El fiscal Adrián Peres fue visto en cueva de la calle Güemes adquiriendo cientos de unidades de la divisa estadounidense. Más precisamente en locutorio –que por supuesto incluye la compraventa de dólares, como quien vende chocolatines- que supo ser de los hermanos Durutovich, uno de los cuales es temido por su temperamento a partir del incidente en Playa Chica en que le dejó las impresiones digitales en el rostro a Cacho Pagano, de La Moneta. Pero no corramos el foco: la cuestión es que don Peres, fiscal federal, sí, que entre otras tareas debe combatir la venta clandestina de moneda extranjera, compra en las cuevas y no en bancos o casas de cambio autorizadas. No son los centavos, sino la conducta la que conduce al infierno.
así nos ha llegado la información: en la Cámara Federal trabaja (no literalmente, pero bueno) una señorita llamada Leticia, cuyo apellido quedaría entre las variantes Lazcano, Azcano o Afgano. La dama en cuestión trabaja en una secretaría creada para dar celeridad a las causas citadas como de derechos humanos, pero resulta que tiene desde enero de este año 29 causas para resolver sin haber avanzado ni media página. ¿Irá todos los días por el café y las tortitas negras, que son buenísimas?
Multitudinarias e históricas la dos marchas que se generaron a partir del asesinato del taxista Severiens. Al entierro concurrieron más de 1.000 personas, muchas de las cuales jamás lo conocieron. A la marcha del día 5 en reclamo de mayor seguridad para todos, la cola de vehículos por avenida Colón llegaba a 24 cuadras de extensión, según consignó el propio personal de Tránsito municipal. En la puerta de Tribunales se escucharon testimonios, todos desgarradores, reclamos, insultos. Los más citados por los presentes fueron el fiscal general Fabián Uriel Fernández Garello y el presidente de la Cámara Criminal Marcelo Madina. Y parece ser sólo el principio, sobre todo si no hay prontas respuestas satisfactorias.
Parecería ser el último "leit motiv" utilizado por GAP Perogrullo para trascender fronteras. De acuerdo a "particular" nota que realizó una conocida revista de política a nivel provincial, GAP se habría postulado como uno de los cuatro intendentes que publican su patrimonio en el sitio web municipal; y si bien es una obligación de cualquier funcionario público, como lo anticipamos hace tres semanas en este espacio, se está faltando ordinariamente a la verdad. Parece que nuestro jefe comunal omitió completar la columna dedicada a "pasivos", por lo que desde aquí le aconsejamos -para evitar alguna que otra denuncia que estaría en curso- que revise el Veraz, porque el tendal de deuda que ha dejado a lo largo de los años posibilitaría completar varios renglones. Y eso sin incluir la historia de las monedas apropiadas del teléfono público de la peatonal. Pero esa historia será para otra ocasión.
Un empleado no docente de la Universidad advirtió a otro que se callara, y lo hizo incendiándole el coche por segunda vez en menos de un año. Hay un enfrentamiento interno entre sectores, que incluye secuestro, amenazas, lesiones y hasta la destrucción completa de propiedad privada. El rector no se hace cargo: esto es poco importante para él.
Apareció en escena Horacio Tettamanti, ingeniero, empresario, funcionario de la administración comunal, concesionario de espacios públicos en el puerto de Mar del Plata. No ha sido una aparición más, sino que viene de la mano de una investigación de la revista Puerto, que lo coloca en la incómoda posición del que hace todo lo contrario de lo que dice.
Tettamanti se hizo conocido entre nosotros por sus apariciones en los medios cuando denunciaba actos de corrupción en la Gobernación de Chubut, durante el mandato de Carlos Maestro, y en relación a la administración de puertos en el Gobierno de la Alianza (De la Rúa/Álvarez). Hoy, funcionario influyente en la gestión GAP, se lo ve en fecha reciente caminando junto a Florencio Aldrey Iglesias por el GHP junto al canciller Timmerman.
Responsable de la obra de 3 de Febrero y Catamarca donde se cayó un fierro que rompió un vehículo.