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Tanto Tres Arroyos como Junín se han puesto a la cabeza de un reclamo generalizado: la gente quiere más seguridad. También es cierto que la cobertura de los medios capitalinos agigantó el fenómeno. Quienes habitan en estas localidades pueden dar un punto de vista objetivo sobre lo que ocurre.
En la televisión se vieron patrullas urbanas recorriendo Tres Arroyos. La imagen parecía salida del peor de los westerns, pero no dejaba de mantener cierta lógica con el hastío que siente gran parte de la población. Ahora, ¿era sólo un caso aislado o algo generalizado? La periodista de Radio Grupo 105, Andrea Elgart, explicó el cuadro real de situación en esa ciudad bonaerense y contra lo que fue el pedido general de remoción de jueces y fiscales, aseguró que existe un flojo trabajo de la Policía Comunal.
N&P:- ¿A los vecinos de Tres Arroyos les molestó la cobertura que hicieron los medios capitalinos? A.E.:- Yo, como periodista, comprendo que los medios de Capital Federal, cuando se acercan hasta acá y movilizan un gran aparato, lo hacen en busca del impacto. Tres Arroyos está con una problemática de inseguridad creciente, estamos todos preocupados por el tipo de modalidad delictiva. Tal vez no han crecido los números de robos, pero sí la violencia con la que se perpetran. Pero lo que se reflejó en los medios nacionales es algún episodio aislado de algún vecino armado que, cansado de la falta de respuestas de los funcionarios, patrulla la ciudad munido de un arma. Pero no es un fenómeno generalizado.
N&P:- ¿Tuvieron alguna respuesta de los funcionarios? A.E.:- Estuvieron el secretario de Política Criminal de la Corte, el doctor Homero Alonso, junto con dos abogados que se dedican a control de gestión, y se llevaron 22 causas. Se trata de investigaciones penales preparatorias de la Fiscalía. Estas 22 causas son las que los propios vecinos fueron denunciando a través de un registro que creó la propia Secretaría de Seguridad. Allí se denunció en los últimos días un presunto accionar incorrecto de la Justicia. Lo que buscan estos auditores es revisar cuál fue el rol que cumplieron en este caso los fiscales, como para ver si los vecinos tienen razón o no.
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Antes del incendio
La enseñanza es la siguiente: en este país, para que los reclamos sean oídos, hay que hacer mucho ruido. Bastante. Hasta se podría decir que desmedido. Y así la respuesta llega. Tras las movilizaciones, los reclamos mediáticos y hasta la sobreexposición de los vecinos de una ciudad tranquila como Junín en los noticieros de la televisión porteña, llegó la respuesta del Gobierno provincial. El ministro de Seguridad bonaerense Carlos Stornelli se entrevistó en la semana con el intendente Mario Meoni y le comunicó una serie de medidas tendientes a paliar la sensación de inseguridad: se incorporarán 30 policías y se intensificará el patrullaje en la región con cuatro camionetas reforzadas. No obstante Stornelli siguió firme en su postura y descartó que existieran allí “situaciones de extrema gravedad” en materia delictiva. Aunque no dejó de reconocer que una de las políticas que debe llevar adelante es la de prevenir el delito a partir de una mayor atención policial en la calle. “Una de las políticas es intensificar la presencia policial, porque la vigilancia y la prevención son los pilares de la seguridad”, explicó el ministro ante los cientos de habitantes de Junín. Y destacó que esa ciudad tiene una cantidad de efectivos suficientes por habitante, una buena cantidad de móviles y muy buenos jefes policiales. Con estos anuncios se intentó descomprimir la situación vivida en varios sectores de la provincia de Buenos Aires, incluida Mar del Plata y toda la costa atlántica, que durante este verano está siendo noticia reiterada por los robos y asaltos. En ese sentido, Stornelli indicó que en la medida de sus posibilidades va a reunirse con todos los intendentes. “Estamos al tanto de todos los problemas de inseguridad en la Provincia para buscar una solución”, aseguró. Quien también pisó suelo juninense fue el superintendente general de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Salcedo. Si bien el funcionario descartó que el problema “sea tan grave como lo estuvieron diciendo” manifestó que de todas maneras no se va a minimizar el tema del delito. Una manera de reconocer el conflicto, pero nunca dejar de tener razón.
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N&P:- Desde lo personal ¿usted se siente segura? A.E.:- Por ahí mi experiencia tiene un ángulo de observación diferente al que tiene la gente común, porque uno está más en contacto con toda la realidad y no la ve fragmentada como la puede ver un vecino. Estoy preocupada, obvio. Cuando me fui de vacaciones la mitad de mi casa me la llevé conmigo y la otra mitad la mudé a la casa de mi suegra. Porque ellos permanecen siempre en su casa, entonces no corría riesgo de que me robaran. Se puede tener todo asegurado, pero lo que no se puede vencer es el tema de sentir que violaron tu intimidad, volver a casa y encontrarse con que revolvieron todo.
N&P:- ¿Cómo es el delito en Tres Arroyos? A.E.:- En la ciudad no hay delito organizado, no hay bandas delictivas. Los hechos, desde el punto de vista del botín económico, no son tan importantes. Lo que se vio a través de los medios fue la protesta de los vecinos del barrio de Colegiales. Eso fue en realidad una cadena de hechos menores que por supuesto atormentan a la gente. Aquí es donde se nota la visión sesgada que tienen las autoridades, porque con un accionar eficiente de la Policía esto se solucionaría. Y esto es lo que me preocupa: la visión unidireccionada para el lado de la Justicia, cuando el rol de la Justicia nunca puede ser preventivo. Siempre llega una vez que el delito se cometió.
N&P:- ¿La Policía Comunal no está trabajando como corresponde, como dice el intendente? A.E.:- Convengamos que el intendente no se va a hacer 500 kilómetros para hablar en “A dos voces” (n de la r: programa que emite el canal capitalino TN) y decir que anda mal lo que él mismo maneja. Pero lo que observo aquí es un panorama totalmente distinto a lo que él dice.
Otra de las ciudades que fue noticia en los medios capitalinos fue Junín, donde la población salió a la calle en busca de respuestas. El periodista de FM Metrópoli 97.5, Cristian Pascal, reflejó la situación y contradijo las encuestas que indican la baja del delito durante el mes de enero.
N&P:- ¿Las estadísticas indican que en Junín bajó el delito? C.P.:- La situación que estamos viviendo aquí no es fácil. Lamentablemente los políticos siempre se dejan llevar por las estadísticas y no por lo que efectivamente sucede. El intendente informó algunos datos y se deja llevar también por lo que le dicen desde la Jefatura Departamental. Realmente en enero han ocurrido robos muy extraños para lo que es la ciudad de Junín, con roturas de vidrieras a la vuelta de la comisaría, a plena luz del día, en pleno centro, donde siempre hay movimiento. Obviamente que esto preocupa mucho.
N&P:- ¿La gente está atemorizada? C.P.:- Hoy por hoy, a todos nos ha faltado algo o hemos sufrido un robo a mano armada. Antes, por ejemplo, el robo se daba zonas periféricas, y a lo mejor se esperaba cuando hubiera menos movimiento, en las horas de la noche, cuando ya no quedaba nadie en la casa. Ahora ocurre a cualquier hora. El otro día, mientras se realizaba una marcha para pedir seguridad, robaron en un autoservicio: entraron dos personas armadas a cara descubierta y se llevaron la recaudación y alguna mercadería.
N&P:- ¿Influye también que en la cercanía tengan una unidad penal? C.P.:- Este último tiempo se ha hablado mucho de esto porque se ha creado una alcaidía, que en definitiva iba a ser una nueva unidad penal. El problema es que la alcaidía ya está hecha, no la van a tirar abajo. Ni bien asumió Scioli como gobernador hubo una reunión con el ministro de Justicia Ricardo Casal y prometieron que la alcaidía iba a funcionar como unidad penal. Como se sabe, la alcaidía es el traslado de los presos provisorios que no tienen condena, para sacar un poco todos los presos que hay en las comisarías. Sí, influye.
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