06.12.2009 | Un evento cuya magnitud es aún imposible de cuantificar hace temblar a los gobiernos europeos: la consulta popular suiza que dijo No a la instalación de minaretes –las torres de las mezquitas- en territorio de la federación helvética. El pasado domingo 29 de noviembre, la población suiza de todos los cantones concurrió a votar para expresarse sobre la conveniencia o no de aceptar la instalación de minaretes en las mezquitas que la comunidad islamita construye en esta nación europea.
Los precursores de la propuesta argumentaron que los alminares no resultan indispensables para la práctica del Islam, pero que constituyen más bien un símbolo de su propagación. El Gobierno de Suiza expresó en un comunicado de prensa este domingo que respeta la decisión ciudadana: "Los cuatro alminares en pie actualmente se conservan. También las mezquitas pueden seguir siendo construidas. Las y los musulmanes en Suiza pueden profesar su creencia en solitario o en común”.
El impacto es fenomenal y se debe ver unido a las expresiones que se escuchan a diario en toda Europa. Sin llegar a los extremos que hablan de la “arabización” de Europa, los datos de la emigración holandesa en los últimos años son contundentes: 30.000 familias han elegido Canadá o Australia para vivir porque no soportan compartir su país con un creciente colectivo social que no armoniza con las costumbres propias del lugar y que presiona para ampliar los espacios de su propia cultura.
A como dé lugar, la definición ha sido concluyente y es un dato cierto que acciones de igual tenor se anuncian ya en Francia, Holanda e Italia. En algunos websites se han realizado consultas al respecto de si ésta es una acción que otros naciones europeas deben imitar, y el 66% de los que aceptaron votar apoyaron que la medida se extienda a todo el Viejo Continente. Se puede leer en el sitio Swissinfo: “el alminar es un ícono de la fe islámica. Y la fe islámica apoya la opresión femenina. Esto puede tomar décadas, pero créame: cuando el Islam sea mayoritario, pedirán la Charia y todas esas antiguallas del siglo VII", argumenta una lectora estadounidense. Otra ciudadana uruguaya que se define como católica lamenta no estar en Suiza para votar por el no en defensa del cristianismo. También muchas voces fuera y dentro de Suiza se han manifestado críticas al resultado de la compulsa; no obstante, conforme a la ley suiza, es de obligatoria implementación para el Gobierno.
La naturaleza del conflicto queda clara en las expresiones de quien hoy es presentado como el mayor pensador musulmán europeo, Tariq Ramadán: “El rechazo al Islam y la inmigración árabe-musulmana toma en Europa diversas características, en función de los intereses particulares de cada nación. Los franceses hablan del velo en las escuelas, los holandeses se centran en la intolerancia hacia los homosexuales y en Suiza son los minaretes. España tampoco está ajena al conflicto, puesto que el Partido Popular trata a los musulmanes como elementos exógenos e inaceptables. Y no olvidemos que el papa Benedicto XVI recuerda constantemente las raíces latinas y griegas de Europa, olvidando el aporte musulmán a la identidad europea”. La mesa está servida, y lo que se presume es un escenario de tormentas.
Una bomba de humo hace que se gaste plata y se concentre atención de la prensa, mientras los ladrones verdaderos se escapan por la puerta trasera. La Defensora del Pueblo se quejó de limpieza sobrefacturada y empleados mal reemplazados. Mientras discuten unos con otros, los verdaderos corruptos brindan con champagne.
Esta semana ha sido pródiga en efectos pirotécnicos verbales, distribuidos a diestra y siniestra por quienes ya son visualizados en la comunidad como auténticos integrantes de una mafia. El concesionario de la nueva terminal de ómnibus, Néstor Emilio Otero, por toda respuesta a la interpelación a la que lo sometieron los concejales por más de dos horas y media y con base en un cuestionario de 91 puntos, los destrató, caracterizándolos de ridículos e ignorantes. Señaló que, de las cuestiones expresadas en dicha reunión, una sola sería pertinente, las rampas para discapacitados, aunque se quitó a medias el sayo aduciendo que las rampas son una necesidad en toda la ciudad y no sólo en la terminal, y que bien harían los concejales en atender los urgentes reclamos de la población para no decepcionar al soberano una vez más.
Persona travesti al que la Justicia de Córdoba le otorgó la guarda de dos pequeños que eran maltratados por sus padres.