24.01.2010 | El triunfo del empresario Sebastian Piñera en las recientes elecciones presidenciales en Chile provoca cierto impacto regional: compensa la llegada del ex tupamaro José Mujica a la presidencia de Uruguay, y abre interrogantes sobre qué ocurrirá en la Argentina en las presidenciales de 2011.
Este Gobierno argentino suele ser caracterizado en su generalidad como de “izquierda”, curiosa definición si se toma en cuenta que el matrimonio de Cristina Fernández y Néstor Kirchner constituye una de las asociaciones patrimoniales de las más ricas del país. Tal vez en un sentido sí pueda decirse que el ex presidente tomó en cuenta las lecciones del general Perón en referencia a que la independencia económica conduce a la soberanía política, ya que él y su esposa amasaron una fortuna en los años del proceso en Santa Cruz, lo que les permitió en democracia actuar en el armado político en su provincia sin tener que depender de padrinos políticos o sindicales.
Su pasión por el dinero es evidente: lo acumulan como ningún integrante del politburó soviético se hubiera jamás animado a hacerlo. ¿Izquierda?: un sonsonete para impactar a distraídos e idiotas útiles. Si de la llegada de millonarios al poder se trata, en la Argentina ya ocurrió hace tiempo. Ahora, ¿qué puede significar el arribo de Piñera a la primera magistratura chilena? En principio, un cambio, luego de 20 años de gobierno de la concertación política socialista democristiana. Sólo por tratarse de un cambio de aires, es bueno que ocurra; en Chile no habrá rectificaciones de rumbo de magnitud en las cuestiones básicas. Así como la coalición no desmontó los esquemas de la economía chilena bajo Pinochet, este Gobierno no lo hará con las grandes líneas de acción establecidas por la administración de Michelle Bachelet.
Algunas ideas de qué se puede esperar de Piñera surgen en los discursos pronunciados por él en el marco de diversos actos organizados por la Fundación FAES durante 2009. Tanto en la jornada de jóvenes líderes de Chile, celebrada en enero, como en los Campus FAES celebrados en España y Argentina, en junio/julio y septiembre del pasado año respectivamente, el entonces candidato siempre mostró una clara sintonía con las propuestas del documento América Latina: una agenda de Libertad 1, la agenda democrática, liberal y propositiva elaborada precisamente para que la hicieran suya los líderes latinoamericanos que miraran al futuro. No es casualidad tampoco que para la preparación de este informe estratégico, como se recoge en su parte final, se contase también con aportaciones del líder chileno.
Con su ascenso empieza a revelarse que la concertación ha concluido su etapa histórica. Y lo hace en lo más alto, con el 82% de imagen positiva recogida por Bachelet. Al igual que su antecesor, el ex presidente Ricardo Lagos, Bachelet abandona La Moneda con una imagen incluso mejor que la que tenía cuando accedió al poder.
Minutos después del triunfo ya reconocido de Piñera, en tanto Cristina Fernández cavilaba sobre cuándo llamar para felicitar por el triunfo en las urnas, un devaluado Mauricio Macri buscaba subirse al carro del vencedor y decía: “Sebastián le puede dar (a Chile) un salto de modernidad y un espíritu emprendedor inédito en la historia (…) a la Argentina viene la alternancia". No obstante y a pesar de todo el discurso voluntarista y de oportunidad, lo cierto es que no hay hoy en la Argentina las condiciones de editar un cambio de la estatura republicana del que se está dando en Chile, pues aquí nada es tan nítido ni está tan precisamente establecido: todo tiene más que ver con los vientos que soplan.
El cambio en Chile, si bien elogiable, es difícilmente asimilable o verificable en la actualidad política de nuestro país, y no sólo es la cordillera la que impide tal traslado.
Una bomba de humo hace que se gaste plata y se concentre atención de la prensa, mientras los ladrones verdaderos se escapan por la puerta trasera. La Defensora del Pueblo se quejó de limpieza sobrefacturada y empleados mal reemplazados. Mientras discuten unos con otros, los verdaderos corruptos brindan con champagne.
Esta semana ha sido pródiga en efectos pirotécnicos verbales, distribuidos a diestra y siniestra por quienes ya son visualizados en la comunidad como auténticos integrantes de una mafia. El concesionario de la nueva terminal de ómnibus, Néstor Emilio Otero, por toda respuesta a la interpelación a la que lo sometieron los concejales por más de dos horas y media y con base en un cuestionario de 91 puntos, los destrató, caracterizándolos de ridículos e ignorantes. Señaló que, de las cuestiones expresadas en dicha reunión, una sola sería pertinente, las rampas para discapacitados, aunque se quitó a medias el sayo aduciendo que las rampas son una necesidad en toda la ciudad y no sólo en la terminal, y que bien harían los concejales en atender los urgentes reclamos de la población para no decepcionar al soberano una vez más.
El fiscal confirma la detención de Juan Manuel Rivero, que se entregó en la subcomisaría Casinos y es el otro responsable del crimen de Franco Castro López.