Hay que destacar la coherencia y persistencia con que el Tribunal Oral Federal de esta ciudad lleva adelante su política de defensa de los derechos de los narcotraficantes. En un decisorio en el que contaron con el concurso efectivo de la defensora oficial Patricia Azi y la negativa del fiscal ante el TOF Juan Manuel Pettigiani, dejaron en libertad a los narcos Osmar Verón, Luis Semancini y Mariano Chapa por entender que no estaban debidamente fundados los procedimientos de allanamiento que se realizaron en sus viviendas y que concluyeron en sus detenciones. En las causas 2250 y 2284, los nombrados estaban encartados por narcotráfico y ahora están en la calle, con el consecuente riesgo para testigos y población en general. El horario de protección al narcotraficante brilla en la noche marplatense.
Los que surgen desde la entraña misma de la investigación sobre el asalto y abuso sexual a un matrimonio en Lomas del Golf. Según nuestras fuentes, el fiscal Pablo Cubas actuó de manera poco profesional. El detenido en las primeras horas luego de conocido el hecho es Pedro Roldán, sujeto en cuya vivienda se hallaron elementos de cargo que hoy llevan al fiscal Lódola a solicitar su captura, identificado ya por tres testigos. El otro actor de este miserable crimen es también ubicado por un apodo, “el Negro”, un individuo del vecindario colindante, que hacía de custodio de un almacén ilegal que funciona en Lomas del Golf y cuyo dueño es conocido como “el Cara Blanca”. La causa podría estar ya literalmente esclarecida de no ser por dos cuestiones que hoy ameritan crítica: el paupérrimo interrogatorio efectuado a Roldán en la Seccional Quinta, y el apuro de Cubas por liberarlo cuando la plantilla de antecedentes dio nulo reporte de fechorías previas.
La administración GAP/Perogrullo se asoma peligrosamente al abismo: alquileres que no se honran, contrataciones por valores escandalosos y deudas por falta de gestión que ya son un problema millonario. Es la situación que atraviesan las firmas que han tomado las obras de alumbrado público y semaforización: las subcontratistas están soportando cada una hasta ocho certificaciones de servicio impagas. En el caso de Plantel y Mantelectric, acumulan la friolera de 27 millones de pesos en obras realizadas impagas. Todo apunta a la indiferencia del Intendente, que no reclama como se debe los pagos ante el ministerio que conduce Julio De Vido.
Parte de la problemática que gira en torno de estas obras de alumbrado es la actitud del Gobierno comunal de cobrarle al marplatense una obra que se hace con fondos federales -léase recursos que provienen de impuestos que paga la gente-, lo cual implica que el contribuyente paga dos veces por lo mismo. Pero como todo puede ser peor, está detenida la firma de un contrato para tercerizar el mantenimiento de alumbrado público en la ciudad porque GAP quiere cobrar la renovación de todo el parque de luminarias como “obra nueva”, cuando sólo se trata de cambiar el sistema de un parque ya instalado y mayoritariamente obsoleto. Un vivillo bárbaro.
La voz corre rauda y firma: se habla insistentemente de un escandaloso cobro de coimas por parte del subsecretario de Pesca de la Nación, Norberto Yahuar -apellido de origen quechua que significa “el que llora sangre”-. Aquí lloran los que no entraron en el negocio de la compra de cuotas de pesca. Yahuar las vendió al contado, sin intermediarios, a u$s50 la tonelada; repartió 370.000 toneladas, y dicen, habría embolsado unos quince palos verdes. ¿Con quiénes repartirá? Se viene la lista en cualquier momento.
Un ciudadano vio destrozada su casa por los avances de una obra en construcción del terreno lindero, y la justicia no lo respalda. Ya no tiene qué puerta tocar, y parece que la empresa en cuestión consiguió, simplemente, más respaldo que él. Mala suerte, parece decir el juez.
En 1998 escribí en este mismo espacio la columna que destapó la conducta del fiscal Marcelo García Berro -hoy en funciones en los tribunales federales de San Martín- respecto del consumo de prostitución. En aquel momento la ciudad estaba sacudida por la idea de un asesino serial que se ensañaba con las prostitutas, concepto que fue ampliamente difundido y aún permanece en la memoria colectiva.
Ninguno de los 26 casos ha sido esclarecido. Ni las muertas que aparecieron descuartizadas, ni las desaparecidas -incluida Verónica Chávez, nexo con García Berro- han tenido otro destino que el desistimiento de la autoridad judicial en todas las causas. El tiempo pasa, el papel se amarillea, y la conciencia débil de una sociedad que considera a la prostituta un sujeto de menor cuantía contribuye a la impunidad.
Vecino de la nueva terminal recibió una llamada amenazante del concesionario Néstor Otero asegurándole que no lo iba a dejar descansar nunca y asegurándole ser dueño de todo en Mar del Plata.