17.01.2010 | La situación respecto de la utilización de las reservas del BCRA ha ingresado en un corredor agrio y políticamente nefasto para los intereses de la Nación. Hasta el lenguaje está tornando desagradable. El ministro de Economía Amado Boudou dejó de lado su “charme” francés para bajar al llano y apuntar que él siempre pone la cara y arregla sus “quilombos” (sic), léxico más propio de un personaje de conventillo que de un puesto de la más alta consideración y jerarquía de la República.
Boudou no estuvo solo con los exabruptos. La presidenta Cristina Fernández, en dos días, dijo que la jueza Sarmiento es una jueza “delivery”, caracterizó a los fondos buitres de “ratas” y al presidente del BCRA Martín Redrado, de “okupa”.
La pirotecnia verbal es un instrumento clásico de la política vernácula, aunque pocas veces ha llegado a estos extremos. El Gobierno inicia una acción que le es propia: busca cerrar el default de 2001; lo hace en buenas condiciones internacionales, luego del mega default de 2008, y con el mundo financiero acorralado por la catástrofe que provoca tan malas prácticas bancarias. No obstante, se enreda de un modo fenomenal, confundiendo objetivos con procedimientos.
Esta semana la Presidenta dio señales de sus obsesiones. Señaló: “No se puede hablar de deuda legítima e ilegítima”, en un duro discurso brindado en Lanús durante un acto de cooperativistas que ingresaron al Plan Argentina Trabaja, mientras en la puerta del Banco Central, militantes del minúsculo MST proclamaban con pancartas en oposición al pago de la deuda. Redrado pasó de ser un mimado de la city a ser un “okupa” y un sujeto que en la intimidad de la Rosada y el Ministerio de Economía provoca una pregunta: ¿qué habrá detrás de toda esta obcecación por seguir en el puesto?
La situación no tiene retorno: o Redrado se queda hasta septiembre, como marca la Carta Orgánica del Central, o el Gobierno logra que la Cámara cambie el tono de los fallos de la jueza Sarmiento y le otorgue razón en el reemplazo de Redrado. Así y todo, queda por ver qué ocurre con los fondos del Central.
Hay allí dos tópicos a considerar: el rol del Congreso -la oposición en particular- y su actitud frente al uso de las divisas, y la posición de la Security Exchange Comission de New York frente a la apetencia de los fondos buitres que buscan apoderarse de esos recursos.
El ministro Boudou, por su parte, al salir al cruce de analistas que pusieron en duda una rápida concreción del uso de reservas como garantía del pago de deuda, por la crisis actual entre el Central y el Gobierno, declaró que se les están dando fuertes señales a los mercados de que la decisión que tuvo la Presidenta de reabrir el canje no tiene ninguna alteración. El titular de Economía aseguró que despejar los problemas en términos de financiamiento significa hacer un canje exitoso, y que espera un piso de aceptación del 60% para la oferta de canje.
Otra vez, un año que se presentaba simple, se ha complejizado por una tormenta política inesperada. Parece ser que más allá del clima, en la Argentina, el efecto político constante es siempre el de un “niño”: fuertes tormentas seguidas de chaparrones, posiblemente complicados por tornados resultantes de las altas temperaturas vigentes en el verbo utilizado por la clase dirigente y funcional de la vida pública nacional.
Una bomba de humo hace que se gaste plata y se concentre atención de la prensa, mientras los ladrones verdaderos se escapan por la puerta trasera. La Defensora del Pueblo se quejó de limpieza sobrefacturada y empleados mal reemplazados. Mientras discuten unos con otros, los verdaderos corruptos brindan con champagne.
Esta semana ha sido pródiga en efectos pirotécnicos verbales, distribuidos a diestra y siniestra por quienes ya son visualizados en la comunidad como auténticos integrantes de una mafia. El concesionario de la nueva terminal de ómnibus, Néstor Emilio Otero, por toda respuesta a la interpelación a la que lo sometieron los concejales por más de dos horas y media y con base en un cuestionario de 91 puntos, los destrató, caracterizándolos de ridículos e ignorantes. Señaló que, de las cuestiones expresadas en dicha reunión, una sola sería pertinente, las rampas para discapacitados, aunque se quitó a medias el sayo aduciendo que las rampas son una necesidad en toda la ciudad y no sólo en la terminal, y que bien harían los concejales en atender los urgentes reclamos de la población para no decepcionar al soberano una vez más.
El jefe de la policía distrital brinda datos sobre el homicidio cometido a sangre fría de un chico de 17 años y pide la colaboración de la población para que aporten datos.