28.06.2009 | Después de una temporada de transición, donde casi queda al margen de la competencia y debió soportar que el máximo rival llegase a la final, Quilmes se prepara para la próxima temporada de la Liga Nacional de Básquet con gran expectativa.
En principio, se despejaron todas las dudas acerca de la participación o no del equipo en el certamen. Se llegó a decir que se buscaba comprador para la plaza. Hubo tres banderazos en la puerta de la entidad, organizados por los hinchas más “duros”. Los dirigentes tuvieron que negar esta situación hasta lograr que las aguas se calmaran.
Paso a paso
El primero fue lograr la contratación de Estaban de la Fuente para esta temporada. El entrenador hizo su primera experiencia formal importante al frente del equipo que muchas veces lo tuvo como jugador. Y en esta ocasión sumó a otro histórico para trabajar como ayudante: Eduardo Dominé.
En las últimas horas se confirmó un fichaje importante, el del norteamericano Carl Edwards, que tiene un paso por el tricolor en la campaña 2007/08. Luego, Edwards se fue a Capital Federal para vestir los colores de Boca Juniors en la última edición de la Liga.
El norteamericano tiene 27 años y mide 1,95 de altura. En su anterior etapa en Quilmes promedió 18,3 puntos y 4,8 rebotes en diecinueve partidos. Con esta contratación asegurada Quilmes buscará fichar a otro extranjero más.
Por el momento, el cervecero cuenta con las contrataciones de Martín Muller, Nicolás Romano, Esteban López, Leonardo Peralta, Facundo Piñero, Brice Assie, Dragan Capitanich y Edwards.
Palpitando
Con un elenco competitivo, en el campamento de Luro y Guido apuestan a que esta pueda ser una temporada mejor que la anterior. De hecho ya hay algunos optimistas que dicen estar esperando el clásico, pese a que Peñarol logró los servicios del mejor nacional del momento, Leonardo Gutiérrez, que fue presentado la semana pasada en el archirival.
Pero más allá del clásico, Quilmes tiene que garantizar una buena campaña. Porque los simpatizantes y los auspiciantes, por igual, esperan que su esfuerzo rinda en la cancha.
Un ciudadano vio destrozada su casa por los avances de una obra en construcción del terreno lindero, y la justicia no lo respalda. Ya no tiene qué puerta tocar, y parece que la empresa en cuestión consiguió, simplemente, más respaldo que él. Mala suerte, parece decir el juez.
En 1998 escribí en este mismo espacio la columna que destapó la conducta del fiscal Marcelo García Berro -hoy en funciones en los tribunales federales de San Martín- respecto del consumo de prostitución. En aquel momento la ciudad estaba sacudida por la idea de un asesino serial que se ensañaba con las prostitutas, concepto que fue ampliamente difundido y aún permanece en la memoria colectiva.
Ninguno de los 26 casos ha sido esclarecido. Ni las muertas que aparecieron descuartizadas, ni las desaparecidas -incluida Verónica Chávez, nexo con García Berro- han tenido otro destino que el desistimiento de la autoridad judicial en todas las causas. El tiempo pasa, el papel se amarillea, y la conciencia débil de una sociedad que considera a la prostituta un sujeto de menor cuantía contribuye a la impunidad.
Denuncia la falta de convocatoria a la audiencia pública por parte del ejecutivo municipal para tratar el presupuesto para el aumento de tasas.