16.08.2009 | Aquella frase que hiciera célebre Diego Maradona tiene mucha vigencia hoy: “la pelota no se mancha”. Tiene que ver con lo sucedido en la última semana, de público conocimiento: la ruptura del contrato entre la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y la empresa Televisión Satelital Codificada y Torneos y Competencias.
Antes que nada quiero anticiparle al lector mi opinión, para que no le tome por sorpresa: estoy satisfecho con la decisión. Por supuesto, también hay que justificarla, y voy a hacerlo.
En primer lugar, entiendo que el fútbol es un producto final al que cualquiera tiene derecho de acceso. En los últimos dieciocho años sólo han podido hacerlo aquellos que “pagaban para ver”. A mí me tocaron diecisiete años de no tener acceso a él. Y, por razones de contrato, ninguno de los argentinos que no podíamos acceder al sistema de televisión por cable pudo ver los goles de los partidos hasta que no fueran transmitidos por el programa que se emite a las 22, y que pertenece a la misma empresa. Y para aquellos que no tienen cable, la espera para poder ver los goles era hasta las 24; recién ahí se liberaba la posibilidad de que otros canales pudieran mostrar lo que había sucedido.
Ahora me pongo del lado periodístico. Si este contrato no es una mordaza a la profesión, entonces es porque queremos mirar para otro lado. No resiste ningún análisis dar por aceptado que un hecho periodístico no pueda ser mostrado por varios medios de comunicación, teniendo las posibilidades de hacerlo. Tampoco resiste el menor análisis si le agregamos que partidos que sucedían el viernes debían ser vistos por la señal de la empresa que tenía el contrato, o esperar hasta la primera hora del lunes para verlo por otra señal.
Y a esto quiero agregar algo más: lo que ilustra la noticia en el fútbol es el gol. Ningún canal podía mostrar una imagen del partido sin que antes pasara por Fútbol de Primera. Era un verdadero despropósito.
Siento, en esta ocasión, que se ha liberado a la gente, al simpatizante del fútbol, de una cadena a la que estaba atado. Que por primera vez se ha realizado un acto de justicia. Aunque para la empresa la justicia sea demandar a la AFA por la rescisión del contrato.
Creo que hay que rescatar este tipo de decisiones, cualquiera sea el gobierno que las tome. En este caso se confunde todo por la disputa del kirchnerismo con el Grupo Clarín. Pero bien hay que decir que, hace unos meses atrás, había un spot televisivo que promocionaba el proyecto de ley de Servicios Audiovisuales y Medios. Ahí estaba anticipado el tema. Y si esto sirve para romper con los monopolios -en este caso enquistados en el fútbol- bien vale la pena tomar el coraje y asumir la decisión para hacerlo.
por Matías Frati
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