Mar del Plata, 21 Noviembre 2008

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Sr. Director:

Desde ya agradecido por publicar mi carta. Quiero hablar de dos importantes temas:
Inmigración y Argentina.


Inmigración: resido en España hace 8 años, y desde esa época la entrada de inmigrantes ha sido ininterrumpida, claro que había dinero y faltaba mano de obra, por lo que el gobierno dejó entrar a quien quisiera.
La economía general giraba en torno a la construcción, donde pagaban fortunas al personal (español o con papeles) tal es así que uno pasaba por una obra y los albañiles iban a trabajar en sus coches 0km.
Tanta bonanza envalentonó a la mayoría de la  población a capacitarse en oficios afín a la gallina de los huevos de oro, y los más osados a sacar créditos para poner su propia empresa, y tomar cuanto trabajo les ofrecieran.
Hoy las obras cayeron, los pisos no se venden, el alquiler de un piso de 2 habitaciones, en mi pueblo, no baja de 900 euros y los sueldos no pasan de 1300, en su mayoría.
Toda esa gente que trabajaba en las obras ha bajado de ellas a ganarse la vida en la calle, a tratar de recuperar el mercado que perdieron con los trabajos domésticos (cosa de la que nos ocupábamos los inmigrantes).
Hoy ya no hacemos lo que desechaban, somos un potencial peligro que roba a los naturales su trabajo compitiendo deslealmente.
Como ha demostrado la historia, cada vez que un país manifiesta un declive, los males se deben siempre a los extranjeros, situación que hoy preocupa a los españoles en primer lugar, según algunas encuestas.
Motivo que acentúa Mariano Rajoy en sus demagogos discursos de campaña, por lo que por supuesto casi todos están de acuerdo, escuchan lo que quieren escuchar: tirar las culpas de sus errores fuera de la cancha.
La gran mayoría está de acuerdo con eso, no lo dicen, y lo peligroso no es lo que se dice, es lo que se siente.
Argentina: Esto me hace temer que aquí en España además está faltando el agua, está en un alarmante proceso de desertificación, los niveles de reserva están al 10% de su capacidad en muchos sitios, por lo que está prohibido lavar coches, usar agua para riegos, etc. hay pueblos a los que el agua la llevan en camiones.
Tenemos en Argentina recursos valiosísimos a los que seguramente nuestros gobernantes les estarán echando el ojo y frotándose las manos.
No quisiera que vendan las reservas de agua que tenemos porque estoy seguro de que irán por ellas, no solo España, y estoy seguro que las venderemos por un pago a cobrar en algún banco de las Islas Cayman o similares, como siempre hacen, y mostrando cómo se instala una planta embotelladora con capital extranjero, ganancia extranjera y diez nacionales pegando etiquetas, que muestren la gran fuente de empleo y desarrollo para la zona.
Por supuesto que si la empresa fuera nacional sería más de lo mismo, además que pedirían créditos para mejorar la tecnología y ese dinero lo sacan del país para nunca más volver ni devolver, no se cuál es la solución.
Argentina en 50 años pasará a convertirse en el paraíso, al cual querrán acceder los pueblos del norte en busca de lo que ya casi no les queda, agua, petróleo, oxígeno, tierra, etc.
¿Alguien más lo ve? ¿Qué vamos a hacer?
¿Alguien me contestará?

Adrián Pérez

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