28.06.2009 | Hasta aquí, las actuaciones de la Selección Nacional de Voley en la Liga Mundial merecen un análisis particular. No sólo por lo realizado en las primeras dos semanas de la competencia internacional más importante del año, sino también por el cambio que evidencia entre este equipo y el de los últimos años, con el que los resultados no llegaban nunca.
Lo primero a destacar es el cambio de entrenador. La presencia de Javier Webber al frente del equipo les dio a los jugadores una confianza que no tenían antes. Algunos de los que hoy integran el seleccionado estaban en la era de Jon Uriarte. Sin embargo, el rendimiento individual es bien diferente entre ambas selecciones.
Para este equipo, el conocimiento y la transmisión de datos que aporta Webber es mucho mejor que el que daba Uriarte; y se nota. ¿Qué quiere decir esto? Que aunque los dos entrenadores sean muy capaces, la clave pasa por la forma en que se pueden comunicar y transmitir lo que saben.
Y basado en un trabajo por demás interesante, el equipo va consiguiendo resultados concretos. Por ejemplo, las victorias en condición de visitante sobre Corea primero, y ante Francia luego. ¿Quién podía pensar que Argentina podría revertir aquel pasado casi con los mismos jugadores?
Antes de que el equipo viajara a Corea, el arquitecto Alejandro Bolgeri me dijo que Webber le había comentado que Argentina estaba para ganarle uno de los dos partidos a Corea. Y la verdad, demostró que el equipo está para más: ganó dos de cuatro como visitante y los otros dos los perdió por muy poco, en la definición de tie break.
Otra de las claves -o aciertos- del entrenador es haber apostado al recambio generacional. De movida se llevó a Nicolás Uriarte y Facundo Conte, dos juveniles que tienen mucho coraje y grandes fundamentos deportivos; además de genes, ya que son hijos de Jon y de Hugo.
Pero la virtud fue apostar a ellos. Nico ha demostrado ser un gran armador y ya jugó más y mejor que De Cecco -que también es muy joven-, en tanto que Facundo fue clave en varios momentos de las dos series. Es la diferencia entre este cuerpo técnico y el anterior; porque Jon Uriarte, cuando las cosas se pusieron complicadas, se recostó en los “históricos” como Marcos Milinkovick, Pablo Meana y hasta trajo de nuevo al “Negro” Elgueta.
Este fin de semana Argentina está jugando contra Croacia. Luego se viene la serie para nuestro país, donde se medirá contra los mismos rivales. Haber logrado estos éxitos de visitante ilusiona. Y nos da la posibilidad de confiar en que la renovación del voley, anunciada por Bolgeri el año pasado tras los Juegos Olímpicos en los que no estuvo nuestro país, definitivamente empezará a concretarse con esta nueva conducción del Seleccionado encarnada por Webber.
por Matías Frati
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