07.02.2010 | La problemática de los niños perdidos es una constante en nuestro extenso país. La coordinadora nacional del Registro Nacional de Menores Extraviados Cristina Fernández nos acerca información al respecto.
Se ha iniciado una nueva campaña invitando a aportar datos al Registro para las búsquedas de los niños y niñas extraviados, llamando al 0800-1222442, o ingresando al sitio web de la Secretaría de Derechos Humanos, www.derhuman.jus.gov.ar.
Noticias & Protagonistas: ¿Cómo funciona el registro?
Cristina Fernández: Fue creado por ley en 2003 (Ley Nº 25.746), y en un principio funcionaba como centralizadora de información de chicos extraviados y desaparecidos en todo el país. Por medio del registro se cruzaban datos, porque no es extraño que un chico se pierda en Córdoba y aparezca en la provincia de La Pampa. A principios del año pasado, cuando Aníbal Fernández era ministro de Justicia, y con Eduardo Luis Duhalde en la Secretaría de Derechos Humanos, se dispuso armar un organismo que desde el Estado nacional buscara a los chicos perdidos. Ese era un bache que llevaba muchos años: antes de 2003 no había nada, después funcionaba el registro, pero el resto del problema era cubierto por organismos de la sociedad civil.
N&P: Siendo una clara función del Estado…
C.F: Sí, nosotros pensábamos que el Estado debía ponerse a la cabeza de la problemática. A partir de entonces comenzamos a impulsar el registro y realizamos, además de centralizar la información, los seguimientos de casos de chicos del interior, desde lo legal y también desde lo social: acompañamos a la familia, apoyamos, preguntamos, agilizamos trámites, y el año pasado nos fue muy bien.
N&P: La tarea de Missing Children, las cadenas de e-mails, la presencia de algunas familias en los medios de comunicación, todo parece colaborar. Pero ¿cuánto? ¿Cuál es la proporción de chicos que aparecen, ya sea que se fueron de su casa huyendo, o que puedan estar involucrados en una situación de apropiación de criaturas?
C.F: Hay muchos fantasmas en el inconsciente colectivo. Nueve de cada diez casos con los que trabajamos son adolescentes de 13 a 17 años que se van de sus casas por propia voluntad, por conflictos familiares o sociales, por falta de comunicación con los padres; ese es el grueso de los casos. Pueden aparecer casos en los que se puede suponer que estamos frente a una trata sexual o laboral de chicos, y para estos casos hay un programa que trabaja específicamente con ellos, nosotros los derivamos. Nuestra población es la otra. Durante 2009 recibimos 1.700 denuncias de todo el país, y más o menos la proporción fue de un 50% de chicos encontrados al finalizar el mes de noviembre.
N&P: ¿Es un buen porcentaje, los conforma?
C.F: Es un porcentaje alto, tomando en cuenta las pocas facilidades que tenemos y que sí tiene Missing Children, por ejemplo, porque ellos pueden ir a Telefé y decir que el Estado no hace nada , como lo hicieron, a pesar de que nosotros estamos trabajando y mucho. Pero es más fácil para cualquier medio comprar ese discurso que llamar a la coordinadora del programa nacional para permitirnos contar qué trabajo realizamos.
Con respecto a la cadena de e-mails, a mí me sirve si hacen circular mis números de teléfono. El registro tiene una guardia permanente, los 365 días del año, durante las 24 horas. Que el 0800 circule, a nosotros nos sirve. La sociedad civil puede hacer las cosas como mejor le parece, nosotros somos el Estado nacional.
N&P: Eva Perón decía que donde hay una necesidad, hay un derecho, lo que parece haber derivado en que donde hay una necesidad, alguien monta un negocio. Ante la necesidad de encontrar chicos perdidos, hay gente que lucra con esta desesperación. Por eso es positivo que el Estado tenga una iniciativa que permita ordenar y conocer la información, porque es lo que permite derribar los mitos urbanos.
C.F: Exactamente. Es una responsabilidad del Estado y muchos de los que estamos trabajando en la función pública y que peleamos y confrontamos con el neoliberalismo de los años 90, hoy levantamos la bandera del Estado responsable. Yo me equivoco, yo como coordinadora, yo como Estado, si no hago las cosas bien. Tenemos muchas trabas para salir en los medios, pero lo estamos haciendo; es una concepción ideológica. La sociedad civil se puede meter en todos los agujeros que el Estado deja, o puede trabajar en forma paralela con él. Pero el Estado es el responsable primario. Durante el verano iniciamos una campaña de difusión del registro de menores extraviados en las playas, y hay chicos que trabajan con nosotros que están yendo a la costa para distribuir material y hacernos conocer más.
La ciudad está al borde del quebranto económico, y el Intendente pretende tapar el enorme agujero negro con una desmedida suba de tasas impositivas. El gasto en sueldos se triplicó, pero las cuentas dependen hoy en día de los favores que hacen la Provincia y la Nación a esta administración. Una vergüenza que esconder bajo la alfombra.
Hace unos días, los marplatenses fuimos sorprendidos por una importante pegatina en la vía pública con el rostro de Florencio Aldrey Iglesias y la leyenda Aldrey + Otero = Mafia. Lástima que esta clase de verdades se vuelquen de manera anónima, lo cual le resta impacto y verosimilitud al asunto. El tema fue recogido por distintos medios de comunicación, que reprodujeron el libelo, continuidad de una volanteada que, con la misma foto, se había desparramado anteriormente por toda la ciudad con otra leyenda: “Gallego, dejá de robar”.
La legisladora brinda su posición sobre los DNU y las relaciones de las distintas provincias con el gobierno nacional.