28.06.2009 | Las medallas de bronce de Mariano Mastromarino, en la prueba de obstáculos, y la de Mariano Jiménez, en la cuarteta 4 x 400, fueron los mejores resultados conseguidos por los deportistas marplatenses en el Campeonato Sudamericano realizado el pasado fin de semana en Lima, Perú.
Las actuaciones de ambos colmaron las expectativas, aunque pudieron haber sido más descollantes. Sin embargo, alcanza para visualizar cuál es el verdadero nivel de los deportistas argentinos, en un torneo donde la delegación de Brasil se quedó con el primer lugar, escoltada por la de Colombia. Por su parte, Argentina ocupó el tercer peldaño de la clasificación general.
Algunos resultados
Solange Witeveen consiguió un segundo puesto en Salto, idéntica ubicación a la alcanzada por Jorge Balliengo en Disco. En bronce hubo medallas para Jennifer Dhalgren en Martillo, Alejandra García y Marcelo Terra en Garrocha, y Rosa Godoy en Obstáculos
Una buena performance cumplió la juvenil Soledad Donzino, que logró el segundo lugar en los 100 metros con vallas. Por su parte, Miguel Ángel Barzola también consiguió plata en los 10.000 metros. Otro bronce fue en Decatlón por Fernando Korniejczuk y la cuarteta que integró Jiménez, donde también estuvieron Matías Larregle, Miguel Wilken y Christian Deymonnaz.
Próxima cita
Buenos Aires será sede del próximo Sudamericano, que se realizará en 2011 y que también volverá a ser clasificatorio para Mundial. Será importante para la Argentina organizar este certamen, ya que la Confederación Sudamericana de Atletismo (CONSUDATLE) otorgó esta distinción coincidiendo con las celebraciones por los 90 años del atletismo federado en nuestro país.
Para ese momento se espera que muchos de los deportistas que actualmente son promesas del atletismo nacional puedan configurarse como figuras rutilantes del evento.
Argentina tiene una importante camada de jóvenes que ha empezado a mostrar su capacidad, y a los cuales la competencia internacional les dará el nivel necesario para triunfar.
Un ciudadano vio destrozada su casa por los avances de una obra en construcción del terreno lindero, y la justicia no lo respalda. Ya no tiene qué puerta tocar, y parece que la empresa en cuestión consiguió, simplemente, más respaldo que él. Mala suerte, parece decir el juez.
En 1998 escribí en este mismo espacio la columna que destapó la conducta del fiscal Marcelo García Berro -hoy en funciones en los tribunales federales de San Martín- respecto del consumo de prostitución. En aquel momento la ciudad estaba sacudida por la idea de un asesino serial que se ensañaba con las prostitutas, concepto que fue ampliamente difundido y aún permanece en la memoria colectiva.
Ninguno de los 26 casos ha sido esclarecido. Ni las muertas que aparecieron descuartizadas, ni las desaparecidas -incluida Verónica Chávez, nexo con García Berro- han tenido otro destino que el desistimiento de la autoridad judicial en todas las causas. El tiempo pasa, el papel se amarillea, y la conciencia débil de una sociedad que considera a la prostituta un sujeto de menor cuantía contribuye a la impunidad.
Denuncia la falta de convocatoria a la audiencia pública por parte del ejecutivo municipal para tratar el presupuesto para el aumento de tasas.