Interrumpir
el curso de la Naturaleza para
luego abandonarla es perjudicial e irresponsable
La agricultura del no hacer
Nuestro
país se debate en una de sus peores crisis, tal vez
la más grande de su historia. Una de las aristas tiene
que ver con la degradación de su suelo por el cultivo
intensivo y a esto se le agrega fatalmente el modelo
sojero, que está haciendo añicos al medio ambiente.
En Japón existe un ejemplo de cómo salir de esta crisis,
incluso sin trabajar demasiado, cosa que al argentino
medio le interesa... ¿o me equivoco?.
Cerca
de una pequeña aldea en la isla de Shikoku, al
sur de Japón, Masanobu Fukuoka ha estado desarrollando
un método de agricultura natural que podría ayudar
a revertir el impulso degenerativo de la agricultura
moderna. La agricultura natural no precisa máquinas,
productos químicos y muy poca deshierba. El Sr. Fukuoka
no labra la tierra ni usa compost preparado. No inunda
sus arrozales a través de la estación de crecimiento
como han hecho durante siglos los agricultores de Oriente
y alrededor del mundo. El suelo de sus campos no
ha sido labrado desde hace 38 años y, sin embargo,
sus rindes se comparan favorablemente con los de las
granjas más productivas de Japón. Su método agrícola
requiere menos trabajo que cualquier otro. No crea polución
y no requiere la utilización de combustibles fósiles.
Habla
de su propio método como agricultura de "no
hacer" y dice que permite que aún un granjero
"dominguero" pueda producir suficiente alimento
para toda la familia. Pero con esto no significa que
este tipo de agricultura puede ser efectuado enteramente
sin esfuerzo. Su granja es mantenida gracias a un programa
regular de tareas campestres. Lo que se hace
debe hacerse adecuadamente y con sensibilidad.
Una vez que el agricultor ha determinado que un pedazo
de tierra debe rendir arroz o verduras y ha sembrado,
debe asumir responsabilidad para mantenerlo. Interrumpir
el curso de la Naturaleza para luego abandonarla es
perjudicial e irresponsable.
La
siembra
En el
otoño, el Sr. Fukuoka siembra el arroz, trébol blanco
y cereal de invierno en la misma fracción y cubre todo
con una capa gruesa de rastrojo de arroz. La cebada
(o el centeno) y el trébol blanco brotan enseguida,
mientras que el arroz queda latente hasta la primavera.
Mientras
que el cereal de invierno crece y madura en las fracciones
bajas, los huertos en las laderas se convierten en el
centro de actividad. La cosecha citrícola dura desde
mediados de otoño hasta fines de invierno.
Se cosecha
el centeno y la cebada a mediados de primavera y son
puestos a secar a campo durante una o dos semanas. Luego
se desgranan, aventan y embolsan para almacenar. Todo
el rastrojo es repartido entero sobre el campo como
fertilizante. Entonces, por un corto tiempo se mantiene
el agua sobre el campo durante las lluvias monzónicas
a fines de primavera para debilitar el trébol y los
yuyos y para que pueda brotar el arroz a través de la
cobertura del suelo. Una vez escurrida el agua, se recupera
el trébol difundiéndose por debajo de los tallos de
arroz. Desde entonces hasta la cosecha, período de intensa
labor para el agricultor tradicional, las únicas tareas
en los arrozales del Sr. Fukuoka son las de mantener
los canales de desagüe y cortar el pasto sobre los estrechos
pasajes entre los campos.
El arroz
es cosechado en otoño. Se cuelgan las plantas para el
secado y luego se desgranan. La siembra de otoño se
completa justo cuando maduran las variedades precoces
de la mandarina, y están listas para cosechar.
La
cosecha
El Sr.
Fukuoka cosecha entre 600 y 700 kg. de arroz por cada
10 áreas. Este rinde es aproximadamente el mismo producido
por métodos químicos o por métodos tradicionales en
su zona. El rendimiento de su cosecha de invierno es
a menudo más alto que el del agricultor tradicional
o del agricultor químico, que en ambos casos usan el
método de cultivo por lomos o surcos.
Los tres
métodos (natural, tradicional y químico) rinden cosechas
comparables, pero que difieren marcadamente por su
efecto sobre el suelo. En las fracciones del Sr.
Fukuoka, el suelo mejora con cada estación. A
través de los 25 años pasados desde que dejó de arar,
sus campos han mejorado en fertilidad, estructura y
capacidad para retener agua. Por el método tradicional,
la condición del suelo se mantiene aproximadamente
igual. El agricultor toma rendimiento en proporción
directa con la cantidad de compost y estiércol que agrega.
El suelo en los campos del agricultor químico se vuelve
abiótico y agotado de su fertilidad nativa en
un corto tiempo.
Ventajas
Una de
las grandes ventajas del método del Sr. Fukuoka es que
el arroz puede cultivarse sin inundar el arrozal
a través de toda la estación de crecimiento. Pocas
personas pensaron que esto fuera posible. Es posible
y el Sr. Fukuoka asegura que el arroz crece mejor
de esta manera. Sus plantas de arroz tienen fuertes
cañas (tallos) y están profundamente enraizadas. La
vieja variedad de arroz glutinoso que cultiva tiene
entre 250 y 300 granos por panoja.
El uso
de estiércol y paja intensifica la capacidad del suelo
para retener agua. En muchos lugares la agricultura
natural puede eliminar completamente la necesidad de
irrigar. En consecuencia, el arroz y otras cosechas
de altos rindes pueden cultivarse en zonas que antes
no se consideraban adecuadas. Las tierras empinadas
y marginales pueden ser productoras sin peligro de erosión.
Por medio de la agricultura natural, los suelos dañados
por prácticas agrícolas descuidadas o por química pueden
rehabilitarse efectivamente.
En los
campos y en los huertos están presentes los insectos
y las enfermedades de las plantas, pero nunca
hay devastación en las cosechas. El daño afecta
solamente a las plantas más débiles. El Sr. Fukuoka
insiste con que el mejor control de plagas e insectos
es cultivar en un medio ambiente saludable.
Los frutales del Sr. Fukuoka no son podados bajo
y espaciado para una fácil cosecha, sino que se
les permite crecer en sus formas naturales distintivas.
Las verduras y hierbas se cultivan en las laderas del
huerto con un mínimo de preparación del suelo. Durante
la primavera se mezclan y, antes de una de las lluvias
prolongadas, se siembran semillas de bardana, repollo,
rábano, soja, mostaza, nabo, zanahoria y otras verduras
para que germinen juntas en áreas abiertas entre los
frutales. Es necesario desherbar cuando las plántulas
de verdura son jóvenes, pero luego que las verduras
se han establecido, se las deja crecer junto con la
cobertura natural del suelo.
Una
filosofía
Aunque
el Sr. Fukuoka no identifica su filosofía con alguna
secta u organización religiosa, su terminología y métodos
de enseñanza están fuertemente influenciados por el
Budismo Zen y el Taoísmo. A veces también cita la Biblia
y menciona puntos de la filosofía y teología judeocristiana
para ilustrar sus palabras o estimular la conversación.
Considera
que la agricultura natural procede de la salud espiritual
del individuo. Y que la curación de la tierra y
la purificación del espíritu humano son un sólo proceso
y propone un estilo de vida y un estilo agrícola donde
puede producirse este proceso.
Hoy en
día el reconocimiento general de los peligros a largo
plazo de la agricultura química ha renovado el interés
en los métodos agrícolas alternativos. El Sr. Fukuoka
ha emergido como el principal portavoz de una revolución
agrícola en Japón.
Su
palabra
¿Cómo
solucionar el hambre?
"El
error básico es cuando el ser humano piensa que es él
el que produce la comida. Por eso utiliza productos
químicos. Las cosas que se hacen para controlar el agua
(presas, diques) son un error. Parar el flujo del
río ensucia el agua. El agua, al fluir con las piedras,
es mucho mejor... el agua se purifica. El ser
humano piensa que el problema se soluciona haciendo
presas, pero no hace nada para solucionar la falta de
agua. Al agua la producen la cantidad de hojas que
hay en el suelo. Un sitio está desierto no por falta
de agua, sino por falta de vegetación. En España,
en Egipto, en Libia, sacan el agua del fondo de la tierra
y empeoran el problema, intentando subir el agua del
fondo de la tierra. Destruyendo líquenes y hojas empeoramos
la posibilidad del obtener agua. Sacamos el agua del
mar para producir riqueza. Con este método creen que
están controlando el agua. El trabajo que ese proceso
incluye, realmente destruye la naturaleza. El hombre
quema madera, carbón, uranio... el hombre cree que está
creando más y más energía, pero está haciendo lo contrario.
La energía no sirve para nada".
¿Qué
piensa de las semillas híbridas?
"No.
No utilizo híbridos, lo he intentado explicar durante
40 años. Los japoneses no lo entienden porque sólo entienden
una parte del problema, no el todo. Cuando hablo del
todo se convierte en grande. Cuando hablo de algo
concreto se vuelve pequeño. Sesenta años buscando
una buena solución, un buen método... no lo he encontrado.
Si siembras semillas y le añades fertilizante desde
un punto de vista puede estar bien. Visto desde todas
las partes poner fertilizante puede ser un error.
Se puede decir que hoy en día en la raza humana, para
los que creen en la ciencia, ésta se ha convertido en
una religión. Hace 60 años llegué al concepto
del no hacer. La única palabra en mi cabeza ha sido
MU. Todas las cosas que tienen valor realmente no existen.
El conocimiento humano no tiene ningún valor, no tiene
valor la separación de los colores, de algo que existe...
que no existe".
¿Cómo
imagina un libro para niños?
"La
única esperanza de esta situación son los niños y quizá
sean los únicos supervivientes. El problema está en
los profesores, pues ellos pueden crear malentendidos
a los niños. En una charla con estudiantes en la Universidad
de Kioto, una charla de dos horas, se convirtió en una
de 8 horas. El tema principal de la conversación fue
que creemos que el profesor de escuela media es menos
que uno de universidad. Esto es una equivocación y me
llevó 20 horas explicar esto y el porqué los seres humanos
son más estúpidos que los perros. El ser humano
cree que tiene la habilidad de saber conocer: eso no
es cierto. El ser humano tiene dos ojos, los perros
dos ojos. Nosotros tendemos a pensar que vemos las mismas
cosas. Los perros y los gatos ven una cosa a
través de los ojos, y no hacen discriminación entre
si es buena o mala... hombre-mujer. Los gatos no ven...
es propio de los humanos. El ser humano cree que ha
conseguido atrapar el color azul. El ser humano mira
la montaña, el valle y ve cada uno de una forma separada.
Piensa que conoce a cada uno por separado. Los gatos
y perros ven estos elementos, pero no separados.
El ser humano ha dividido la naturaleza en 4 partes,
los perros las ven como una unidad. El ser humano
cree que conoce la naturaleza, lo único que ha hecho
es dividirla. Es como si tienes un vaso y lo rompes
en 4 trozos. El ser humano toma un trozo y piensa que
es la totalidad y además piensa que es más inteligente
que los perros y gatos que ven la totalidad. Cree que
conoce un punto, la línea... en realidad no conoce ni
el punto ni la línea. Hay unas palabras de Sócrates:
solo sé que no sé nada. Los seres humanos ni
siquiera se conocen a sí mismos... lo único que sabemos
es que el ser humano es distinto a los perros y a los
gatos".
"Cuando
el hombre se aleja de la naturaleza no puede sentir
el corazón de la naturaleza. Cuando pensamos en recobrar
la naturaleza de forma científica eso es imposible.
La razón por la que hemos destruido la naturaleza
es porque lo que hacemos por la naturaleza lo hacemos
en nuestro propio beneficio".
"No
se puede llamar progreso a lo que no sabemos
como puede acabar. Podría llegar a resultados más nefastos
que una fuerza superior a la bomba atómica. Si somos
capaces de acabar con estos experimentos habría dinero
para salvar África dos o tres veces. La investigación
de la antimateria se puede convertir en la cosa más
peligrosa que jamás haya existido. Es tan peligroso
porque es solo antinatural".
"Hoy
en día se pueden crear ratas más grandes que gatos.
Se imaginan un ratón persiguiendo a un gato".
¿Qué
pasa en Argentina?
En nuestro
país la entrada de los OGM (Organismos Genéticamente
Modificados) se oficializó durante la gestión del ingeniero
Felipe Solá al frente de la Secretaría de Agricultura,
quien firmó la resolución 511 para aprobación de solicitudes,
el 10 de agosto del 98 a pocos días de renunciar a su
cargo. Así fueron aceptados el maíz BT y la soja
RR entre otros.
Durante
la gestión de Gumersindo Alonso, el siguiente secretario,
aquella apertura de los OGM se convirtió en avalancha.
Actualmente la comida transgénica inunda nuestro mercado.
La soja transgénica está en las harinas de soja
que se utilizan en panadería, en la carne vegetal, en
el queso y en la leche de soja, en alimentos para bebés,
en jugos y helados de soja, pastillas de proteína, chocolate
y barras de caramelo, margarina y aderezos de ensaladas,
etc.
Otro
producto que se generaliza es el maíz transgénico
BT que incorpora genes de bacterias y que puede
encontrarse en el aceite de maíz, en los endulzantes,
en el almidón y por lo tanto se encuentra presente en
el yoghurt, en los helados, en las gaseosas, en la aspirina
y en todo producto proveniente del maíz.
La ignorancia
frente a estas amenazas es muy grande y aún más todavía
se desconoce la forma en que el mercado de los alimentos
está siendo invadido por los transgénicos. Se violarían
con ello los nuevos derechos que le asegura al consumidor
la Constitución del 94. También los derechos del agricultor
se encuentran comprometidos, ya que los transgénicos
son partes de paquetes tecnológicos que niegan la existencia
del pequeño productor y lo condenan a la desaparición.
Son sólo
dos ejemplos...
Hoy la
rata se está comiendo al gato...