Pinceladas de campaña
Paisajes electorales

¿Quién no soñó alguna vez con que el paisaje de su ventana cambiara cada mañana? ¿A qué ser humano no le agradaría que lo que hoy son edificios, mañana fuesen montañas nevadas y al otro día, un mar rugiente que le diera los buenos días? Bueno, a mí me pasa algo parecido... pero distinto.

Al principio no dejaba de tener su toque de expectativa, pero debo admitir que a esta altura ya me aburrió tanto cambio. Por supuesto lo que variaba constantemente no era la totalidad del paisaje, lo que hubiese sido casi como un sueño hecho realidad; lo que variaba al principio, día a día, y a estas alturas cada hora, eran los carteles del paredón de San Martín y Salta que forma parte de mi visual hogareña.

Podía comenzar la semana con el azul marino de los afiches de Gustavo Pulti prometiendo trabajo y producción para la ciudad; por supuesto al rato pasaba la gente del PJ y colocaba sobre ellos un cartel de Mario Dell'Olio junto a Felipe Solá. Al otro día, al subir la persiana, veía un afiche medio naranja con el nombre de Daniel Katz de vagas reminiscencias radicales (muy vagas)... que por supuesto al rato era tapado por un cartel de Mario Dell'Olio con Kirchner y una frase que decía algo así como "La misma fuerza". Costaba decidir cuál de los dos había salido más buen mozo en la foto.

Era posible que alguna mañana amaneciera un cartel con la cara sonriente y regordeta de Mario Dell'Olio... el que inmediatamente era tapado por otro cartel de Mario Dell'Olio, a un ritmo cuasi paranoico y que les debe haber costado bastante dinero.

Por supuesto, cuando a las ocho de la mañana salía caminando rumbo al trabajo ya me había acostumbrado a ir leyendo los diferentes lemas de campaña, mirando las mismas fotos una y otra vez, Patti, Impari, los socialistas, Romanín, Urdampilleta, a esta altura ya casi como un acto obsesivo; y un día, cuando quise cruzar una esquina, me encontré con una persona vestida de blanco ¡con una manito de Mario Dell'Olio dándome un saludo matinal! 

Juro que si las elecciones no fuesen hoy, temo que iba a desarrollar una especie de sentimiento de persecución del candidato a intendente por el PJ. Por ejemplo ver su foto en la leche, sodas, mermeladas, vinos y hasta en bandejas de ensaladas Dell'Olio invadiendo mi heladera; o quizás una campaña más larga hubiese terminado conmigo corriendo bruscamente la cortina de la ducha por miedo a encontrarlo detrás, muy trajeado y con una de sus manitos de campaña pidiendo mi voto y el de mi familia.

También debo admitir que las propagandas televisivas de Acción Marplatense me cansaban el espíritu. Mostrar a Katz con Aprile fue una estupidez tan grande que no valió ni la respuesta... y mire que hubiese sido fácil; todavía algún memorioso de ésos que además guardan papeles viejos debe tener alguna foto de Pulti cuando era nada menos que el concejal de Russak, ¿se acuerda? Pero era muy fácil, casi un penal sin arquero... no valía la pena. Nuestro presidente del Concejo Deliberante en los últimos días nos prometía llevar a la ciudad donde ésta se merece... le juro que eso también me asusta un poco. Tengo el programa y el equipo, amenazaba.

Por el lado de Daniel Katz mi pregunta es casi naif, pero: ¿de qué me sirve políticamente ver fotitos del actual intendente de bebé? Con sus padres y con su hermano en la playa, el día que recibió su título universitario en la UNMDP. Miles de marplatenses tenemos detrás "una vida en Mar del Plata", con días de playa, familias y títulos de esta Universidad tan querida y tan criticada por lo mismo. De todos modos la propaganda seguía con él plantando arbolitos y haciendo cosas que todo candidato debe hacer, como besar chicos, dar la mano a los ciudadanos, etc, etc. En fin, tampoco hubo mucha originalidad en la radio por parte del Frente, salvo la música de fondo que remitía a grandes actos de valentía y epopeyas históricas.

Y hablando de propagandas radiales, hubo una que aún hoy despierta mi curiosidad, aunque no determinó mi voto, por supuesto. Un tal Xavier Marcone, o algo así, comenzaba la suya diciendo "Usted ya sabe quién soy, me conoce, me vió actuar"... a lo que uno contestaba tímidamente ante la radio y casi como pidiendo perdón "la verdad que no tengo la más mínima idea de quién sos". Pero había más; en otra aseguraba que aunque por su manera de ser abierta, frontal y decidida, lo comparaban con Kirchner -al que absolutamente todos se quieren parecer hoy y evitarán indefectiblemente dentro de dos años-, él (Marcone) debía decirnos que no tenía ningún contacto con el primer mandatario, pero que al igual que el Presidente contaba con la fuerza para hacer los cambios necesarios. Y después de eso, una voz en off (casi) nos ordenaba: "Usted debe amar a este hombre".... (?)

El comité de campaña de esta persona (que aún hoy, día de las elecciones, es desconocida para mí) no debe de haber quedado conforme con las dos propagandas anteriores, porque para mi asombro sacaron otra que decía que si uno pensaba un poquito, sólo un poquito, él sería el próximo intendente... porque "¿A quién íbamos a votar?". Y la verdad es que justo en esos momentos uno estaba pensando muy seriamente en ese tema, pero el detalle es que él entraba rápidamente en la lista de los prescindibles. Un consejo para el ignoto señor, la próxima vez que no dé por sentado que es famoso.

La última semana hubo algunas bajas. El candidato a intendente por "Recrear", Enzo Prestileo, resignó su candidatura en una circunstancia poco clara y bastante desprolija, no tanto de su parte, sino de la de Hernán Lombardi, el candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires. Los candidatos de la lista del partido de López Murphy se enteraron poco menos que por los diarios de la alianza de Lombardi con Katz, y esto les cayó como un balde de agua fría. Esta medida inconsulta y poco democrática, que también tuvo lugar en algunos lugares del conurbano bonaerense, dejó sorprendidos a un buen número de marplatenses que se encontraban trabajando en el proyecto de López Murphy para nuestra ciudad. Una vez más se dio eso de usar a la gente y después sacrificarlas en pos de arreglos superiores, que los de abajo no entienden, sencillamente porque ni siquiera se toman la molestia de explicárselos, algo que las mínimas normas de educación sugieren. Otra candidata que se bajó antes del día de las elecciones fue Olga Ahumada, e invitó a otros a hacer lo mismo para no ser víctimas del patoterismo. En fin, no tuvo mucho éxito con el pedido.

Otra cosa que extrañaremos a partir de mañana serán las mesas de consulta de padrones en la Peatonal, a los candidatos más ignotos repartiendo apretones de manos y boletas de votación, a los altoparlantes que desde los autos nos invitaban a votar a unos u otros... y a los carteles del candidato por el PJ.

Ahora bien, tantas fotos de Mario y ni una de Juancito, y eso que va por el cuarto mandato de senador por la provincia. Qué humildad la de Garivoto, ¿no? ¡Qué perfil bajo! Si uno se pone a pensar que maneja todo el PJ de la ciudad; que decide personalmente quién va y de qué va a jugar cada uno, si tenemos en cuenta que es él quién reparte los dinerillos de campaña, se merecería que más gente supiera cómo es...  para poder saludarlo por la calle, digo. Más de un peronista de alma debe estar con ganas de darle un abrazo y agradecerle tantos éxitos conseguidos en Mar del Plata por el PJ, que tan inteligentemente eleva hacia las alturas elección tras elección.

Debemos admitir que los otros candidatos a senadores tampoco hicieron mucho gasto de campaña. Y uno hasta casi les da la razón, para lo que pueden decir.

Por parte de la provincia la pelea electoral vino muy tranquila. Felipe Solá hasta se dio el lujo de engriparse en los últimos días; por lo que se sabe Aldo Rico y Patti no llegaban a sumar juntos lo que él tenía solito. Su pelea personal pasa más por la interna: muere por sacar una diferencia grande ante Chiche González y no quedar así absorbido por el mar duhaldista de la provincia. Por el lado de Duhalde y su mujer también hicieron cuentas, y se dice que los últimos días movieron la gente del conurbano para que la lista de diputados encabezada por Chiche sacara un porcentaje mayor que Felipe, y así demostrarle a Solá quién manda en Buenos Aires.

En fin, señoras y señores, no sé qué efecto causará en mi espíritu encontrarme próximamente con los mismos afiches anunciando los precios de aceites y fideos día tras día. Muy de vez en cuando puede que aparezca alguno con un auto con televisor u otro de algún cementerio privado. Pero lo que más voy a extrañar será la febril actividad de los muchachos de Dell'Olio que con una obsesión cuasi religiosa cambiaban mi paisaje cada mañana.