Los contadores de la Municipalidad Mariano Pérez Rojas y Gabriel Ballarino hacen cálculos y tratan de estirar la frazada, que siempre queda corta, para que las cuentas públicas “cierren". En ese tren, sacaron las horas extras a todos, incluido el servicio de calle de la Dirección de Tránsito. Un cálculo raro, dado que la muchachada municipal que levanta multas e infracciones dejó en las arcas comunales seis millones de pesos hasta agosto de este año. Y “consumió" sólo seiscientos mil pesos de horas extras. ¿No habrá que revisar las premisas? ¿O volver a cursar matemática elemental? Porque por “ahorrar" no puede perderse de recaudar, eso está claro.
Conmoción causa leer las desgrabaciones del juicio celebrado en el TOPE 1 de Capital Federal en la causa por narcotráfico denominada “Operación Merluza blanca". En particular en lo referido a los dichos de Manuel Kleiman. El comerciante, que recibió una condena a 10 años de prisión y al que se le revocó la detención domiciliaria, reveló que estando alojado en dependencias de la Policía Federal en nuestra ciudad recibió la visita del abogado Gustavo Marceillac, quien le traía un mensaje de los narcos colombianos que preguntaban “dónde está la droga que falta". Esto es porque entre la droga secuestrada declarada por el juez Alejandro Castellanos y la que efectivamente debía estar en los contenedores existía, según Kleiman, un faltante importante. La revelación es impactante, dado que Marceillac integra el estudio Sivo-Reutemann, y existe una carta redactada de puño y letra por Eduardo Escudero, otro de los condenados, en poder del fiscal Daniel Adler en la que se pide se investigue el rol de César Raúl Sivo en esta historia.
Apareció por la oficinas de Movistar portando hiper moderno “smart phone" de alto precio. El chiche vale unos mil quinientos pesos, es lo más y queda re cool. Si anduviera, claro: Pablo Fernández Abdala, presidente del EMTUR, se pasó tres horas, sí, ciento ochenta minutos reales intentando hacer que el aparato funcionara y no lo logró. Así que si lo ven por Güemes de “rotation" con el aparatito en mano o en cintura, por ahora es sólo roncha. No funca. Marketing de lujo, nada más.
Dicen estar furiosos, y es porque no se los ha tenido en cuenta. Son los comerciantes ubicados en el Centro Comercial del Puerto, algunos de ellos nietos de los fundadores de los restaurantes y comederos de la banquina. Dicha banquina fue desalojada “manu militari" en los ‘80 por las autoridades de la época, para ser compulsivamente reubicados los locales en el actual centro comercial. Sostienen que si hay plata para reubicar los negocios de la nocturnidad de Alem también debería haber espacio para ellos, y créditos blandos y toda la parafernalia que promete el intendente GAP-Perogrullo.
Profusa información ha acercado a la redacción de este semanario el secretario de la Asociación de Vecinos de Playa Grande. En la misma afloran contradicciones muy fuertes entre lo resuelto por el responsable de Bomberos en la ciudad, capitán Jorge Núñez, en la materia “espacio de uso en restaurantes y bares", y lo que indica la ley. En este sentido hay que señalar que la documentación que aporta Guillermo Barañano es lapidaria. Ampliaremos.
Una bomba de humo hace que se gaste plata y se concentre atención de la prensa, mientras los ladrones verdaderos se escapan por la puerta trasera. La Defensora del Pueblo se quejó de limpieza sobrefacturada y empleados mal reemplazados. Mientras discuten unos con otros, los verdaderos corruptos brindan con champagne.
Esta semana ha sido pródiga en efectos pirotécnicos verbales, distribuidos a diestra y siniestra por quienes ya son visualizados en la comunidad como auténticos integrantes de una mafia. El concesionario de la nueva terminal de ómnibus, Néstor Emilio Otero, por toda respuesta a la interpelación a la que lo sometieron los concejales por más de dos horas y media y con base en un cuestionario de 91 puntos, los destrató, caracterizándolos de ridículos e ignorantes. Señaló que, de las cuestiones expresadas en dicha reunión, una sola sería pertinente, las rampas para discapacitados, aunque se quitó a medias el sayo aduciendo que las rampas son una necesidad en toda la ciudad y no sólo en la terminal, y que bien harían los concejales en atender los urgentes reclamos de la población para no decepcionar al soberano una vez más.
Expone su posición sobre cómo deberían funcionar los Consejos Vecinales de Salud.