07.02.2010 | Proclama la UNESCO: "La diversidad cultural es el principal patrimonio de la Humanidad". Sin embargo, sigue siendo un grave problema irresuelto para la contradictoria política europea.
El Viejo Mundo cayó en una trampa autoimpuesta, en la que convergieron varios factores a la vez. Por un lado el escaso número de nacimientos, constante que se repite desde hace por lo menos tres décadas. Casamientos tardíos, reconocimiento de la homosexualidad, matrimonios “DINK” (doble ingreso, sin hijos) de profesionales que se sienten libres de vivir su vida sin dejar descendencia.
Por otro, la medicina y los servicios sociales, mucho más abarcativos que en los EEUU, llevaron a la prolongación de la vida; es decir: menos niños y más ancianos. Eso equivale a menos población económicamente activa para sostener otra pasiva y creciente. La solución fue “importar” mano de obra que, proveniente de regiones culturalmente muy diversas, alteraron el mapa social. Argelinos en Francia, marroquíes en España, turcos y kurdos en Alemania, moluqueños en Holanda, pakistaníes en Inglaterra, son muestras de una situación que se escapó de las manos de los gobiernos europeos y que hoy presentan dificultades para hallar una solución que no se confunda con xenofobia.
Lo real es que costumbres y hábitos cotidianos, transcurrido un tiempo de ¿tolerancia? motivada por la necesidad, hoy enrarecen el día a día europeo sin que encuentren una solución unificada. El rol de la mujer, su lugar en el mundo, su espacio y libertades es, sin duda, uno de los casos más paradigmáticos de esta compleja trama. N&P lo habló con la ex vice alcaldesa de Barcelona, Pilar Rahola.
Noticias &Protagonistas: El presidente Sarkozy (Francia) ha decidido prohibir el uso del burka. La Liga del Norte de Italia se suma a la idea, y en Suiza se bloquea la construcción de minaretes. Parece que la convivencia con los islámicos se está volviendo incómoda en Europa…
Pilar Rahola: Ese debate no se abrió expresamente en España aún, pero no tardará. A una niña de 5 años a la que el padre musulmán obligaba a taparse hasta los pies, en una escuela no le permitieron la entrada; pero el Gobierno catalán los obligó a aceptarla en esas condiciones y eso a mí me parece una derrota profunda de principios que valoro. Francia lidera el debate, Alemania lo hace de manera más serena e Inglaterra con más timidez, a diferencia de la dureza de los Países Bajos. Lo cierto es que el tema del encaje entre Islam y democracia está presente.
N&P: Pero por las condiciones originales en que se dio el fenómeno migratorio no les resultará fácil resolverlo, ¿no es así?
PR: No, claro que no. Lo que tampoco quiere decir que todos los musulmanes no sepan vivir o disfrutar de la democracia. En Europa hoy, un sujeto puede ser pacifista, demócrata, europeo hasta el tuétano y, por supuesto, musulmán. Pero también es cierto que hay una versión del Islam muy ideológica (sic) que reta severamente los valores occidentales. Y en ese reto, la valorización de la mujer es un blanco indiscutible.
N&P: Un área sensible en Occidente, donde precisamente la mujer fue ganando espacios casi como una constante de las últimas décadas.
P.R: Es así, por eso cuando las vemos tapadas de la cabeza a los pies con el burka, indigna. Algunas ni siquiera tienen ranuras para los ojos, como vi un caso en la rambla de Barcelona, llevada de la mano por su hijo. Esa mujer es una esclava, fuera de su tiempo, de sus paisajes, de su vida, era un espectro viviendo en una cárcel de tela que no podemos permitir, porque a través del dolor de esa mujer, de esa incapacidad para controlar su destino, se retan los derechos que tanto nos costó conseguir.
Burka
Para Pilar Rahola el burka es una maldad intrínseca, propia de una misoginia patológica que convierte a la mujer en una sombra, cuya existencia sólo se sustenta por el hecho de la procreación. Esa túnica que tapa completamente a la mujer, y la somete a un apartheid físico, social y visual, es la metáfora más precisa de la esclavitud. De hecho, al tener sólo un entramado pequeño frente a los ojos, hasta se pierde la visión periférica. ¿Qué tendrá que ver Dios –sostiene-, con este machismo enfermo y malvado? Su uso en el Occidente democrático es sin duda difícil de digerir. De hecho, si uno viaja a un país islámico, la mujer deberá usar algún tipo de velo o tener pruritos asociados al vestir, pero parece ser que cuando los musulmanes se instalan a vivir en Europa, no aceptan ceder espacio a las costumbres de los receptores.
P.R: La cuestión es cómo hacemos para mantener los derechos de los musulmanes, consolidarlos y encajarlos con la democracia, y al mismo tiempo luchar contra esa versión que esclaviza al individuo. Aún en el mismo Islam se alzan voces en contra, arriesgando contradecir a los imanes. Shirin Ebadi, Nobel de la Paz iraní, enfrentó al propio Khomeini que no la dejó ejercer como jueza y hasta le quitó el premio. Que no me vendan el multiculturalismo para justificar nada porque es una trampa mortal en la que Europa no puede caer.
N&P: La lucha de la Dra. Ebadi es constante. También hay una organización clandestina en Afganistán, la "Asociación Revolucionaria de Mujeres Afganas” (RAWA), que tuvo que migrar de su país por culpa del Talibán. Más aún: hace pocos días en Irán ejecutaron a dos personas acusándolas de traición a Dios por no aceptar el resultado oficial de las elecciones que ratificaron a Mahmud Ahmadinejad en el poder.
P.R: Oiga usted… todo el régimen iraní es un fraude. ¿Cómo pensar que es democrático cuando la inmensa mayoría de los partidos políticos están prohibidos, cuando las mujeres están segregadas, los estudiantes también, cuando no se permiten debates, ni la libertad de expresión; cuando no se puede discutir a un ayatollah, cuando hay una teocracia brutal? Ahmadinejad es un fascista. La suya es una dictadura que mata a la gente por pensar, hablar, pensar, por ser mujer, por ser homosexual, por ser disidente.
Arabia Saudita
Si bien la ex vice alcaldesa hace hincapié en el régimen iraní, no deja de admitir que esta situación de intolerancia no le es exclusiva, poniendo como ejemplo también al reino de Arabia Saudita, pese a su supuesta buena relación con Occidente. Los saudíes, ha dicho, “financian por todo el mundo un islamismo antioccidental y fanático que sólo puede traer locura total. Allí es donde está el nido de la serpiente, de donde ha crecido y mundializado”. El enfrentamiento del reino Saudita con los talibán afganos fue una circunstancia política pero, a su criterio, no difieren en la rigidez doctrinaria patentizada en los derechos de la mujer.
P.R: ¿Por qué lo permitimos? –se pregunta y hace autocrítica-. Porque decidimos que hay cosas que no nos preocupan. Hay que alzar la voz por una mujer como Shirin Ebadi, o por cualquier mujer musulmana en Madrid, en París, en Barcelona, esclavas al lado de mi casa. Esos hombres mandan a sus hijas a la escuela pública, pero les están enseñando a destruir la democracia usando la democracia. El mundo se ha vuelto pequeño. Europa cayó en su propia trampa: redujo los nacimientos, aumentó la clase pasiva, importó mano de obra que, por sus características, alteró sus valores culturales. Un círculo vicioso de difícil solución.
Un empleado no docente de la Universidad advirtió a otro que se callara, y lo hizo incendiándole el coche por segunda vez en menos de un año. Hay un enfrentamiento interno entre sectores, que incluye secuestro, amenazas, lesiones y hasta la destrucción completa de propiedad privada. El rector no se hace cargo: esto es poco importante para él.
Apareció en escena Horacio Tettamanti, ingeniero, empresario, funcionario de la administración comunal, concesionario de espacios públicos en el puerto de Mar del Plata. No ha sido una aparición más, sino que viene de la mano de una investigación de la revista Puerto, que lo coloca en la incómoda posición del que hace todo lo contrario de lo que dice.
Tettamanti se hizo conocido entre nosotros por sus apariciones en los medios cuando denunciaba actos de corrupción en la Gobernación de Chubut, durante el mandato de Carlos Maestro, y en relación a la administración de puertos en el Gobierno de la Alianza (De la Rúa/Álvarez). Hoy, funcionario influyente en la gestión GAP, se lo ve en fecha reciente caminando junto a Florencio Aldrey Iglesias por el GHP junto al canciller Timmerman.
Responsable de la obra de 3 de Febrero y Catamarca donde se cayó un fierro que rompió un vehículo.