Un
trabajo de investigación de científicos
argentinos permitió que se identificara,
por primera vez en la medicina, la química
de las alucinaciones. Los investigadores
realizaron trabajos de campo con un equipo
interdisciplinario entre pacientes psiquiátricos
y con tribus brasileñas -en el interior
del Amazonas- que utilizan la alucinación
como medio de entrada en trance para sus
prácticas religiosas.
La
similitud de compuestos hallados en la química
de la alucinación y un brebaje elaborado
por tribus de la Amazonia para la práctica
religiosa permitirá que, en un plazo no
lejano, la medicina pueda allanar el camino
a la elaboración de nuevos fármacos para
tratamientos psiquiátricos en pacientes
esquizofrénicos. Ello será posible merced
al trabajo desarrollado por equipos interdisciplinarios
de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales
de la Universidad de Buenos Aires (UBA)
en conjunto con el Centro de Psiquiatría
Biológica de Capital Federal.
Entrevistada
por Noticias & Protagonistas,
la Dra.Alicia Pomilio, directora
del PRO.PLA.NE., destacó la importancia
de la investigación y se mostró optimista
con que los resultados alcanzados sean la
llave que abra una luz de esperanza a muchos
pacientes psiquiátricos. En el mundo, los
trastornos mentales son una de las principales
manifestaciones de la carencia de salud
psíquica de muchos hombres y mujeres cuando
sobrepasan los 30 años. Y se cree que en
la pasada década, el incremento de las enfermedades
mentales, fruto del aumento del estrés en
la población mundial, se disparó notablemente.
Durante
la entrevista, la investigadora del CONICET
explicó que "el equipo de trabajo
tomó muestras de orina pertenecientes a
personas que habían ingerido el brebaje
durante el ritual religioso y a pacientes
esquizofrénicos en trance, y la comparación
de ambas permitió detectar la presencia
de los mismos componentes químicos".
Eso fue posible por la colaboración prestada
por las tribus, ya que de otra manera no
se habrían podido efectuar los estudios.
En
el plano científico
Consultada
por el proceso de desarrollo de la investigación,
la entrevistada comentó que "se
encontraron respuestas favorables porque
se cumplió la teoría de la transmetilación.
Esto quiere decir que -señaló la científica-
se cumple el proceso químico de metilación,
por el cual se cambian los neurotransmisores
transformando las moléculas en el momento
de la alucinación" (sic). Entre
quienes ingieren el brebaje y los pacientes
esquizofrénicos se encuentran las mismas
moléculas en el momento del proceso alucinógeno.
"Eso es encontrar el modelo experimental
de la esquizofrenia, y es muy importante,
ya que al identificar los proceso químicos
se podrán hallar algunos de los receptores
que están en juego y desde allí planificar
las posibles terapias, sus modificaciones
y la adecuación de los fármacos que se utilizan
actualmente",señaló Pomilio, que no se cansó de
hacer hincapié en que se trata éste de "un
avance tremendo en el mundo científico.
Y lo que más nos debe poner orgullosos es
que se hizo desde un punto de vista interdisciplinario
en una realidad -la científica argentina-
muy avanzada, que contrariamente a lo que
sucede con el país nos coloca de lleno en
el mundo súper desarrollado de la investigación".
Al
mismo tiempo, vale destacar que el desarrollo
de los trabajos, que por años realizaron
los científicos del Instituto PRO.PLA.NE.
como del Centro
de Psiquiatría Biológica sobre diferentes
tipos de alucinaciones, fueron apoyados
por el Estado nacional desde diferentes
organismos. El área que tomó a su cargo
la responsabilidad del programa fue la Secretaría
de Ciencia y Técnica de la Nación y no le
dio a las tareas un perfil político partidario
sino que las enmarcó en la política científica
nacional que se ejecuta desde el CONICET.
La
elección de las tareas
Respecto
de los pasos dados antes de descubrir las
similitudes entre los pacientes esquizofrénicos
y los practicantes de las religiones indígenas
en trance, la entrevistada comentó que se
adoptó la línea de trabajo que eligieron,
ya que en PRO.PLA.NE. estaban
trabajando con productos orgánicos presentes
en plantas medicinales, tóxicas y alucinógenas,
y estudiando el comportamiento de los diferentes
metabolismos. Eso permitió que al ser identificadas
las sustancias alucinógenas que produce
cada planta y ver cómo actúan, tuvieran
la posibilidad de obtener un cúmulo de conocimiento
que los acercó a los resultados conseguidos
en la ultima investigación realizada en
la cuenca del río Amazonas.
La
presencia en cada rito de personas importantes
de la sociedad brasileña hizo que no fuera
fácil conseguir el permiso para que los
investigadores nacionales se insertaran
en sus prácticas, pero finalmente los "chamanes"
-brujos y líderes de las sectas- accedieron
a que los investigadores tomaran parte de
sus sesiones, intuyendo tal vez que se daría
un paso histórico para la ciencia.
Para
la científica, resultó "curioso"
advertir que en el mundo indígena estuviera
la llave del conocimiento para el mundo
blanco, mucho más desarrollado en el terreno
de la investigación. Los argentinos resaltaron
la sorpresa que les causó descubrir una
cultura diferente y arcaica pero menos cerrada
de lo que preveían. Sin dudas, el descubrimiento
de los científicos nacionales, en el peor
momento económico y social de la Argentina
en las últimas décadas, confirma que el
trabajo cerebro intensivo de nuestros investigadores
sigue siendo de excelente nivel. 