16.08.2009 | Leiva, Legaria, Gutiérrez, son apellidos que pesan. Más aún cuando están juntos y acompañados de otros grandes jugadores como Reinick, Rodríguez, Mata y bajo la dirección del actual técnico de la Selección Nacional de Básquet, Sergio Hernández. Todos ellos tienen un destino común de cara a la temporada de Liga Nacional 2009-2010: Peñarol. Y trabajarán por conseguir el objetivo primordial: el título.
En la semana, el milrrayitas arrancó la pretemporada pensando en la Copa Argentina, la primera instancia de competencia oficial que deberán afrontar. No estuvo el entrenador, pues trabaja junto al grupo de jugadores que posiblemente integren el elenco argentino que participará del Premundial de Puerto Rico (que definirá las cuatro plazas del continente para participar del encuentro ecuménico de Turquía 2010).
Los trabajos iniciales del subcampeón de la Liga arrancaron como el último año, a las órdenes de Fernando Rivero, asistente de Hernández, y Carlos García, preparador físico del equipo.
Quilmes quiere más
La dirigencia del tricolor confirmó que está buscando presupuesto para contratar un tercer refuerzo extranjero. El equipo que dirige Esteban de la Fuente podría incorporar otra ficha internacional. Pero para eso es necesario que se den una serie de condiciones, como que el jugador sea valioso para las expectativas del cuerpo técnico y que el club esté en condiciones de realizar la inversión necesaria.
Carl Edwards y Brice Assie son, por ahora, los dos extranjeros confirmados. Se espera que Edwards se demore un poco más en su llegada, dado que tiene compromisos familiares que resolver en Estados Unidos, por lo que arribaría a Mar del Plata el 25 de agosto. Assie, oriundo de Costa de Marfil, estaría en la ciudad el 20.
Sorpresa en Bahía
En el inicio de los playoffs de cuartos de final de la Liga Junior, Unión de nuestra ciudad -que había terminado con el número 1 en la fase regular- fue derrotado por Argentino de Bahía Blanca, por 78 a 58. Al cierre de esta edición se jugaba la revancha en Mar del Plata.
La Cámara Nacional de Apelaciones le dijo al fiscal general Daniel Adler que trabajó poco. Los jueces lo retan por escandaloso, y le dicen que ni siquiera se ocupó de precisar lo que quería decir. Esta vez no funcionaron las órdenes que el fiscal quiso dar desde arriba, ni sus métodos de trabajo tan poco ortodoxos. Aprieta a sus súbditos: los otros no se dejan.
La desfachatez con la que la clase dirigente se presenta ante la sociedad merecería un estudio sociológico profundo. Quienes nos representan, ¿son una proyección fiel de la sociedad? ¿O son una muestra esperpéntica del conjunto, que, merced a su falta de escrúpulos, puede actuar como lo que no es, la sociedad misma? Difícil pregunta, de compleja respuesta. Porque no es dable creer que Horacio Tettamanti, dueño de Servicios Portuarios Integrales (SPI), o Eduardo Tomás Pezzati, presidente del consorcio portuario y de todo consorcio o ente que haga falta para dar trasiego al dinero público, representen a la sociedad marplatense. Menos aún su jefe político Gustavo Arnaldo Pulti.
El fiscal del caso Carolina Píparo detalla cómo sigue la causa y afirma que estos delincuentes no salen a robar para alimentar a sus hijos sino para vivir sin trabajar, consumir drogas, entre otras cuestiones.