Dan, el terrible

¿Qué pasaría si se descubriera que las pericias realizadas a los dibujos de los niños supuestamente abusados en el colegio Nuestra Señora del Camino no hubieran sido hechas por un profesional? ¿Qué pasaría si la Justicia de Menores y la Fiscalía lo consintieran? ¿Qué pasaría si la directora del colegio formulara una denuncia en tal sentido? ¿Qué pasaría si la denuncia fuera cajoneada durante un año por un fiscal eternamente cajoneador? No se lo pregunte más: todo esto pasó. Aquí, la increíble historia del “psicografólogo” Dan Clobaz.


María Isabel Jodar y Dan Clobaz.

Es por todos conocida la historia, que sacudió los cimientos del obispado de José María Arancedo tanto en Mar del Plata como en la llegada a su nuevo destino en el Litoral, donde los medios mencionaron profusamente el caso: en un colegio religioso de nuestra ciudad, Nuestra Señora del Camino, el profesor de Educación Física Fernando Melo Pacheco, a quien se le dictara prisión, habría abusado sexualmente de más de treinta niños, en lo que constituye una de las noticias más resonantes de los últimos años, reavivada por los casos análogos denunciados recientemente en el colegio Divino Rostro y presuntamente perpetrados por la docente Ana Elma Pandolfi.

La Justicia fue, como corresponde, la responsable de abrir una causa al respecto e incorporar a ella los distintos elementos probatorios. Sin embargo, la directora de Nivel Inicial y el representante legal y eclesiástico del Nuestra Señora del Camino, Olga Larroquet y Félix Alejandro Martínez, respectivamente, patrocinados por los letrados Pedro Carenzo y Patricia Perelló, han formulado una denuncia por “Delito de acción pública” referida a algunas de las pericias que condujeron a determinar que los niños habían sido efectivamente abusados. Concretamente, dichas pericias habrían sido realizadas por una persona carente de título habilitante para tal gestión, el “perito psicografólogo” Daniel Andrés “Dan” Clobaz.

El tema pone nuevamente en cuestión el funcionamiento de la Justicia de Menores y del Ministerio Público en el Departamento Judicial Mar del Plata. Para decirlo de una vez, la denuncia formulada no exculpa a Melo Pacheco del delito que se le imputa. Pero, en caso de haber sido cometido ese delito, existen irregularidades procedimentales lo suficientemente graves en el sustanciamiento de la causa. Es decir, o bien un inocente fue encarcelado o un violador reiterado de menores puede recuperar la libertad. Ocurra lo que ocurra, será por el funcionamiento una vez más viciado de la “Señora de Ojos Vendados”.

La denuncia hace hincapié en el hecho de que, pese a presentarse como “perito psicografólogo”, Dan Clobaz no posee título profesional habilitante. Ni siquiera es Licenciado en Psicología, carrera que, alega, se halla cursando, aunque ello tampoco ha podido ser comprobado. Mientras tanto, Clobaz, a partir de un padre, particular damnificado, representado por el abogado Julio Razona, se presentó ante la Unidad Fiscal Nº 7, a cargo de la doctora María de los Ángeles Lorenzo, y en el formulario correspondiente consignó "aceptar el cargo de perito en psicografología". A posteriori, la fiscal dispuso la entrega al ahora denunciado en su calidad de "perito de parte especializado en psicografología", del material gráfico producido en las clases por niños concurrentes al Jardín de Infantes del Colegio Nuestra Señora del Camino.

Tras realizar las pericias, como dijimos, Clobaz no acreditó ningún título profesional sino simplemente un profuso curriculum donde decía ser estudiante de Psicología —sin presentar comprobante alguno— y haber cursado estudios de grafólogo público en el Instituto Superior Emerson, de Buenos Aires, pero tampoco proveyó matrícula alguna. Clobaz fue designado el 10 de octubre de 2002, aceptó el cargo en la Fiscalía el día 16 del mismo mes y año, y recién con fecha 23 de junio de 2003 la fiscal Lorenzo libró una cédula en la que le solicitaba que acompañara título habilitante, lo que hasta la fecha no se ha producido, dado que este reclamo hace un año que está “cajoneado” en el despacho del fiscal Deniro. Sin embargo “Dan”, en la pericia en cuestión respondió a puntos tales como "Si existe algún elemento perturbador psicológico o físico en los trazos analizados" y "Si observa algún tipo de involución o conflictos notorios en relación a la edad física y psicológica del autor de la obra analizada".

Dan Clobaz, empero, diagnosticó la «posibilidad de que estos niños, en mayor o menor medida, estén sufriendo abuso o maltrato por parte de un adulto. Definido por el equipo Diocesano de Niñez y Adolescencia de San Isidro, como "muerte psíquica", "asesinato del alma", "estrés post traumático", son algunas de las expresiones utilizadas por diferentes autores para definir el impacto que el abuso tiene en el psiquismo del niño». Debe tenerse presente que tanto la fiscal al solicitar la prisión preventiva del imputado Melo Pacheco, como el Juez de Garantías al dictarla, hacen mención de la "pericia" de Clobaz como elemento de cargo.

Clobaz no es casualmente un desconocido de la fiscal ni del ámbito de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Mar del Plata, donde dictó varios cursos el año pasado. Uno fue un curso de dos meses, iniciado el 13 de septiembre de 2003, y auspiciado por la Federación Universitaria Marplatense, con mención explícita de la conducción por parte de la agrupación radical Franja Morada. Anteriormente, y con el mismo auspicio, el “perito en psicografología”, impartió en agosto del mismo año un “Seminario especial de Firmas y Criminología”. Y antes aún, de abril a julio, uno de “Técnico en grafología infantil”. También la FUM alentó los cursos “Herramientas grafológicas para conocer y ayudar a nuestros alumnos e hijos” y “Grafología analítica, orientación vocacional y toma de personal a través del estudio de las ondas gráficas”, todos ellos en la misma Facultad de Derecho de la calle 25 de Mayo. Clobaz agradeció públicamente las gestiones para su acercamiento a esta unidad académica realizadas por... María de los Ángeles Lorenzo.

El “perito” fue designado secretario general de la llamada Sociedad Panamericana de Grafología, con supuesta entidad legal (en rigor, un número de CUIT) otorgada por la doctora Marta Carmen Gentini y domicilio en Talcahuano 1052, piso 2°, de la ciudad de Buenos Aires. Clobaz, mientras tanto, posee un instituto particular en Mar del Plata, ciudad donde reside, y brinda permanentes cursos en la zona así como en otros lugares de nuestra ciudad como “Los Gallegos Shopping”. Posee una página web autolaudatoria y con todas las características del marketing comercial. Permanentemente es acompañado por otra grafóloga, la señora María Isabel Jodar, discípula dilecta y colaboradora entrañable. En su web, Clobaz promociona su curso de dos años, con numerosas materias entre las que se destaca (en letras en negrita y rojas) “Identificación de rasgos grafoescriturales en niños maltratados y/o abusados”. El curso se anuncia como “completo con certificado de aval académico” y se expide bajo “Ley 13.047, artículo 2 Inc. C – Actuación N 18.097-84, bajo licencia del Instituto Profesional y el Instituto Superior de Formación Profesional y Académica en Psicografología Dan Clobaz”. Sin embargo, el título es no oficial. El anuncio en la Red finaliza con un poco académico “Estamos a tu disposición si quieres contactarte. Saludos Cordiales!”. Respecto de sus cursos 2004, ya iniciados, los horarios podían consultarse en los  institutos Hilet y Albert Einstein. El “plantel docente”, además de Clobaz y Jodar, se completa con Mariela Cabretón (“Perito en Psicografología/Psicología”) y Perla Alda Díaz (“Técnico en Ceremonial y Protocolo”).

Carta del ex presidente del HCD, Gustavo Pulti, avalando uno de los cursos de Clobaz.

AMPLIAR

Clobaz declaró haberse recibido en el Instituto Superior Emerson, de Buenos Aires. A poco de averiguar sobre el mismo, se conoce que allí la Carrera de “Grafólogo público“ nació con el nombre de "Técnicos Grafólogos", el 5 de agosto de 1996, con la Disposición Nº 887 de la entonces Dirección General de Educación de Gestión Privada de la Secretaría de Educación de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires. El artículo 1º reza: «Apruébase con carácter experimental el plan de estudios "Formación de Técnicos Grafólogos"». Luego, la Resolución 164/00 caratula la “Identificación del proyecto de ensayo” denominado “Formación de Grafólogos Públicos especializados en Grafología Infantil ó/en Grafopatología ó/en Selección de Personal” (sic).

En pocas palabras: Clobaz no posee título habilitante. Estudió en un instituto cuyos planes han sido sólo experimentos y proyectos de ensayo. Posee un instituto propio en Mar del Plata que expide títulos no oficiales. No posee título oficial propio como “perito psicografólogo” ni como Licenciado en Psicología. Aun así, la Justicia de Menores y la doctora Lorenzo refrendaron sus “servicios” en el caso de abuso infantil más importante de la historia de Mar del Plata. Todo dicho, ¿no? No: aún falta la actuación de la Justicia ante la denuncia presentada en contra de este usurpador.

El poeta español Miguel Hernández tituló su primer libro Perito en lunas. Es, claro, una metáfora. Pero para Dan Clobaz no hay licencia poética que valga.