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Los gobiernos y los medios
Una relación difícil
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por Rosanna González Pena
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En los últimos días, una serie de informes internacionales habrían criticado la relación del gobierno de Kirchner con la prensa. Decidí ir directamente a las fuentes y leer la totalidad de los informes.
Es verdad, como informaron varios medios, el Comité para la Protección de los Periodistas (CPP) denunció "el modelo de democrautocracia" en que los autócratas que son elegidos por voto popular gobiernan poco democráticamente y amordazan a la prensa valiéndose de los votos adquiridos. Pero se incluyó expresamente en dicha categoría únicamente a dos presidentes: Hugo Chávez de Venezuela y Vladimir Putin de Rusia. Algunos medios nacionales filtraron la información como mejor les pareció e incluyeron a Lula, Kirchner y Evo Morales en la listita. Carlos Lauría, coordinador del programa de las Américas del CPP, dijo que en otros casos los gobiernos "manipulan la publicidad estatal para recompensar a quienes los apoyan y castigar a los que critican y formulan las preguntas difíciles". Y ahí sí que a nuestro Presidente la crítica le cae como anillo al dedo. De todos modos me interesaba conocer cómo había sido el manejo de la publicidad oficial, algo que no está debidamente reglamentado como correspondería porque estamos hablando de cifras muy importantes, repartidas a discreción por cada gobierno de turno. El informe señala que, en Argentina, el gobierno del presidente Néstor Kirchner maneja un presupuesto de publicidad de unos 50 millones de dólares, "sin claros resguardos que lo protejan de favoritismo partidario". Yo agregaría que no es muy distinto a lo que realizaron los gobiernos anteriores, pero eso no exime al actual de sus responsabilidades. En su Evaluación de la Libertad de Expresión en el cuarto trimestre de 2006, al abordar el capítulo argentino, la dependencia de la OEA reclamó que "tomando en cuenta las denuncias sobre asignación arbitraria y discriminatoria de publicidad oficial en el país, la Relatoría Especial considera importante que se pueda avanzar en la consideración de proyectos de ley pendientes en el Congreso Nacional que procuran regular la asignación de publicidad oficial". Entre tantos, encontré un trabajo realizado por Poder Ciudadano sobre las pautas publicitarias del Gobierno Nacional para el año 2005 y confirmé sospechas, pero también encontré sorpresas. En el rubro de prensa escrita el premio mayor se lo llevó Clarín, lo que no es extraño por su tirada y llegada nacional. Lo raro es que lo sigue Página/12, en detrimento de La Nación, que pasó al tercer lugar aunque tiene una tirada mayor. El cuarto lugar es para Ámbito Financiero y muy lejos está Infobae. ¿Y Perfil? Ni a los premios. Es obvio el “favoritismo” hacia Página/12, pero es extraño que el tercer y cuarto lugar lo ocupen dos publicaciones abiertamente opositoras, mientras que otras de similar tirada y, como mínimo, neutrales, se encuentren más postergadas. Esperemos que Poder Ciudadano pronto tenga disponible en su página web las cifras para el 2006. También es verdad que en uno de los informes se mencionan los casos de las amenazas de muerte contra Joaquín Morales Solá y Fontevecchia, pero en el mismo documento se aclara expresamente que los hechos no pueden adjudicarse a gente del Gobierno. No obstante, critican la actitud hostil de Kirchner hacia la prensa, que no ayudaría a calmar los ánimos de algunos exaltados. La organización Reporteros Sin Frontera (RSF) manifestó en su Reporte Anual del 2007 que "mientras siguen siendo bastante tensas las relaciones entre la presidencia (argentina) y la prensa, la presión política y el chantaje de la publicidad oficial han llevado a un cierto número de medios de comunicación, nacionales o regionales, a censurar sus programas". No puedo hablar por los medios regionales porque desconozco la realidad de algunas provincias cuyos gobernadores son muy capaces de ejercer fuertes presiones sobre periodistas y medios de comunicación. A nivel nacional, han sido bochornosos los casos de Víctor Hugo Morales en Canal 7 y de Pepe Eliaschev en Radio Nacional, porque una vez más el gobierno de turno confunde “medios estatales” con “medios del gobierno”. Kirchner no acepta críticas por parte de ellos, como no lo hacía Menem en el ATC de Gerardo Sofovich ni De la Rúa con Darío Lopérfido. Simon, del CPP, dijo que la amenaza de Hugo Chávez de no renovar las licencias de medios de comunicación "no debe tomarse a la ligera en un país donde una ley de medios del 2004, con lenguaje impreciso, le permite al gobierno suspender a prestadores de servicios de radio y televisión por difundir mensajes que sean 'contrarios a la seguridad de la Nación' ". En Colombia, el presidente Álvaro Uribe, "uno de los pocos líderes conservadores que sigue siendo popular en la región, atacó con frecuencia a los medios independientes y, por momentos, trató a los críticos como traidores". Y agregan que los gobernantes de Venezuela, Brasil, Argentina, Uruguay y Bolivia no sólo tienen en común el hecho de que fueron elegidos por voto popular sino también su "intolerancia a una prensa crítica". Como podemos ver, tiraron municiones para todos lados. En cuanto a la relación de la prensa con el gobierno de los Estados Unidos también hay mucho para decir. No podemos olvidar el caso de la reportera gráfica que terminó detenida por fotografiar los ataúdes cubiertos con banderas norteamericanas que llegaban desde Irak. Bajo el pretexto de la seguridad de Estado se mantienen en secreto cuestiones que el público tiene derecho a conocer, y así es cómo se controla el flujo de la información. Esta nueva práctica ya va tan lejos que algunas autoridades americanas obligan a sus colaboradores a firmar declaraciones donde se comprometen a no hablar con periodistas. Hay denuncias de que la administración Bush trata de amordazar a la prensa y de amedrentar a los periodistas. El editor del The New York Times, Arthur Sulzberger, exigió que se introduzca una ley que cubra a todos los sectores, también al periodístico, para que se respete su derecho a rehusarse a dar testimonios. Hasta ahora este derecho lo tienen sólo los abogados, psiquiatras y sacerdotes, en relación con sus interacciones de carácter profesional. El Comité de los Reporteros para la Libertad de Prensa señaló que en Estados Unidos se han creado nuevas categorías para la libertad de prensa, a contrapelo con lo que se espera de un país realmente democrático. En fin, la relación entre prensa y gobierno no parece muy fluida en casi ningún país del continente.
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