14.02.2010 | La pareja marplatense integrada por Martín Conde y Facundo del Coto se quedó con la tercera etapa del Circuito Argentino de beach vóley, realizada en Rosario.
En esta ocasión, Conde y Del Coto vencieron a otra dupla de nuestra ciudad, la integrada por Pablo Suárez y Santiago Etchegaray por 2 a 0, en la antesala del Sudamericano que se realizará en Mar del Plata. El triunfo fue categórico y con autoridad; el ex olímpico Conde volvió a demostrar supremacía en las arenas nacionales.
Conde y Del Coto volvieron a coronarse en el Circuito Argentino de Beach vóley, esta vez en Rosario. Luego de perder la final de Pinamar en la etapa anterior por lesión de Del Coto, la dupla del campeón del mundo y representante olímpico argentino logró ganar la final en el balneario “Mordisco” de Rosario ante gran cantidad de público. El store fue con parciales de 21-14 y 21-12.
El juego
El partido se presentó sin obstáculos para los también ganadores de la I Etapa de Playa Grande, en Mar del Plata. Quizás el cansancio de los rivales, que pelearon una dura semifinal en tres sets ante los entrerrianos Juan Zorrilla y Agustín Hernández, provocó un notorio desgaste en los hasta ahora líderes en el ranking argentino.
El primer set llegó punto a punto sólo hasta el 8. Luego, las defensas de Martín Conde, la rotación perfecta de Del Coto y los errores de Suárez y Etchegaray marcaron el pulso del primer parcial.
Para el segundo la receta fue la misma, ya que Suárez y Etchegaray no lograron entrar en partido y cometieron demasiados errores. También la presencia en bloqueo de los campeones fue notoria para llevarse el partido por 2-0 y el segundo título de la temporada.
El tercer puesto fue una lucha entrerriana entre dos duplas que vienen demostrando un notable crecimiento en su juego. Y quedó en manos de Julián Azaad y Alejandro Ronconi, que derrotaron por 25 a 20 a Juan Zorrilla y Agustín Hernández en una definición que se disputó sólo a un set.
La Cámara Nacional de Apelaciones le dijo al fiscal general Daniel Adler que trabajó poco. Los jueces lo retan por escandaloso, y le dicen que ni siquiera se ocupó de precisar lo que quería decir. Esta vez no funcionaron las órdenes que el fiscal quiso dar desde arriba, ni sus métodos de trabajo tan poco ortodoxos. Aprieta a sus súbditos: los otros no se dejan.
La desfachatez con la que la clase dirigente se presenta ante la sociedad merecería un estudio sociológico profundo. Quienes nos representan, ¿son una proyección fiel de la sociedad? ¿O son una muestra esperpéntica del conjunto, que, merced a su falta de escrúpulos, puede actuar como lo que no es, la sociedad misma? Difícil pregunta, de compleja respuesta. Porque no es dable creer que Horacio Tettamanti, dueño de Servicios Portuarios Integrales (SPI), o Eduardo Tomás Pezzati, presidente del consorcio portuario y de todo consorcio o ente que haga falta para dar trasiego al dinero público, representen a la sociedad marplatense. Menos aún su jefe político Gustavo Arnaldo Pulti.
El fiscal del caso Carolina Píparo detalla cómo sigue la causa y afirma que estos delincuentes no salen a robar para alimentar a sus hijos sino para vivir sin trabajar, consumir drogas, entre otras cuestiones.