31.01.2010 | Continúa el ciclo de cine africano con El viento. Rotos de amor propone humor y hombres deprimidos por el desamor. El artista plástico marplatense Felipe Giménez presenta la muestra Todas son historias de amor.
El viento
Cine contemplativo, pero con un subtexto político. Es decir, como un volcán a punto de entrar en erupción. Eso es lo que propone El viento, film de 1982 dirigido por Souleymane Cissé, uno de los directores más prestigiosos del panorama del cine africano de las últimas décadas. En el film se sigue a Nandi, una joven sudafricana negra que vive bajo el apartheid mientras crece y recorre su país, Costa de Marfil, Mail y Namibia. Se trata de una película de descubrimiento, no sólo relacionado con lo personal sino con lo universal, a través de los conflictos que tienen que ver con razas y pueblos originarios. El viento se verá este 1 de febrero a las 20 en el Museo del Mar (Colón 1114), en el marco de un ciclo de cine africano coordinado por el crítico Diego Menegazzi.
Rotos de amor
“Toda historia tiene una tristeza, empieza con una esperanza y termina con algo que muere…”. Algo así dice el texto de Rafael Bruza sobre el que se basa Rotos de amor, estreno dirigido por Carlos Paccini y con Daniel Coelho, Marcelo Goñi, Néstor Grotadaura y Pablo Milei en los protagónicos. Siguiendo un poco la senda de los espectáculos generados a partir de la pluma de Roberto Fontanarrosa -como La mesa de los galanes-, en Rotos de amor se habla de hombres y de desamores, y de lo ridículos y trágicos que se ponen los tipos cuando los deja su mujer. Construido de forma episódica, como pequeños cuentos que forman un texto final, el espectáculo cuenta con estupendas actuaciones (sobresale Grotadaura como “el Mudo”) y una dirección precisa, que articula perfectamente el registro humorístico. Va los lunes a las 22:30 en el Centro Cultural Osvaldo Soriano (25 de Mayo y Catamarca).
Felipe Giménez
El artista plástico marplatense Felipe Giménez presenta la muestra Todas son historias de amor, en el Centro de Arte Mar del Plata (Luis 1750): la misma se puede recorrer todos los días de 10 a 24 con entrada libre y gratuita. Según explicó el propio autor, que además es psicólogo clínico aunque desde hace seis años se dedica en exclusiva al arte, la exposición es para “que la gente vaya a enamorarse, que no está mal para los tiempos que corren, o para el tiempo que nos corre”.
Una bomba de humo hace que se gaste plata y se concentre atención de la prensa, mientras los ladrones verdaderos se escapan por la puerta trasera. La Defensora del Pueblo se quejó de limpieza sobrefacturada y empleados mal reemplazados. Mientras discuten unos con otros, los verdaderos corruptos brindan con champagne.
Esta semana ha sido pródiga en efectos pirotécnicos verbales, distribuidos a diestra y siniestra por quienes ya son visualizados en la comunidad como auténticos integrantes de una mafia. El concesionario de la nueva terminal de ómnibus, Néstor Emilio Otero, por toda respuesta a la interpelación a la que lo sometieron los concejales por más de dos horas y media y con base en un cuestionario de 91 puntos, los destrató, caracterizándolos de ridículos e ignorantes. Señaló que, de las cuestiones expresadas en dicha reunión, una sola sería pertinente, las rampas para discapacitados, aunque se quitó a medias el sayo aduciendo que las rampas son una necesidad en toda la ciudad y no sólo en la terminal, y que bien harían los concejales en atender los urgentes reclamos de la población para no decepcionar al soberano una vez más.
Persona travesti al que la Justicia de Córdoba le otorgó la guarda de dos pequeños que eran maltratados por sus padres.