No cuentan vía e-mail que existiría un individuo llamado Adrián Espinilla, alias "El Tarta", que en estos meses se ha construido una vivienda de material en una zona no edificable en la calle Godoy Cruz al 5190 aproximadamente. Desde allí vende droga y compra y vende objetos robados por los rateros de la zona. El promedio de personajes que lo visitan a diario supera los 200, y aumenta significativamente los viernes y sábados por la noche.Los vecinos, por supuesto, tienen la peor de las opiniones sobre responsabilidades funcionales: la fuerza policial encabeza la lista de sospechas y comentarios de zona liberada. Pero no es todo. Hace casi un año le allanaron la casa a este sujeto, y le incautaron cantidades importantes de cocaína. Tiene una causa abierta desde entonces, pero mientras tanto sigue facturando y muchos otros se perjudican y pagan como impotentes víctimas ¿sin opción? Así se sienten en esa barriada que controlan desde el vecinalismo Osvaldo Lalanne y Mirta Pomilio.El tipo, encima, tiene un medidor social de EDEA. Sostienen los vecinos que recibe alguna ayuda estatal y por supuesto no paga ningún tipo de impuesto ni tasa, y se mueve en vehículos que rota cada tanto. Los vecinos, achuchados, ya no saben qué hacer.
“Lo vivo con mucha tristeza y preocupación, porque era una oportunidad única que se presentaba" sentenció el Presidente del EMTUR Pablo Fernández Abdala en entrevista radial. Lo que no queda muy claro es para quién era la "oportunidad", porque la famosa carrera de TC 2000 en Playa Grande no tenía los más mínimos requisitos para que una iniciativa de esa naturaleza pudiera considerarse viable. Evidentemente, al titular del ente turístico y a la ignota firma "Big Model" les "cerraba" el asunto, tanto que en la misma entrevista radial Fernández Abdala sentenció: "no se tomó conciencia de la envergadura de lo que se tenía en las manos". Menos mal, porque de haberlo hecho cabalmente hubiera sido necesario pedirle que diera un paso al costado y deje el turismo a los que saben; quizá, en una de esas, el galaico le daba el puesto de recepcionista en el Hotel Provincial.
Y sólo don GAP Perogrullo puede lograrlo en tan poco tiempo. Cada vez son más los capítulos del culebrón que se armó con la fantasía de trasladar los bares de Alem a la Escollera Norte. Por un lado, los integrantes del Plan Estratégico dan por sentado lo descabellado de la idea; por el otro, desde las más altas fuentes de la Armada juran que no entregan la escollera para un delirio como ese. Ahora, los gastronómicos del centro comercial del Puerto quieren lo suyo y, tras cartón, los bolicheros de Constitución pusieron el grito en el cielo. Por lo que sabemos, en la reunión que el intendente mantuvo con los últimos les dijo que los pondría en la repartija de parcelas en la escollera (ante tremenda arremetida de Carlos Chiesa, propietario de "Chocolate" y "La Normandina"), mientras que a los de Alem les juró que sólo ellos irán al sitio. O reflotan el proyecto de la Aeroísla de Alsogaray o no entran todos a los que Pulti les dice que les hará un "lugarcito". Y, Perogrullo es así: promete, perora, perora y promete.
Así está la cuestión en Ciencias de la Salud. Al nombramiento de la técnica Paula Mantero le sucedió una andanada de expresiones vertidas en diversos ámbitos y duros conceptos en la presentación hecha en sede administrativa ante el rector cuasi de facto Francisco Morea. En la presentación se dijeron cosas tales como: “nuestra Universidad en general, y la Facultad de Ciencias de la Salud y Servicio Social en particular, vienen padeciendo una crisis institucional sin precedentes desde la recuperación democrática. Es así que no contamos con un Rector debidamente elegido, sino con un docente a cargo del Rectorado, y no contamos con un Decano debidamente elegido, sino con un docente a cargo del Decanato". Para que no queden dudas, la nota firmada por Marisa Burlastegui, Gabriela Guerra, Mariana Soria, Graciela Marre y Lía Issa también señala: “Aparece como una conducta reiterada de la T.O. Paula Mantero la usurpación de cargos y honores que no le corresponden, toda vez que en el mismo acto administrativo (Ordenanza Nº 1629), suscripto por ella misma, se coloca el Título Académico de LICENCIADA, cuestión que es falsa, lo que acarrea otra grave irregularidad reprochable penalmente. PONEMOS EN CONOCIMIENTO DEL SEÑOR RECTOR INTERINO ESTE HECHO A LOS FINES DE LA CORRESPONDIENTE DENUNCIA PENAL, SIN PERJUICIO DE LAS ACTUACIONES ADMINISTRATIVAS QUE CORRESPONDAN". Agárrense, que se viene otro paseo por la Justicia federal.
Un empleado no docente de la Universidad advirtió a otro que se callara, y lo hizo incendiándole el coche por segunda vez en menos de un año. Hay un enfrentamiento interno entre sectores, que incluye secuestro, amenazas, lesiones y hasta la destrucción completa de propiedad privada. El rector no se hace cargo: esto es poco importante para él.
Apareció en escena Horacio Tettamanti, ingeniero, empresario, funcionario de la administración comunal, concesionario de espacios públicos en el puerto de Mar del Plata. No ha sido una aparición más, sino que viene de la mano de una investigación de la revista Puerto, que lo coloca en la incómoda posición del que hace todo lo contrario de lo que dice.
Tettamanti se hizo conocido entre nosotros por sus apariciones en los medios cuando denunciaba actos de corrupción en la Gobernación de Chubut, durante el mandato de Carlos Maestro, y en relación a la administración de puertos en el Gobierno de la Alianza (De la Rúa/Álvarez). Hoy, funcionario influyente en la gestión GAP, se lo ve en fecha reciente caminando junto a Florencio Aldrey Iglesias por el GHP junto al canciller Timmerman.
Responsable de la obra de 3 de Febrero y Catamarca donde se cayó un fierro que rompió un vehículo.