El sector costero de la ciudad, además de la mugre habitual que dejan locales y forasteros cada noche después de pantagruélicas ingestas de comida chatarra, alcohólica y productos promocionales, se ha visto poblado de toneladas de papel impreso en forma de volante con el rostro sonriente de Florencio Aldrey Iglesias y una leyenda: “Gallego dejá de robar”. Fuerte pero sin firma, una pena. Hipótesis de quiénes podrían ser los autores intelectuales y materiales de semejante empapelada, hay un par, a saber: los casineros (porque se ve una ruleta), o quizá, se sospecha, una acción de más arriba, política, a raíz de un enojo por el tibio papel jugado por el multimedios La Capital en la pelea por la Ley de Medios.
En tren de especulaciones, fueron muchos lo que advirtieron el brulote en el diario Clarín cuando, al cuestionar la licitación de los corredores viales del Atlántico, se señaló directamente a Florencio Aldrey Iglesias como beneficiario de una oscura licitación pública para apropiarse del Gran Hotel Provincial. La cita con nombre y apellido rompe una tradición de “omertá” entre directores de medios, que se cuidan el trasero unos a otros. Nuevamente nos preguntamos, ¿qué está pasando con el blindaje mediático de Florencio? Danielito, volvé de Saint Moritz…
Quienes están en el negocio de playas trinan de descontento con el intendente Perogrullo. Es que GAP ha emprendido una campaña contra la publicidad en playas y, por medio de su secretario de ingreso prohibido en Tránsito Adrián Alveolite, amenaza a los concesionarios a cualquier hora del día. Fue el caso de una concesión de playas que había cerrado contrato con multinacional automotriz para exhibir sus vehículos en esta temporada de verano. Les hicieron sacar todo en horas. El concesionario se quejó amargamente: “me entregaron tarde, me hice cargo de los guardavidas, pagué un canon fabuloso y resulta que ahora me tratan como a un delincuente”. Y Perogrullo es así de bravo con todos menos con uno.
No es ninguna novedad que las finanzas del municipio están en un morado subido, tirando a violeta. Los números "dibujados" ya no resisten más embates como paros de empleados municipales, juicios e intimaciones, y prestaciones que ya no se brindan y que lentamente se descubren. Hasta aquí la realidad. El diagnóstico más ajustado, sin embargo, no vino de la usina de rumores sino de la mismísima Contaduría Municipal, que admitió estar prácticamente en cesación de pagos; al menos esa fue la contundente respuesta a una consulta sobre los números del municipio. Del Complejo La Plaza la comuna partió debiendo quedarse, cerraron el local de la Casa de Mar del Plata en Buenos Aires, dejaron impaga la energía eléctrica, el gas y los servicios de telefonía. Hace rato que Pérez Rojas se puso la ropa de bombero, ahora ¿hasta cuándo durará la carga del matafuegos?, Abril, mayo, hummm. Con mucha voluntad y viento a favor, tal vez…
Una bomba de humo hace que se gaste plata y se concentre atención de la prensa, mientras los ladrones verdaderos se escapan por la puerta trasera. La Defensora del Pueblo se quejó de limpieza sobrefacturada y empleados mal reemplazados. Mientras discuten unos con otros, los verdaderos corruptos brindan con champagne.
Esta semana ha sido pródiga en efectos pirotécnicos verbales, distribuidos a diestra y siniestra por quienes ya son visualizados en la comunidad como auténticos integrantes de una mafia. El concesionario de la nueva terminal de ómnibus, Néstor Emilio Otero, por toda respuesta a la interpelación a la que lo sometieron los concejales por más de dos horas y media y con base en un cuestionario de 91 puntos, los destrató, caracterizándolos de ridículos e ignorantes. Señaló que, de las cuestiones expresadas en dicha reunión, una sola sería pertinente, las rampas para discapacitados, aunque se quitó a medias el sayo aduciendo que las rampas son una necesidad en toda la ciudad y no sólo en la terminal, y que bien harían los concejales en atender los urgentes reclamos de la población para no decepcionar al soberano una vez más.
El jefe de la policía distrital brinda datos sobre el homicidio cometido a sangre fría de un chico de 17 años y pide la colaboración de la población para que aporten datos.