24.01.2010 | El presidente de la Unión Cívica Radical, el senador Ernesto Sanz, acepta que es necesario frenar el exceso de confrontación con el Poder Ejecutivo y tender redes de acercamiento. Eso, siempre y cuando el oficialismo acepte sus errores.
Sanz propone discutir con los números sobre la mesa: cuál es la necesidad de pagar deuda este año, cuál es el monto y cuáles las herramientas actuales con que la nación argentina cuenta para pagarla.
Noticias & Protagonistas: Desde la UCR señalan que ahora la problemática se plantea en dos ejes principales: primero, que la persona de Martín Redrado no es lo importante, sino la presidencia misma del BCRA; segundo, la discusión del destino real que tendrán los 6.500 millones de dólares que el Ejecutivo quiere tomar para afectarlos al llamado Fondo del Bicentenario.
Senador Ernesto Sanz: Efectivamente, nosotros siempre creímos que esta es una decisión política que debe resolverse en este ámbito, que debió discutirse desde diciembre en el Congreso de la Nación con un formato de ley. El Gobierno equivocó el camino y decidió dictar un DNU para pasar al Congreso por alto, y ahora se da cuenta de las consecuencias perjudiciales que trae ese error. Lo que hicimos fue darle al Gobierno una mano, una oportunidad para que salga de su propia encerrona que nos está afectando a todos los habitantes y a las expectativas económicas del país.
N&P: ¿En qué consiste esa ayuda?
E.S.: Le aseguramos que estamos dispuestos a discutir la cuestión del presidente del BCRA, y que si se arreglan las cosas creemos que en verdad, de aquí para adelante, hay que nombrar a alguien que actúe en sintonía con el Gobierno. Pero para eso tienen que reconocer que al primer DNU, al que crea el Fondo del Bicentenario, hay que derogarlo, hay que discutirlo en el Congreso en forma de ley. El Gobierno tiene que explicarle a todos los argentinos para qué quiere ese dinero, cuánto es lo que efectivamente se quiere cancelar de la deuda, cuáles son los vencimientos, ver si no hay otras opciones además de la apropiación de las reservas. Como ocurriría en cualquier país del mundo, discutir el tema entre todos en el Congreso y no depender de la voluntad de una sola persona.
N&P: En Argentina, existe la tentación permanente a actuar de facto. Está y ha estado muy presente la idea del Poder Ejecutivo de perfil napoleónico, lo cual complica el contexto democrático y republicano de toma de decisiones.
E.S.: Pero entre el corporativismo en un extremo y el bonapartismo en el otro, hay un justo medio, que es la República: el sistema de equilibrio entre poderes, una sociedad democrática en la que las decisiones políticas pueden tener la impronta o la iniciativa de quien gobierna, pero nunca ser quien gobierna el dueño absoluto de esas decisiones sin someterse al control de las otras organizaciones. El Gobierno se malacostumbró a esto en los últimos años, fruto de la mayoría abrumadora que poseía en el Congreso y del disciplinamiento de parte de la Justicia. Pero bueno, las cosas han cambiado, aunque parece que no se dan cuenta.
N&P: ¿Qué le reclaman al Gobierno puntualmente?
E.S.: Lo que se reclama es mayor diálogo, más consenso, discutir mejor las cosas; no es decisión de todos los días echar mano a 6.500 millones de dólares de las reservas. Hay economistas que han dicho que puede haber otras opciones, entonces creo que nos debemos el debate para ver si entre ellas hay algunas con menos consecuencias gravosas. Sinceramente esperamos con mucha expectativa que la Presidenta reflexione, porque estas cosas no se resuelven con tozudez, o con un grado de autoridad rayana en el autoritarismo.
N&P: ¿Qué cree que puede ocurrir con el Consejo de la Magistratura, tan fuertemente dominado por dos personalidades adictas al Gobierno (o a Néstor Kirchner), como la de Diana Conti y Carlos Kunkel?
E.S.: El Consejo hay que reformarlo. Debería ser una de las primeras leyes que se voten cuando se abran las sesiones ordinarias. Hay que modificar su composición, no mucho más: hay que hacer una reforma sencilla pero salir de la trampa de que el oficialismo tenga derecho de veto tanto en la designación como en la destitución de jueces. Eso es malo, no respeta el espíritu de la Constitución. A partir de la modificación, tendrían menos protagonismo los dirigentes nombrados.
Más ruido que nueces
E.S.: En verdad han atemorizado más con actitudes que con hechos concretos, han atemorizado a la Justicia. Pero justo es decirlo, no toda la culpa la tienen estos personajes del oficialismo. la Justicia es muy sensible a estas cosas y muchos jueces utilizan la excusa del temor y la persecución para no hacer lo que tienen que hacer. La jueza Sarmiento no reparó en Conti o Kunkel para hacer lo que tenía que hacer. A mi me gustaría que hubiera muchos más jueces con este estilo, sobre todo los jueces penales federales que tienen que investigar al poder en actos de corrupción.
N&P: Las personas que tienen la suerte de ocupar un cargo como el de juez, deberían asumirlo integralmente, con conciencia plena de su rol.
E.S.: Cualquier sociedad se construye a partir de ejemplos, de premios y castigos, y la Justicia es fundamental. En la Argentina falta construir ejemplos: el que hace las cosas mal, sobre todo si es funcionario público, tiene que ser castigado. Y si hace las cosas bien será premiado, en este caso por la sociedad.
La Cámara Nacional de Apelaciones le dijo al fiscal general Daniel Adler que trabajó poco. Los jueces lo retan por escandaloso, y le dicen que ni siquiera se ocupó de precisar lo que quería decir. Esta vez no funcionaron las órdenes que el fiscal quiso dar desde arriba, ni sus métodos de trabajo tan poco ortodoxos. Aprieta a sus súbditos: los otros no se dejan.
La desfachatez con la que la clase dirigente se presenta ante la sociedad merecería un estudio sociológico profundo. Quienes nos representan, ¿son una proyección fiel de la sociedad? ¿O son una muestra esperpéntica del conjunto, que, merced a su falta de escrúpulos, puede actuar como lo que no es, la sociedad misma? Difícil pregunta, de compleja respuesta. Porque no es dable creer que Horacio Tettamanti, dueño de Servicios Portuarios Integrales (SPI), o Eduardo Tomás Pezzati, presidente del consorcio portuario y de todo consorcio o ente que haga falta para dar trasiego al dinero público, representen a la sociedad marplatense. Menos aún su jefe político Gustavo Arnaldo Pulti.
El titular de Zona Sanitaria VIII analiza cómo se presentó la gripe A este año comparado con el año pasado y confirma un caso de rubeola en un niño de 4 años en Necochea.