Entrevistas realizadas por José Luis Jacobo en el programa Noticias y Protagonistas que se emite de lunes a viernes de 6:30 a 9:30 por la radio F.M. 99.9
Vecino de la nueva terminal recibió una llamada amenazante del concesionario Néstor Otero asegurándole que no lo iba a dejar descansar nunca y asegurándole ser dueño de todo en Mar del Plata.
08.02.2010 | Vecino de Cerrito Sur denuncia inseguridad en Gianelli y 49 y reclama a la municipalidad la reparación de luminarias.
08.02.2010 | Vecina de nuestra ciudad denuncia los hechos de inseguridad que viven en el barrio Bernardino Rivadavia.
08.02.2010 | El economista hace un análisis sobre la situación económica argentina, la compra de dólares como salida de capital y el uso de los fondos de los DNU para el Bicentenario.
escuchar Audio08.02.2010 | Pte. de la Soc. de Fomento López de Gomara asegura que el Ministerio de Seguridad no tiene dinero para blindar los parabrisas de los patrulleros.
Una bomba de humo hace que se gaste plata y se concentre atención de la prensa, mientras los ladrones verdaderos se escapan por la puerta trasera. La Defensora del Pueblo se quejó de limpieza sobrefacturada y empleados mal reemplazados. Mientras discuten unos con otros, los verdaderos corruptos brindan con champagne.
Esta semana ha sido pródiga en efectos pirotécnicos verbales, distribuidos a diestra y siniestra por quienes ya son visualizados en la comunidad como auténticos integrantes de una mafia. El concesionario de la nueva terminal de ómnibus, Néstor Emilio Otero, por toda respuesta a la interpelación a la que lo sometieron los concejales por más de dos horas y media y con base en un cuestionario de 91 puntos, los destrató, caracterizándolos de ridículos e ignorantes. Señaló que, de las cuestiones expresadas en dicha reunión, una sola sería pertinente, las rampas para discapacitados, aunque se quitó a medias el sayo aduciendo que las rampas son una necesidad en toda la ciudad y no sólo en la terminal, y que bien harían los concejales en atender los urgentes reclamos de la población para no decepcionar al soberano una vez más.