Los que se escuchan intramuros del palacio municipal. Entre las muchas batallas que se libran por espacios de poder, destacan las que mantiene el secretario de Hacienda José Rreynaldo Cano con sus colegas de gabinete. Con los que ya ha intercambiado “cajas destempladas": Manuel Regidor -aunque “Canito" le liberó un paquete de guita para la 9 de Julio-, el secretario de Salud Alejandro Ferro -a quien “Canito" gusta socarronamente de llamar “el almirante", merced a su pasado naval- y Pablo Fernández Abdala, titular del EMTUR.
En rigor de verdad, José Cano, también conocido como “el profesor Chapatín", actúa en todo momento como dueño de la caja comunal. Lejos de acatar o recibir órdenes de don GAP, el secretario de la hacienda comunal da fondos o no, firma cheques o no, según la relación con el funcionario de que se trate. Está muy cruzado con Ferro por los viajes de este último: uno a Canadá y otro a Chile, invitado por multinacionales farmacéuticas (el famoso all-inclusive). Al retorno de ambos viajes, Ferro buscó interesar a la comuna en negocios relacionados con los patrocinadores filántropos de su tour, lo que habría motivado ardiente discusión entre ambos funcionarios. Y consejos de Cano para que Ferro trabaje más y viaje menos.
Pero más interesante resulta el desencuentro Cano-Fernández Abdala. ¿El motivo? Los maravedíes, como siempre. Que dame más, que no te suelto un mango, y de ahí a las acusaciones mutuas. Hasta que Fernández Abdala salió como dama ofendida del despacho al grito de “esto se lo voy a contar a quien corresponde", a lo que recibió por respuesta “andá nomás, andá a llorarle en la falda a Gustavo, para lo que te va servir…". Y llegó la sorpresa: “¡qué Gustavo ni qué Gustavo! Ya mismo me voy a hablar con Florencio y vas a ver cómo te va a ir a vos!!". Amenazame y llamame Marta.
María del Carmen Viñas es militante, afiliada y ex concejal del Partido Socialista Popular. Izquierda, dice la etiqueta. Don GAP, por su parte, viene del MID; de derechas, reza el rótulo. Pero Viñas es funcionaria de don GAP, y en esta condición hace días tomó una serie de decisiones que bien valen pensar en la naturaleza de las etiquetas. El pasado lunes, un obrero fileteador sufrió la pérdida de su hijo de 17 años, joven que residía en Capital Federal. Desesperado y sin recursos, obtuvo el celular de Maricarmen, a la que llamó por socorro.
Al llamar y comentar su problema, el obrero fileteador se encontró con una dura filípica acerca del incordio de recibir llamados laborales fuera del horario de trabajo –la señora dice trabajar de 7 a 15-, al tiempo que le aseguraba que no tenía modo de resolverle el problema. Parece que Viñas ignoraba que hay una partida especial para personas en situación de indigencia, que está con fondos más que suficientes y que esta ayuda se gestiona por medio de la cochería Tomasini de Mar del Plata. Inquirida por funcionarios provinciales, Viñas tartamudeaba y sostenía desconocer cómo hacer el trámite. ¿Izquierda, derecha? Etiquetas, nada más.
Una bomba de humo hace que se gaste plata y se concentre atención de la prensa, mientras los ladrones verdaderos se escapan por la puerta trasera. La Defensora del Pueblo se quejó de limpieza sobrefacturada y empleados mal reemplazados. Mientras discuten unos con otros, los verdaderos corruptos brindan con champagne.
Esta semana ha sido pródiga en efectos pirotécnicos verbales, distribuidos a diestra y siniestra por quienes ya son visualizados en la comunidad como auténticos integrantes de una mafia. El concesionario de la nueva terminal de ómnibus, Néstor Emilio Otero, por toda respuesta a la interpelación a la que lo sometieron los concejales por más de dos horas y media y con base en un cuestionario de 91 puntos, los destrató, caracterizándolos de ridículos e ignorantes. Señaló que, de las cuestiones expresadas en dicha reunión, una sola sería pertinente, las rampas para discapacitados, aunque se quitó a medias el sayo aduciendo que las rampas son una necesidad en toda la ciudad y no sólo en la terminal, y que bien harían los concejales en atender los urgentes reclamos de la población para no decepcionar al soberano una vez más.
El fiscal confirma la detención de Juan Manuel Rivero, que se entregó en la subcomisaría Casinos y es el otro responsable del crimen de Franco Castro López.