10.01.2010 | El subgerente de Seguridad Vial del CESVI, Gustavo Brambati, realiza una pintura de la problemática existente en las rutas de nuestro país.
El Centro de Experimentación en Seguridad Vial (CESVI) elaboró un ranking con las 20 rutas más peligrosas, y concluyó que la falta de mantenimiento de esos caminos explica muchas de las tragedias que ocurren hoy en la Argentina.
Noticias & Protagonistas: ¿Qué los impulsó a la confección del informe sobre el estado de las rutas?
Gustavo Brambati: Nos impulsó el estado deplorable en el que están las rutas argentinas, lo que hace que conducir sea cada vez más peligroso, y de noche aún más. La gente se tienta de salir a las rutas en horas nocturnas para ganar tiempo, ganarle al día manejando de noche, pero desconoce los peligros que encierran algunas rutas a ciertas horas.
N&P: ¿Crece la cantidad de siniestros en las horas nocturnas?
G.B: Si bien la cantidad de vehículos transitando es menor, la proporción de accidentes es mayor. Casi se cuadruplica el riesgo de circular de noche respecto del día: juega por un lado la iluminación del vehículo, los imprevistos que no nos dan tiempo a reaccionar, pero cuenta también el cansancio. Incluso muchas personas que salen de noche son inexpertas en manejo nocturno, y rompen con su ritmo de vigilia/ sueño. El cansancio aparece de noche, es difícil revertirlo y tampoco es fácil parar para descansar. Los paradores no son frecuentes y los conductores se ven tentados a seguir, y al final, aparecen los problemas graves.
N&P: Salvo por las estaciones de servicio, prácticamente no hay paradores. No sólo no hay mejor infraestructura con rutas de doble vía para evitar el accidente frontal, sino que también es inexistente la infraestructura de apoyo, de sostén para el que necesita tomar un café, descansar, usar los sanitarios.
G.B: No, cada vez menos; hay en algunas rutas, pero es poca. Y menos que menos en rutas que se van alejando de la Capital Federal. Muchas estaciones de servicio tampoco están abiertas de noche. La gente a veces no lo sabe, incluso hay muchos que van por rutas provinciales para cortar camino o porque son más tranquilas, pero que no tienen servicios, están en mal estado y cualquier desperfecto mecánico los deja varados porque no hay asistencia.
N&P: En el hecho terrible que le sucedió a Diego Buonanotte, el jugador de River, se admitió que él era el único que llevaba puesto el cinturón de seguridad, que el resto de los ocupantes del vehículo, que resultaron muertos, no lo tenían colocado. No obstante, es notable que no se indica en qué estado estaba la ruta que transitaban, y cuál fue el nivel de incidencia de este punto en el accidente.
G.B: Los hechos ocurrieron en una ruta provincial, perteneciente a Santa Fe. Y así uno se da cuenta que la existencia de árboles al borde de la ruta hace que el error del conductor se magnifique. Si no hubiese habido árboles al costado, quizás no hubiera pasado nada. Al golpear con el lateral débil del vehículo, con poca seguridad, se tienen más consecuencias: salen derrapando y se golpean contra el árbol. En las rutas modernas esto se trata de evitar. Anteriormente no era problema, porque la velocidad de los autos era menor; pero ahora, la red vial merece una urgente transformación si queremos resolver los accidentes. Los errores se pagan caro, con choques frontales, o con algo como les pasó a los Pomar.
N&P: Con respecto al accidente de la familia Pomar, todo indica que no llevaban puestos los cinturones. ¿Ustedes han analizado el caso?
G.B: Nosotros investigamos y todo indica que fue un vuelco accidental. Es fatídico cuando no se usa cinturón, porque las personas comienzan a golpear dentro del auto y luego salen eyectadas. Con el cinturón podrían haberse salvado, porque el habitáculo quedó bastante sano. Esa zona de la ruta 31, además, es muy peligrosa porque hay una curva con elevación, que no tiene guarda rail de protección, y saliendo de la cinta asfaltada se cae en una alcantarilla muy pronunciada, muy peligrosa, más allá de la velocidad que lleve al auto. Ahí se genera el golpe que termina expulsando a los integrantes de la familia y que provoca todos los traumatismos fatales.
N&P: La falta de conciencia de conducción también es notable. Antes del accidente de Buonanotte se había publicado un informe sobre la poca atención del acompañante o de los que viajan atrás respecto de la utilización del cinturón de seguridad. Es como si no existiera una relación directa entre ese recurso que el auto trae y la seguridad del pasajero.
G.B: Es una realidad: las plazas traseras son débiles y los vehículos económicos ni siquiera los tienen, o son muy precarios. En las versiones más modernas de algunas traffic, tampoco están. Y la gente o no los usa, o creen que están contenidos por la butaca delantera, cosa que no es real.
N&P:¿Hay ya información cierta y definitiva de cuál es la estadística de accidentes y victimas fatales por accidentes en ruta o calles en los días festivos de fin de año?
G.B: No, estamos esperando la información. Da la sensación de que fue alta, y la lluvia repentina no ayudó; fue justo cuando la gente estaba saliendo. Sí sabemos que el mes de diciembre es complicado, es el segundo peor del año. Lo mismo sucedió el año pasado, esperábamos mayor precaución por parte de la gente. Este es un trabajo de hormiga, porque es difícil llegar a toda la sociedad para alertarla.
La ciudad está al borde del quebranto económico, y el Intendente pretende tapar el enorme agujero negro con una desmedida suba de tasas impositivas. El gasto en sueldos se triplicó, pero las cuentas dependen hoy en día de los favores que hacen la Provincia y la Nación a esta administración. Una vergüenza que esconder bajo la alfombra.
Hace unos días, los marplatenses fuimos sorprendidos por una importante pegatina en la vía pública con el rostro de Florencio Aldrey Iglesias y la leyenda Aldrey + Otero = Mafia. Lástima que esta clase de verdades se vuelquen de manera anónima, lo cual le resta impacto y verosimilitud al asunto. El tema fue recogido por distintos medios de comunicación, que reprodujeron el libelo, continuidad de una volanteada que, con la misma foto, se había desparramado anteriormente por toda la ciudad con otra leyenda: “Gallego, dejá de robar”.
Persona travesti al que la Justicia de Córdoba le otorgó la guarda de dos pequeños que eran maltratados por sus padres.