorama es que los barcos patagónicos han decidido migrar a Mar del Plata, algo que ya fue confirmado por los funcionarios del área de pesca de Santa Cruz.
En el sur hay preocupación por esta situación, que favorecerá a Mar del Plata pero perjudicará a los gremios que operan en aquella zona del país.
Además, la trazabilidad que exigen los mercados europeos y las normas sanitarias del producto para ingresar al viejo continente favorecerá el desarrollo de un pescado marplatense con mejor calidad. Evidentemente, las posibilidades de que el sector pesquero portuario crezca están al alcance de la mano, sólo resta que los actores en cuestión tengan la capacidad para alcanzar esa chance.
La ciudad está al borde del quebranto económico, y el Intendente pretende tapar el enorme agujero negro con una desmedida suba de tasas impositivas. El gasto en sueldos se triplicó, pero las cuentas dependen hoy en día de los favores que hacen la Provincia y la Nación a esta administración. Una vergüenza que esconder bajo la alfombra.
Hace unos días, los marplatenses fuimos sorprendidos por una importante pegatina en la vía pública con el rostro de Florencio Aldrey Iglesias y la leyenda Aldrey + Otero = Mafia. Lástima que esta clase de verdades se vuelquen de manera anónima, lo cual le resta impacto y verosimilitud al asunto. El tema fue recogido por distintos medios de comunicación, que reprodujeron el libelo, continuidad de una volanteada que, con la misma foto, se había desparramado anteriormente por toda la ciudad con otra leyenda: “Gallego, dejá de robar”.
Persona travesti al que la Justicia de Córdoba le otorgó la guarda de dos pequeños que eran maltratados por sus padres.