La info publicada por los medios indicaba: “Hombre de 73 años muere cuando intenta violar a joven de 18". Hasta allí, algo tremendo, horriblemente habitual. Violencia de género de la peor calaña. Lo impactante es que Alfredo Blas Millán, el septuagenario violador, era nada más y nada menos que ujier mayor del Tribunal Oral Federal (TOF), es decir, el sujeto que manejaba las citaciones, disponía el tránsito de los recursos en trámite, etc. Millán, se sostiene, murió por una ingesta desmesurada de Viagra: dos blisters se hallaron vacíos en su vivienda, presumiblemente ingeridos para cometer el abuso que afortunadamente no llegó a completarse. Muerto el 3 de agosto, la única necrológica publicada es la de “sus compañeros del Tribunal Oral". Che, qué lugarcete, el TOF. ¿Se alquilará para una de terror?
Por la cercanía de la gestión pultista con Amado Boudou, y de éste con el flamante jefe de Gabinete Sergio Massa, las expectativas en el despacho comunal se fueron a las nubes. Don GAP está convencido que habrá frescos envíos de dinero a través de obras y programas –por el momento y según se dice en Balcarce 50, plata no hay: "ya no están las arcas como en la gestión de Néstor", habría mencionado el secretario privado de un ministro-, pero lo más llamativo es la "subida al carro" de dos incondicionales de GAP que ya se ven incorporados al Gabinete Nacional, más precisamente a la Secretaría de Medio Ambiente, de prosperar la salida de Romina Picolotti.
Lejos de la inacción fenomenal de los fiscales federales de la ciudad, el que da la nota una y otra vez con gran eficacia es el doctor Marcelo Blanco. Blanco lideró recientemente una serie de acciones que terminaron con varias bandas que venden drogas en Mar del Plata. Dos operativos realizados en Faro Norte y el Bosque de Peralta Ramos dieron lugar al secuestro de varios kilos de estupefacientes, euros, dólares y pesos criollos por varios miles. Alguien que trabaja.
Pasó por Mar del Plata el director ejecutivo de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, don Felipe Rodríguez Laguens. En una clara demostración de que el hombre no tiene ni la más pálida idea de qué habla, dijo que hay que llevar el ejemplo de esta ciudad al país en el trabajo de alcoholemia. Si éste es el ejemplo a copiar, si ésta es la manera de implementar una política racional respecto de la pandemia que mata más argentinos cada tres meses que los caídos en la contienda de Malvinas, es porque estamos peor de lo que creíamos.
Un empleado no docente de la Universidad advirtió a otro que se callara, y lo hizo incendiándole el coche por segunda vez en menos de un año. Hay un enfrentamiento interno entre sectores, que incluye secuestro, amenazas, lesiones y hasta la destrucción completa de propiedad privada. El rector no se hace cargo: esto es poco importante para él.
Apareció en escena Horacio Tettamanti, ingeniero, empresario, funcionario de la administración comunal, concesionario de espacios públicos en el puerto de Mar del Plata. No ha sido una aparición más, sino que viene de la mano de una investigación de la revista Puerto, que lo coloca en la incómoda posición del que hace todo lo contrario de lo que dice.
Tettamanti se hizo conocido entre nosotros por sus apariciones en los medios cuando denunciaba actos de corrupción en la Gobernación de Chubut, durante el mandato de Carlos Maestro, y en relación a la administración de puertos en el Gobierno de la Alianza (De la Rúa/Álvarez). Hoy, funcionario influyente en la gestión GAP, se lo ve en fecha reciente caminando junto a Florencio Aldrey Iglesias por el GHP junto al canciller Timmerman.
Responsable de la obra de 3 de Febrero y Catamarca donde se cayó un fierro que rompió un vehículo.