|
Estimado José Luis Jacobo:
|
|
Mi nombre es Teresa Sancho, tengo 24 años y soy estudiante de la carrera de Abogacía. Por medio de la presente quisiera efectuar un comentario y sembrar mis dudas acerca a lo que en estos días se está “debatiendo” en el Concejo Deliberante, respecto de la instalación de monederas en el transporte público de pasajeros.
En primer lugar me cuesta entender las supuestas ventajas que traería aparejado la implementación de dicho mecanismo, ya que en la actualidad, hay escasez de monedas en toda la ciudad de Mar del Plata y eso no es un tema menor. A su vez resulta contradictorio el mensaje que trasmiten los empresarios al tratar de persuadirnos de que las monederas son un sistema seguro. Desde ya que dicha opinión no la comparto porque eso traería aparejado que en caso de no poder abonar el boleto con monedas, se utilice como medio supletorio los billetes, como ocurre actualmente con la línea 221. Es decir que el chofer volvería a manipular efectivo, y eso es justamente lo que se quiso suprimir con la implementación de la tarjeta magnética, ya que el uso de billetes trae aparejado mayor inseguridad tanto para el chofer como para los usuarios, debido a que es más propenso a sufrir delitos de toda índole. Otro tema que viene a colación es que si el valor del boleto continúa siendo de $1,17 centavos, existiría un aumento y enriquecimiento encubierto, en el caso de que el pasajero abonase con $1,20 o en su defecto con $ 1,25 por citar ejemplos, ya que la monedera se vería imposibilitada de dar vuelto, simplemente porque no contamos con monedas de 1 centavo, y dichos centavos al final del día sumarían una cifra importante que imagino irán destinados a las arcas de la empresa. También es relevante considerar que como ocurre con la línea 221, muchas veces la propia máquina se queda sin vuelto y en su defecto se tiene que pagar justo o directamente el pasajero se “embroma” ya que ante el primer reclamo, lo primero que nos contestan es: “no hay monedas”, que irrisorio, ¿no?. Finalmente para terminar, lo que tampoco considero viable es la presión que han ejercido los empresarios al haber invertido y comprado de antemano algunas maquinarias, porque si mal no recuerdo todavía el tema está en debate, es decir que es viable que se apruebe o se deniegue la iniciativa de los empresarios del transporte. Desearía que los concejales y nuestros representantes abran los ojos ante semejante irracionalidad. Gracias por permitirme expresar por éste medio mi descontento. Un afectuoso abrazo. Teresa
|