31.01.2010 | Sectores de izquierda y otras agrupaciones sociales repudiaron la decisión del Gobierno de saldar el compromiso económico con fondos del BCRA, llevando a cabo una marcha en Capital Federal.
Entre ellos, el ex diputado Mario Cafiero, un hombre que desde hace años viene estudiando el tema de la deuda externa argentina.
Noticias & Protagonistas: ¿Por qué la convocatoria a una marcha contra el pago de la deuda externa nacional?
Mario Cafiero: Porque la Justicia determinó que es ilegítima y fraudulenta en un juicio que terminó en 2000. Las deudas hay que pagarlas, sin duda, pero cuando hay fraudes hay que investigar y no pagar los delitos. La deuda argentina surgió en un proceso militar, dictatorial, en el que no había mecanismos legales para aceptar o no el endeudamiento. Y de esa deuda que nos dejó Martínez de Hoz no hemos podido salir, es la verdad numérica. Fue tan fuerte el peso de esa deuda original, que siempre hubo renegociaciones, canjes, megacanjes, pero es la misma plata que se generó en ese entonces. Es de origen ilegítimo: fue contraída por la dictadura; nosotros reclamamos algo que no es ideológico, es práctico, lo haría cualquier persona sensata a la hora de renegociar una deuda.
N&P: ¿Cuál sería el camino a seguir?
M.C: Lo escuchaba el otro día a Daniel Pasarella, el presidente de River; él decía que la deuda que le dejó Aguilar la va auditar para ver si esta bien contraída. No se habla de ilegítima porque Aguilar fue electo. Lo mismo pasa con las deudas que Raúl Alfonsín le dejo a Carlos Menem, éste a De La Rúa y así sucesivamente. Sería bueno que los gobiernos alguna vez auditaran. ¿Qué hubiera pasado si Kirchner y Lavagna hubieran auditado en el 2004? Hubieran encontrado que parte de ella era la contraída por el megacanje, una operación fraudulenta. Se hubieran comportado como buenos administradores y no hubieran renegociado la totalidad, como hicieron. Esta gente la renegoció sabiendo que había juicios que demostraban que no era deuda legítima en su conjunto. Frente a todo este escándalo de manejo de miles de millones de dólares, hicimos una marcha porque es el lugar que nos dejan. Más allá de las denuncias, me sumé personalmente a la marcha con el ciudadano común.
N&P: Es un tema que no hemos resuelto en más de 25 años de democracia porque vivimos en un conjunto de slogans. La causa de la que usted habla, la persona que la llevó adelante falleció antes de que terminara.
M.C: Si, fue Alejandro Olmos, que la inicia en abril de 2000 y en julio de ese año salió la sentencia. Murió en absoluta soledad.
N&P: Su historia de compromiso ciudadano es muy rescatable, aunque se puede discutir ideológicamente. En su momento usted participó de las denuncias del megacanje, un negocio escandaloso. ¿En qué quedó ese caso?
M.C: En la causa del megacanje llevo 8 años investigando; conseguimos que vaya a juicio oral. Van a presentarse Daniel Marx y Domingo Cavallo por negociaciones incompatibles con el ejercicio de la administración pública, por haber transado con determinados banqueros. El juicio está dividido en dos: uno a los funcionarios, que es éste, y otro que está tramitándose a los banqueros. En febrero está citado a declarar el principal banquero, un prohombre de las finanzas internacionales como David Mulford, artífice de las deudas del Tercer Mundo. No es la primera vez que es citado, pero como era embajador de los EUU en la India, tenía inmunidad diplomática. Ahora que no es funcionario, sí puede ser citado.
N&P: ¿Qué puede pasar con los bonos que surgen del megacanje si se pudiera demostrar que fue realmente un negociado?
M.C: Deberían ser anulados porque son producto de un delito, no de un acto de gobierno. Hay enormes agujeros jurídicos, y sin embargo, el ministro Amado Boudou y la Presidenta de la Nación, en una falta total de formación, dicen que la deuda es toda legítima y que no hay juicio siquiera por el megacanje. ¿Cómo un país puede tener este grado de inconsistencia? Queremos volver a los mercados y ni siquiera resolvimos la deuda de los años ‘80, porque no hay resolución jurídica firme. No creo en los mercados financieros, es mentira que se autorregulan.
N&P: En nuestro país nunca nadie pagó por la plata que se robaron, ni del Banco de Italia, ni del Banco Mayo, etc…
M.C: El sistema internacional tiene socios locales, los que quieren que el negociado siga porque les da enormes ganancia. Sabiendo que los bonos se renegociarían, compraron a precio vil; hablamos de gente de carne y hueso que ganará 400% en un año. Son millones de dólares que van a ganar por la información anticipada al canje; eso nos tiene que preocupar. La mafia internacional la conocemos, no tiene control, temblamos porque son los que conducen el mundo.
Por supuesto que los conocemos, son los mismos que pueden construir las condiciones necesarias para llevar al frente una guerra innecesaria, como sucedió en Irak. Y hasta que su economía colapsó, son los que venían ocho veces al año a darnos conferencias, lecciones y seminarios de cultura económica, política y moral.
Una bomba de humo hace que se gaste plata y se concentre atención de la prensa, mientras los ladrones verdaderos se escapan por la puerta trasera. La Defensora del Pueblo se quejó de limpieza sobrefacturada y empleados mal reemplazados. Mientras discuten unos con otros, los verdaderos corruptos brindan con champagne.
Esta semana ha sido pródiga en efectos pirotécnicos verbales, distribuidos a diestra y siniestra por quienes ya son visualizados en la comunidad como auténticos integrantes de una mafia. El concesionario de la nueva terminal de ómnibus, Néstor Emilio Otero, por toda respuesta a la interpelación a la que lo sometieron los concejales por más de dos horas y media y con base en un cuestionario de 91 puntos, los destrató, caracterizándolos de ridículos e ignorantes. Señaló que, de las cuestiones expresadas en dicha reunión, una sola sería pertinente, las rampas para discapacitados, aunque se quitó a medias el sayo aduciendo que las rampas son una necesidad en toda la ciudad y no sólo en la terminal, y que bien harían los concejales en atender los urgentes reclamos de la población para no decepcionar al soberano una vez más.
Persona travesti al que la Justicia de Córdoba le otorgó la guarda de dos pequeños que eran maltratados por sus padres.