Mar del Plata, 07 Enero 2009

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¿Y ahora?

por Matías Frati

La decisión de Rafael Nadal de no participar por el equipo español que jugará la final de la Copa Davis ante Argentina, en el Polideportivo Islas Malvinas de nuestra ciudad, cayó como un balde de agua fría. En especial para quienes avizoraban en la presencia del mallorquí una oportunidad para promover a nuestra ciudad en el mercado turístico español. Porque no será igual la cobertura periodística de los medios internacionales sin la presencia del número 1 del mundo.


En nuestra ciudad, muchos comercios habían vinculado la imagen de Nadal a los productos que venden. Una conocida casa de artículos deportivos ha estampado en sus vidrieras una silueta que simula ser Rafa. En la zona de Güemes, un comercio especializado en tenis había firmado un convenio exclusivo con la marca Babolat, la de la raqueta que utiliza el mejor jugador del ranking ATP, a fin de que el comercio y la empresa dieran beneficios a sus clientes por la compra de una raqueta similar a la de Nadal. En menor escala, otros negocios de diferentes rubros se “subieron” al exitismo de la Davis en Mar del Plata, vinculando sus marcas con este hecho deportivo que será muy recordado por todos.
Pero, ahora, las cosas parecen variar frente a la realidad y contundencia de los hechos; la conducta del cliente cambia ante determinados estímulos. No es lo mismo, para un aficionado promedio, recibir a Nadal que no hacerlo. De hecho, ya en las primeras horas de conocida la noticia desde algunos de estos comercios me confirmaban que estudiaban la posibilidad de replantear la estrategia comercial.
Deportivamente, para el capitán argentino Alberto Mancini la confirmación del mallorquí ha sido una buena noticia. Porque sabe que con menos esfuerzo sus jugadores alcanzarán una forma física más competitiva. Ergo, existe una diferencia sustancial entre Nadal y David Ferrer. Y en esto hay dos frases –una de cada uno de ellos- que pinta la situación de cuerpo entero. Nadal dijo “si estoy al 40% no viajo a Mar del Plata”, es decir, piensa que un poco mejor de ese nivel le alcanza para ser mejor que sus compañeros o para seguir aportando chances al equipo. Ferrer dijo “soy el número 1 de los humanos”, haciendo referencia a que por encima de suyo hay tres fenómenos como Nadal, Roger Federer y Novak Djokovic. Sabe que hay una brecha impresionante entre las dos primeras raquetas españolas, y lo reconoce.
En este contexto, Mar del Plata empieza a recibir desde mañana a los protagonistas de la Copa Davis. Las condiciones no son las mejores: la expectativa comercial por el evento ha disminuido, y eso se traduce en el humor social de la sede. Las protestas de distintos sectores sociales amenazan con hacer sentir su reclamo en las cercanías del Polideportivo; la cancha auxiliar estará, tal como lo habíamos adelantado, muy lejos del recinto (en el complejo Punto Sur y no en el gimnasio del IAE Club), a no menos de tres kilómetros. Desde la cadena TyC Sports no se le ha dado “buena prensa” a la final, porque muchas veces se criticó la marcha de los trabajos previos.
Sabemos que el evento será importante para la ciudad. Pero quizás no tanto como se preveía hace un mes, especialmente en materia de efecto publicitario.

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