Un fenómeno el tipo: le salta la liebre de sus tejes y manejes, y él se cubre anunciando la caída de la desocupación en Mar del Plata. Va por izquierda, hace mucha plata y se da corte de político progresista interesado en la gente. Otro chantapufi, diríamos, si fuéramos tan antiguos como para manejar el lunfardo. Lástima, somos tan jóvenes que sólo podemos dejar que el lector saque sus cuentas.
Si es ilegal, es delito, dice, y a uno le suena a que se cae de obvio. Aunque no, dada la cantidad de gente que concurre a comprar devedés y cedés que no pagan derechos y se manufacturan de manera no autorizada. Sí, no será de caño, ¡pero es delito igual, gente de clase media y conciencia rivotrilizada!
Integra el servicio de seguridad de la UNMDP, y paradójicamente, no se siente muy seguro que digamos. Es que ya atentaron contra él dos veces, y no precisamente en forma anónima. Encima de que lo quieren silenciar, aquellos a los que cuida lo ignoran. Linda está la universidad local: una preciosidá de la virtú humana.
Abogada del perseguido Olivera, de la cual el rector Morea duda que tenga matrícula profesional. ¿Será que hay que cargar pito entre las piernas, no depilarse, hablar entre dientes y en jerigonza mafiosa e irla de pesado para que a alguien con título de abogado lo tomen en serio en la “honorabilísima” Universidad de Mar del Plata”?
Primus inter pares en la categoría estadística más estúpida e inútil de las encuestas: no sabe/ no contesta. Puede que no sepa, pero debería averiguar. Y contestar, también. Al menos “voy a enterarme y después me fijo qué hago”. Mínimo. Respuesta que por supuesto tampoco cubriría lo que cobra.
Vicedirector del Colegio Nacional Illia, tiene algunas ideas muy llamativas. Sin demasiados antecedentes en la comunidad educativa, dice, entre otras excentricidades raras –sobre todo analizando la procedencia de la matrícula mayoritaria del colegio-, que los padres de alumnos llegados desde colegios privados “contaminan”. Bueno, que desodorice el ambiente, y tal vez logre que esos padres “huelan” tan asépticos como los otros, los de escuela pública.
“No hay delito” dijo la justicia en el caso de la denuncia realizada por los accionistas marplatenses contra el curul de la UCR. Pero a Nico no le alcanza con el papelito membretado, y ahora va por explicaciones y disculpas. ¡Marcelus, tú también, qué momento!
Lo decimos una vez más, para que no haya lugar a dudas o confusión: el personal de salitas y centros de salud le teme al secretario del área. Herr Fritz Ferro tiene aterrorizado a médicos, enfermeras, asistentes y demás, bajo la amenaza de que el que abre la boca para otra cosa que no sea respirar, bostezar o decir buen día señor, queda afuera. Un Valium inyectable para uno. 40 miligramos, si es posible, de una vez.
Otro que empezó con una carretilla y dos camionetas viejas, pero ahora que está rebosante de biyuya se le da por hacerse el amigote de Florencio. Ya le empezó la mufa. Se caen los techos de las casas que mal acaba, se le hunden los pavimentos y lo cuestionan en las radios. Las compañías, Juan Carlos. No, no las empresas: los amigos, fíjese.
Hay un papelito (o varios), con un numerito ( 5531), que tramita en un lugarcito donde reina Rodolfito, que la tiene complicadita. Ampliaremos.
Un empleado no docente de la Universidad advirtió a otro que se callara, y lo hizo incendiándole el coche por segunda vez en menos de un año. Hay un enfrentamiento interno entre sectores, que incluye secuestro, amenazas, lesiones y hasta la destrucción completa de propiedad privada. El rector no se hace cargo: esto es poco importante para él.
Apareció en escena Horacio Tettamanti, ingeniero, empresario, funcionario de la administración comunal, concesionario de espacios públicos en el puerto de Mar del Plata. No ha sido una aparición más, sino que viene de la mano de una investigación de la revista Puerto, que lo coloca en la incómoda posición del que hace todo lo contrario de lo que dice.
Tettamanti se hizo conocido entre nosotros por sus apariciones en los medios cuando denunciaba actos de corrupción en la Gobernación de Chubut, durante el mandato de Carlos Maestro, y en relación a la administración de puertos en el Gobierno de la Alianza (De la Rúa/Álvarez). Hoy, funcionario influyente en la gestión GAP, se lo ve en fecha reciente caminando junto a Florencio Aldrey Iglesias por el GHP junto al canciller Timmerman.
Responsable de la obra de 3 de Febrero y Catamarca donde se cayó un fierro que rompió un vehículo.