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La culpa no es del chancho
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Ante los piquetes, siempre se dijo que se trataba de un derecho que se contraponía al derecho de los demás. La libertad de transitar está amparada por la Constitución, claro, como así también el reclamo. Pero cuando impedir el paso de una ambulancia provoca la muerte de una persona que esperaba asistencia, debería llamar a la reflexión.
La intención no es ponerse sentencioso, pero siempre se supo que un día iba a ocurrir. Se avisó, se intentó prevenir. Y ocurrió: alguien murió a causa de un piquete. Este fenómeno de protesta se instaló en el país como un mecanismo de reclamo efectivo y válido. En su propia construcción, el piquete fusiona el pedido entendible con la forma coercitiva de protesta y un cierto patoterismo que se ampara en la necesidad de quien la está pasando mal. Pero a veces los límites se superan o, en todo caso, parece no haber límites. Y ahí el piquete aparece como la única expresión, la única verdad, la única realidad. Sin ver que a lo mejor hay otros derechos, otras urgencias que se están pisoteando, tan legítimas como la protesta rutera. El hecho que deja en claro la ilegalidad se dio en un puente que une las provincias de Chaco y Corrientes. No estamos hablando tan sólo del simple derecho a transitar: estamos hablando de una ambulancia que viajaba para buscar sangre para un joven que necesitaba una urgente transfusión. Sin embargo, la ceguera de quienes realizaban el corte de ruta impidió ver la premura del asunto. Y no sólo no permitieron el paso del vehículo, lo que generó que quien esperaba la sangre muriera en el hospital, sino que atacaron la ambulancia y golpearon al chofer, quien terminó internado con un traumatismo de cráneo. El piquete se realizó en la ruta nacional Nicolás Avellaneda a la altura del acceso chaqueño al puente General Belgrano, que une a las capitales de ambas provincias. Allí fue donde el Movimiento de Trabajadores Desocupados 17 de Julio, conducido por Emerenciano Sena, impidió el paso de la ambulancia. El periodista Darío Vargas, de AM Chaco 740, comenta detalles de esta protesta que se realiza todos los martes. Y para agregarle una cuota tragicómica al asunto, el reclamo habría sido para pedir comida para los chanchos. Es hora de que alguien le ponga coto a esta situación.
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La oposición oficialista
Después de varios años de gobierno de la UCR, el peronismo ganó en Chaco. El senador Jorge Capitanich superó por un escueto margen de 1.171 votos al radical Angel Rozas, y a partir de diciembre comandará una de las provincias más pobres del país. Pero ¿qué margen le deja al gobernador electo esta escasa diferencia? “En la legislatura provincial tenemos mayoría, de 68 intendentes 31 son justicialistas, y creemos que podemos generar una Concertación más amplia por lo que podemos crecer en número”, indicó. Con el antecedente de un piquete que se llevó una vida, indudablemente que una de las cosas que Capitanich deberá atender será el aspecto social, en una región del país que se encuentra convulsionada. En ese sentido, el senador expresó estar en contacto con las organizaciones sociales para intentar establecer “un modelo de cauce en paz social” con todos los trabajadores organizados, “porque entendemos que la Provincia tiene que generar un clima de inversiones apropiados”. “En base a la inversión y generación de empleo, podremos trabajar sobre las bases de un plan de reinserción social para que no quede nadie afuera, una estrategia inclusiva y que a la vez no tengamos más problemas sociales de los que tenemos”, expresó el gobernador electo a manera de resumen sobre las cuestiones que está elaborando de cara a su próxima asunción. Aunque claro, otro problema del Chaco es la inclusión de los sectores aborígenes que han sido marginados de la sociedad. “Estamos trabajando en planes de emergencia para la comunidad aborigen, lo estamos haciendo con meticulosidad. A partir de diciembre vamos tener una estrategia de intervención del Estado desde el punto de vista de la estrategia alimentaria nutricional, la tuberculosis y el mal del Chagas, que son factores que afectan sustancialmente a las comunidades urbanas rurales dispersas del Impenetrable chaqueño”, explicó Capitanich. Por último aseguró que su triunfo se dio a pesar de que siempre es muy difícil competir ante gobiernos provinciales consolidados “que hacen uso indiscriminado del aparato oficial”, pero estimó que desde el kirchnerismo se logró el objetivo porque pudieron aprovechar tres factores: “articulamos una oposición fragmentada en una alternativa de gobierno, hemos podido ejercer liderazgos sobre la base de convicción de tenacidad, e interpretamos la necesidad de cambio de la sociedad chaqueña”.
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N&P:- ¿Es cierto que este piquete se realizó para pedir comida para los chanchos? D.V.:- El origen de estos cortes de puentes tiene esa historia, de requerimiento de los planes sociales dados por la Nación y que los piqueteros reclaman que todavía no se ha remitido la correspondiente remesa de dinero para darle continuidad. Y en este caso en particular, tiene una fundamentación prácticamente insólita, que es reclamar alimento para los chanchos, pero dejando prácticamente incomunicada a una región, porque el puente Chaco Corrientes une toda la zona. Y que se complica más aun con el deceso de una persona que estaba aguardando con una necesidad imperiosa ser atendido y que no pudo ser por un corte de ruta.
N&P:- Es como que no hay límites para la protesta… D.V.:- Es un antecedente muy grave. Más allá de que se pueda estar de acuerdo o no con la protesta piquetera, que tiene todo su derecho a reclamar. Pero hay que fijarse lo que ocurre con la presencia de una ambulancia, con la respuesta al chofer de la ambulancia, que les dice que están llevando plaquetas para asistir a un paciente enfermo terminal de leucemia, y con esta situación lamentable que se da en el Hospital Vidal de Corrientes, donde el paciente tiene un shock y comienza con una hemorragia que no estaba prevista. Todo esto termina con una consecuencia tan grande como la pérdida de una vida.
N&P:- ¿Quién era el encargado de controlar el lugar? D.V.:- Estaba el personal de Gendarmería nacional, pero es raro que no haya actuado. Esto pone un interrogante muy muy grande en torno a qué hacer con esta clase de protestas. Porque hay que tener en cuenta que esto ocurre todos los martes de esta manera. El reclamo es siempre el mismo, pero con este agravante, algún juez tiene que poner coto de alguna manera.
N&P:- ¿La Justicia no toma determinaciones para levantar los cortes de ruta? D.V.:- Claro, pero fíjese la situación de penumbra legal que se da en el hecho de que nadie actúe de oficio. Porque más allá de que hay que transmitir la comunicación de desalojar el lugar, el trámite prácticamente de rigor que hace el fiscal federal que actúa en la zona recibe de parte de Gendarmería la respuesta de que no tienen los elementos necesarios para llevar adelante esa disposición judicial. Y a partir de allí es prácticamente un ritual tener que aguardar todos los martes desde las 9 hasta las 6 de la tarde que los piqueteros protesten, luego se retiren del lugar y a partir de allí la gente pueda circular.
N&P:- ¿Nadie respeta el derecho del que quiere transitar libremente? D.V.:- A partir de este hecho, con la muerte de esta persona y la gravedad de que el chofer de la ambulancia, que iba acompañado por la mujer de quien murió, sufrió este ataque tan artero al momento de explicar cuál era su apuro para llegar a Corrientes, la situación ha superado el límite racional que puede tener cualquier tipo de reclamo de carácter social. Porque el vandalismo, desde cualquier punto de vista, no se puede tolerar. Y en cierto sentido esperemos que las protestas que se van a suceder por lo menos tengan la contención de parte de las autoridades para que no vuelva a suceder lo mismo. Creo que además de la Justicia y las fuerzas de seguridad también falta una pata más, y es la necesidad de alguna decisión de carácter político para que esto se solucione de alguna manera. Porque de lo contrario es prácticamente vivir a la deriva.
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